México
Viejitos se casan en boda colectiva
Tienen cinco hijos, nueve nietos y cuatro bisnietos
CANCÚN, QUINTANA ROO.- Con cinco hijos, nueve nietos y cuatro bisnietos como testigos, una pareja de septuagenarios vestidos de blanco contrajeron hoy matrimonio después de 50 años de vivir en unión libre, durante una boda colectiva celebrada en el Caribe mexicano.
En una de las actividades previas al Día del Amor y la Amistad (San Valentín), Santiago de la Rosa Sánchez, de 78 años, y Margarita García Martínez, de 75 años, decidieron casarse hoy en la zona turística de la Riviera Maya, en el estado de Quintana Roo.
"Es la primera vez que me caso", dijo Santiago de la Rosa Sánchez, mientras esperaba con otras 129 parejas a que llegara su turno para firmar el acta civil de matrimonio.
Santiago y Margarita nacieron en Oaxaca, sur de México, y desde muy jóvenes decidieron vivir en unión libre.
Después de 50 años consideraron que era momento de "hacer las cosas como Dios manda" y por eso fueron ante el juez para que los casara.
Los dos ancianos viven en Playa del Carmen, frente a la isla de Cozumel, donde Santiago mantiene a su familia con lo que gana como barrendero.
La ceremonia colectiva fue organizada por autoridades de la municipalidad de Solidaridad, al que pertenece Playa del Carmen, para promover y legalizar la situación jurídica de las parejas y reforzar los vínculos familiares.
En una de las actividades previas al Día del Amor y la Amistad (San Valentín), Santiago de la Rosa Sánchez, de 78 años, y Margarita García Martínez, de 75 años, decidieron casarse hoy en la zona turística de la Riviera Maya, en el estado de Quintana Roo.
"Es la primera vez que me caso", dijo Santiago de la Rosa Sánchez, mientras esperaba con otras 129 parejas a que llegara su turno para firmar el acta civil de matrimonio.
Santiago y Margarita nacieron en Oaxaca, sur de México, y desde muy jóvenes decidieron vivir en unión libre.
Después de 50 años consideraron que era momento de "hacer las cosas como Dios manda" y por eso fueron ante el juez para que los casara.
Los dos ancianos viven en Playa del Carmen, frente a la isla de Cozumel, donde Santiago mantiene a su familia con lo que gana como barrendero.
La ceremonia colectiva fue organizada por autoridades de la municipalidad de Solidaridad, al que pertenece Playa del Carmen, para promover y legalizar la situación jurídica de las parejas y reforzar los vínculos familiares.