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Aguascalientes, rincón lleno de magia
La capital del Estado vecino ofrece un crisol de posibilidades para los visitantes que se aventuren por sus caminos, calles y áreas naturales
GUADALAJARA, JALISCO (18/ENE/2015).- Si de joyas artesanales se trata, Aguascalientes es hoy por hoy uno de los destinos que enamoran al visitante que, tan solo de escuchar el tipo de atracciones turísticas que alberga en la llamada tierra hidrocálida, tiene motivos suficientes para hacer maletas y lanzarse a la aventura y el descanso.
La Entidad se caracteriza por ser uno de esos lugares en donde las costumbres más arraigadas se presumen con orgullo, pero también oferta un modernismo arquitectónico y gastronómico que posicionan al Estado y sus ciudades como una parada obligada cuando es momento de disfrutar de los rincones mexicanos.
Si bien el espíritu campirano se conserva en sus haciendas y calles adoquinadas, actualmente la capital de ese Estado es una potencia feroz en temas económicos gracias a su proyección y desarrollo empresarial y cultural, que inteligentemente se han enfocado a ofrecer lo mejor de sí a los visitantes que consciente o de forma sorpresiva deciden pasar unos días de estadía, ya sea por motivos laborales o simplemente por placer.
¿Qué ofrece Aguascalientes? Tan solo hay que mencionar a la masiva Feria de San Marcos, que durante una veintena de días despliega un abanico musical, gastronómico y artísticos en su rodeo y verbena popular que se desbordan a lo largo de la ciudad, que cuenta con capacidad para ofertar un servicio hotelero con más de mil 700 habitaciones de lujo y peculiares hostales que se adaptan a la necesidad de cada paseante con tarifas que parten de los 400 pesos por noche.
En el corazón hidrocálido
Si se es primerizo en la metrópoli, es casi imperdonable no ir a los Baños de Ojocaliente, un recinto natural que florece por sus aguas manantiales que son consideradas como medicinales, por lo que son perfectas para quienes solo desean darse un buen chapuzón de agua termal o para quienes desean calmar sus dolores corporales con actividades de rehabilitación y relajación al calor de los 40 grados centígrados promedio que alcanzan sus cristalinas aguas.
No muy lejos está el complejo ferrocarrilero Tres Centurias, conjunto industrial que protege a los vestigios de la antigua estación de transporte terrestre y que conserva intactas su sala de espera, la taquilla, la oficina de telégrafos, así como los originales vagones y locomotoras. Un escenario ideal para los amantes de las cosas antiguas, y que de paso, permite un excelente panorama fotográfico para presumir a través de las redes sociales.
Ahí mismo son recurrentes las exposiciones locales, nacionales e internacionales que aplauden la labor artística de la rama plástica.
Si de ambiente intelectual se trata, el Centro Cultural Los Arquitos levanta la mano con su impresionante estilo arquitectónico que hoy alberga a la Escuela de Artes Teatrales, en la que se imparten principalmente clases, conferencias y talleres de música, teatro y pintura.
El Estado es un ferviente promotor del turismo de fe gracias al gran número de recintos religiosos distribuidos a lo largo de su corazón metropolitano, es por ello que la Catedral es un referente obligado en este recorrido.
Este inmueble concluyó su edificación en 1738, cobijándose bajo la imagen española de la Virgen de la Asunción. Por hoy, su estilo arquitectónico es uno de los más buscados por los fotógrafos que no dudan en inmortalizar su barda atrial compuesta por pilares de cantera clara y un reloj de Sol ubicado en la base de las torres gemelas de estilo neoclásico con frontones curvos.
De aquí hay que brincar hasta el Templo de San Antonio, legado del reconocido arquitecto Refugio Reyes, quien ideó un estilo mezclado entre el neobarroco, art noveau, neogótico y neoclásico, y que cuando el Sol se despide ofrece un espectáculo de luces y sombras que cautivan a la pupila.
Llegar a Aguascalientes y no visitar la localidad de San José de Gracia, es como nunca haber conocido a las tierras hidrocálidas. En este municipio se encuentra el llamado “Cristo roto”, que con sus 28 metros de altura recuerda aquella inundación de la comunidad a causa de la construcción de la Presa Calles.
