México
Tras Copenhague, México promete acuerdos en cumbre 2010
Buscarán consensos más firmas que los logrados en la última reunión de la ONU sobre cambio climático
MÉXICO.- El
Gobierno de México, país anfitrión de la próxima Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP XVI), se comprometió hoy a trabajar con "decisión y visión" en las negociaciones para construir consensos antes de esa "trascendental" cita de fines de año.
Durante la XXI Reunión de embajadores y cónsules de México, la canciller Patricia Espinosa prometió que su país trabajará para "contribuir a la instrumentación de soluciones consensuadas y eficaces" al proceso de cambio climático global.
Como sede de la próxima cumbre sobre el tema, México redoblará sus esfuerzos "para que en el complejo proceso de negociación hacia la COP XVI contribuyamos a acercar las posiciones de los países de Asia, África y Medio Oriente", apuntó.
Espinosa agregó que hará lo mismo con los de América Latina y el Caribe, cuyos mandatarios visitarán México en febrero para Cumbre del Grupo de Río que se celebrará los días 22 y 23 de febrero en el balneario de Cancún, "muchos de los cuales se verán severamente afectados por el proceso del cambio climático".
"Es el momento de sacar provecho de los esfuerzos realizados a lo largo de los años para intensificar nuestros contactos con todos esos países y de las buenas relaciones que hemos construido", dijo al personal diplomático reunido en la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La conferencia del clima celebrada en diciembre en Copenhague concluyó con un acuerdo de mínimos entre Estados Unidos, China, India, Brasil, Sudáfrica, del que la Unión Europea se sintió excluida y que recibió un rechazo abierto de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Bolivia.
Por ello, todas la atención está centrada en el cónclave de México, donde se espera que ese convenio parcial, que prevé limitar a dos grados centígrados el aumento de la temperatura planetaria y reducir las emisiones de gases contaminantes, se convierta en un tratado internacional vinculante.
El Presidente Felipe Calderón ha trabajado en los últimos años para acrecentar el compromiso de México, un país emergente, en el combate al calentamiento global mediante compromisos concretos que no se le exigen en el Protocolo de Kioto.
En 2009 Calderón anunció la intención de México de reducir en un 30 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero en 2020 con respecto a los niveles actuales, siempre que cuente con el apoyo financiero y tecnológico para ello.
Además de ocupar la secretaría "pro témpore" del Grupo de Río, México es miembro del G-20, del Consejo de Seguridad de la ONU para el bienio 2009-2010, del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y del Grupo de los Cinco (G-5), y mantiene estrechos esquemas de cooperación con los centroamericanos.
Asimismo, desde el 1 de enero de 1994 forma parte junto con Estados Unidos y Canadá del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y es "socio estratégico" de la Unión Europea (UE) desde octubre de 2008, con la que además tiene un Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación desde 2000.
Durante la XXI Reunión de embajadores y cónsules de México, la canciller Patricia Espinosa prometió que su país trabajará para "contribuir a la instrumentación de soluciones consensuadas y eficaces" al proceso de cambio climático global.
Como sede de la próxima cumbre sobre el tema, México redoblará sus esfuerzos "para que en el complejo proceso de negociación hacia la COP XVI contribuyamos a acercar las posiciones de los países de Asia, África y Medio Oriente", apuntó.
Espinosa agregó que hará lo mismo con los de América Latina y el Caribe, cuyos mandatarios visitarán México en febrero para Cumbre del Grupo de Río que se celebrará los días 22 y 23 de febrero en el balneario de Cancún, "muchos de los cuales se verán severamente afectados por el proceso del cambio climático".
"Es el momento de sacar provecho de los esfuerzos realizados a lo largo de los años para intensificar nuestros contactos con todos esos países y de las buenas relaciones que hemos construido", dijo al personal diplomático reunido en la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La conferencia del clima celebrada en diciembre en Copenhague concluyó con un acuerdo de mínimos entre Estados Unidos, China, India, Brasil, Sudáfrica, del que la Unión Europea se sintió excluida y que recibió un rechazo abierto de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Bolivia.
Por ello, todas la atención está centrada en el cónclave de México, donde se espera que ese convenio parcial, que prevé limitar a dos grados centígrados el aumento de la temperatura planetaria y reducir las emisiones de gases contaminantes, se convierta en un tratado internacional vinculante.
El Presidente Felipe Calderón ha trabajado en los últimos años para acrecentar el compromiso de México, un país emergente, en el combate al calentamiento global mediante compromisos concretos que no se le exigen en el Protocolo de Kioto.
En 2009 Calderón anunció la intención de México de reducir en un 30 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero en 2020 con respecto a los niveles actuales, siempre que cuente con el apoyo financiero y tecnológico para ello.
Además de ocupar la secretaría "pro témpore" del Grupo de Río, México es miembro del G-20, del Consejo de Seguridad de la ONU para el bienio 2009-2010, del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y del Grupo de los Cinco (G-5), y mantiene estrechos esquemas de cooperación con los centroamericanos.
Asimismo, desde el 1 de enero de 1994 forma parte junto con Estados Unidos y Canadá del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y es "socio estratégico" de la Unión Europea (UE) desde octubre de 2008, con la que además tiene un Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación desde 2000.