México
López Obrador pide un cambio de régimen
Reiteró sus críticas a un modelo político y económico cuyo origen remontó a los años setenta del siglo pasado
MADRID, ESPAÑA (13/OCT/2011).- México necesita "un cambio de régimen" que arroje del poder a la oligarquía que lo ha saqueado en las últimas décadas enarbolando la bandera del neoliberalismo, dijo hoy el líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador, aspirante a competir en 2012 por la Presidencia.
En una conferencia ofrecida en la sede en Madrid de la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, expuso los principales puntos de un proyecto político basado, apuntó, en la lucha contra esa "pequeña minoría que no deja de acumular riquezas y poder como no se había visto en la historia de la humanidad".
"Es hora de algo nuevo", de una sociedad "más justa e igualitaria", dijo López Obrador en un discurso en el que reiteró sus críticas a un modelo político y económico cuyo origen remontó a los años setenta del siglo pasado, y cuyas bases situó en el "pillaje", la privatización y la supremacía del mercado.
López Obrador denunció la "nueva oligarquía" consolidada bajo las Presidencias de Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, "cuando no sólo siguió acumulando riquezas, sino que también fue concentrando poder político hasta situarse por encima de las instituciones constitucionales".
El líder izquierdista advirtió de que, "si no hay cambio de régimen" en México, "no será posible detener la degradación" del país, para lo cual es preciso, añadió, "organizar al pueblo" y realizar una "renovación tajante" de la vida pública.
Abogó, en este sentido, por una recuperación de los valores espirituales y morales, con una "nueva corriente de pensamiento" que permita crear "una nueva conciencia" basada en la familia, la tolerancia y la cultura, entre otros conceptos.
Como remedio para acabar con la inseguridad existente en un país azotado por el crimen organizado (con más de 40 mil muertes desde finales de 2006), López Obrador señaló que es preciso cortar las raíces de esa violencia, abonadas por "la falta de oportunidades de trabajo, de estudio", y por la carencia de justicia.
López Obrador citó entre otras propuestas electorales la reducción a la mitad de los sueldos de los altos funcionarios, la lucha contra la corrupción, la reforma fiscal progresiva y la finalización de los privilegios fiscales.
López Obrador arremetió contra los Presidentes mexicanos de las últimas décadas surgidos en las filas del PRI y del PAN, que calificó como "la misma cosa", y en particular contra Vicente Fox (2000-2006), a quien responsabilizó de su derrota ante Calderón en 2006.
En una conferencia ofrecida en la sede en Madrid de la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, expuso los principales puntos de un proyecto político basado, apuntó, en la lucha contra esa "pequeña minoría que no deja de acumular riquezas y poder como no se había visto en la historia de la humanidad".
"Es hora de algo nuevo", de una sociedad "más justa e igualitaria", dijo López Obrador en un discurso en el que reiteró sus críticas a un modelo político y económico cuyo origen remontó a los años setenta del siglo pasado, y cuyas bases situó en el "pillaje", la privatización y la supremacía del mercado.
López Obrador denunció la "nueva oligarquía" consolidada bajo las Presidencias de Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, "cuando no sólo siguió acumulando riquezas, sino que también fue concentrando poder político hasta situarse por encima de las instituciones constitucionales".
El líder izquierdista advirtió de que, "si no hay cambio de régimen" en México, "no será posible detener la degradación" del país, para lo cual es preciso, añadió, "organizar al pueblo" y realizar una "renovación tajante" de la vida pública.
Abogó, en este sentido, por una recuperación de los valores espirituales y morales, con una "nueva corriente de pensamiento" que permita crear "una nueva conciencia" basada en la familia, la tolerancia y la cultura, entre otros conceptos.
Como remedio para acabar con la inseguridad existente en un país azotado por el crimen organizado (con más de 40 mil muertes desde finales de 2006), López Obrador señaló que es preciso cortar las raíces de esa violencia, abonadas por "la falta de oportunidades de trabajo, de estudio", y por la carencia de justicia.
López Obrador citó entre otras propuestas electorales la reducción a la mitad de los sueldos de los altos funcionarios, la lucha contra la corrupción, la reforma fiscal progresiva y la finalización de los privilegios fiscales.
López Obrador arremetió contra los Presidentes mexicanos de las últimas décadas surgidos en las filas del PRI y del PAN, que calificó como "la misma cosa", y en particular contra Vicente Fox (2000-2006), a quien responsabilizó de su derrota ante Calderón en 2006.