Desde el inframundo
Sin lugar a dudas, para hablar de Aguascalientes es necesario mencionar a José Guadalupe Posada, el hijo pródigo de la cultura hidrocálida. Su ingenio en la caricatura lo convirtió en uno de los íconos más emblemáticos de México a nivel mundial. Su concepto de la muerte, a través de la legendaria imagen de La Catrina, representa la localidad un tema de suma importancia, cuestión que ha dado pie a la creación de festivales y exposiciones internacionales relacionadas al Día de Muertos. El legado de Posada dejó al mundo se encuentra en el museo creado en su honor, en el que se exhiben grabados originales nacidos de la misma pluma del artista desde 1912.
Aguascalientes encontró en esta temática una forma de identidad artística que le ha permitido arraigar y evolucionar sus tradiciones, como lo es el Museo Nacional de la Muerte, recinto único en su tipo que cuenta con una colección de más de dos mil piezas relacionadas a la cultura de la muerte desde las prehispánicas civilizaciones a través de máscaras, candelabros, cráneos, juguetes, artesanías y vestimenta.
Sabores legendarios
Aguascalientes y su comida es tan infinita como la cantidad de sabores, aromas y platillos que se ofrecen desde los restaurantes de menú internacional hasta las modestas cenadurías y fonditas callejeras que revelan recetas que han perdurado a lo largo de las ancestrales generaciones prehispánicas.
En sus rincones gourmet se ofertan desde las tradicionales enchiladas, sopes de frijoles fritos, pozole de lengua, pollo deshebrado y tacos dorados de papa aderezados con crema y salsa de jitomate. Los tamales también son protagonistas cuando hay que calmar al hambre, que acompañados con zanahorias, cebolla, coliflor y chiles asados, son un verdadero manjar para romper cualquier dieta. Tampoco hay que olvidar los sabores dulces de la masa con piña, nuez o piñón.
De entre los platillos locales hay que dejarse consentir por los esmeriles de maíz y papa cocida, los condoches salados y dulces y las torrejas con miel de maguey que suelen acompañarse en el desayuno con un buen café de olla. Para los amantes de los postres y dulces, los guayabates y cajeta frutal de la localidad de Calvillo son indispensables.
SABER MÁS
Para dormir
- Hotel Aguascalientes. Ubicado en Avenida Independencia 1703, Trojes de Cristal. Más información al teléfono (449) 993-3900 y en www.hotelaguascalientes.com
- Hotel Posada La Fuente. Ubicado en Avenida de la Convención de 1914 Sur 1117. Más información al teléfono (449) 918-2144 y www.hotelposadalafuente.com.mx
La Entidad se caracteriza por ser uno de esos lugares en donde las costumbres más arraigadas se presumen con orgullo, pero también oferta un modernismo arquitectónico y gastronómico que posicionan al Estado y sus ciudades como una parada obligada cuando es momento de disfrutar de los rincones mexicanos.
Si bien el espíritu campirano se conserva en sus haciendas y calles adoquinadas, actualmente la capital de ese Estado es una potencia feroz en temas económicos gracias a su proyección y desarrollo empresarial y cultural, que inteligentemente se han enfocado a ofrecer lo mejor de sí a los visitantes que consciente o de forma sorpresiva deciden pasar unos días de estadía, ya sea por motivos laborales o simplemente por placer.
¿Qué ofrece Aguascalientes? Tan solo hay que mencionar a la masiva Feria de San Marcos, que durante una veintena de días despliega un abanico musical, gastronómico y artísticos en su rodeo y verbena popular que se desbordan a lo largo de la ciudad, que cuenta con capacidad para ofertar un servicio hotelero con más de mil 700 habitaciones de lujo y peculiares hostales que se adaptan a la necesidad de cada paseante con tarifas que parten de los 400 pesos por noche.
En el corazón hidrocálido
Si se es primerizo en la metrópoli, es casi imperdonable no ir a los Baños de Ojocaliente, un recinto natural que florece por sus aguas manantiales que son consideradas como medicinales, por lo que son perfectas para quienes solo desean darse un buen chapuzón de agua termal o para quienes desean calmar sus dolores corporales con actividades de rehabilitación y relajación al calor de los 40 grados centígrados promedio que alcanzan sus cristalinas aguas.
No muy lejos está el complejo ferrocarrilero Tres Centurias, conjunto industrial que protege a los vestigios de la antigua estación de transporte terrestre y que conserva intactas su sala de espera, la taquilla, la oficina de telégrafos, así como los originales vagones y locomotoras. Un escenario ideal para los amantes de las cosas antiguas, y que de paso, permite un excelente panorama fotográfico para presumir a través de las redes sociales.
Ahí mismo son recurrentes las exposiciones locales, nacionales e internacionales que aplauden la labor artística de la rama plástica.
Si de ambiente intelectual se trata, el Centro Cultural Los Arquitos levanta la mano con su impresionante estilo arquitectónico que hoy alberga a la Escuela de Artes Teatrales, en la que se imparten principalmente clases, conferencias y talleres de música, teatro y pintura.
El Estado es un ferviente promotor del turismo de fe gracias al gran número de recintos religiosos distribuidos a lo largo de su corazón metropolitano, es por ello que la Catedral es un referente obligado en este recorrido.
Este inmueble concluyó su edificación en 1738, cobijándose bajo la imagen española de la Virgen de la Asunción. Por hoy, su estilo arquitectónico es uno de los más buscados por los fotógrafos que no dudan en inmortalizar su barda atrial compuesta por pilares de cantera clara y un reloj de Sol ubicado en la base de las torres gemelas de estilo neoclásico con frontones curvos.
De aquí hay que brincar hasta el Templo de San Antonio, legado del reconocido arquitecto Refugio Reyes, quien ideó un estilo mezclado entre el neobarroco, art noveau, neogótico y neoclásico, y que cuando el Sol se despide ofrece un espectáculo de luces y sombras que cautivan a la pupila.
Llegar a Aguascalientes y no visitar la localidad de San José de Gracia, es como nunca haber conocido a las tierras hidrocálidas. En este municipio se encuentra el llamado “Cristo roto”, que con sus 28 metros de altura recuerda aquella inundación de la comunidad a causa de la construcción de la Presa Calles.
Desde el inframundo
Sin lugar a dudas, para hablar de Aguascalientes es necesario mencionar a José Guadalupe Posada, el hijo pródigo de la cultura hidrocálida. Su ingenio en la caricatura lo convirtió en uno de los íconos más emblemáticos de México a nivel mundial. Su concepto de la muerte, a través de la legendaria imagen de La Catrina, representa la localidad un tema de suma importancia, cuestión que ha dado pie a la creación de festivales y exposiciones internacionales relacionadas al Día de Muertos. El legado de Posada dejó al mundo se encuentra en el museo creado en su honor, en el que se exhiben grabados originales nacidos de la misma pluma del artista desde 1912.
Aguascalientes encontró en esta temática una forma de identidad artística que le ha permitido arraigar y evolucionar sus tradiciones, como lo es el Museo Nacional de la Muerte, recinto único en su tipo que cuenta con una colección de más de dos mil piezas relacionadas a la cultura de la muerte desde las prehispánicas civilizaciones a través de máscaras, candelabros, cráneos, juguetes, artesanías y vestimenta.
Sabores legendarios
Aguascalientes y su comida es tan infinita como la cantidad de sabores, aromas y platillos que se ofrecen desde los restaurantes de menú internacional hasta las modestas cenadurías y fonditas callejeras que revelan recetas que han perdurado a lo largo de las ancestrales generaciones prehispánicas.
En sus rincones gourmet se ofertan desde las tradicionales enchiladas, sopes de frijoles fritos, pozole de lengua, pollo deshebrado y tacos dorados de papa aderezados con crema y salsa de jitomate. Los tamales también son protagonistas cuando hay que calmar al hambre, que acompañados con zanahorias, cebolla, coliflor y chiles asados, son un verdadero manjar para romper cualquier dieta. Tampoco hay que olvidar los sabores dulces de la masa con piña, nuez o piñón.
De entre los platillos locales hay que dejarse consentir por los esmeriles de maíz y papa cocida, los condoches salados y dulces y las torrejas con miel de maguey que suelen acompañarse en el desayuno con un buen café de olla. Para los amantes de los postres y dulces, los guayabates y cajeta frutal de la localidad de Calvillo son indispensables.
SABER MÁS
Para dormir
- Hotel Aguascalientes. Ubicado en Avenida Independencia 1703, Trojes de Cristal. Más información al teléfono (449) 993-3900 y en www.hotelaguascalientes.com
- Hotel Posada La Fuente. Ubicado en Avenida de la Convención de 1914 Sur 1117. Más información al teléfono (449) 918-2144 y www.hotelposadalafuente.com.mx