México

The Economist ''elogia'' primeros meses del Gobierno de Peña

Respecto a seguridad, The Economist refiere que el Jefe del Ejecutivo debe fortalecer a las policías y al sistema Judicial, en vez de invertir dinero en el Ejército

CIUDAD DE MÉXICO (06/ABR/2013).- ''Peña merece elogios por sus primeros cuatro meses en el cargo'', publica en un artículo The Economist.

En el texto, la revista británica destaca las principales acciones que el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha realizado en lo que va de su gobierno.

''Después de haber firmado un Pacto con los dos principales partidos de oposición para superar el estancamiento que ha impedido las reformas, sobre todo a los monopolios que tiene México, el nuevo Presidente se ha dirigido a los monopolistas'', asegura el semanario.

Asimismo, destaca el avance en las reformas que se han aprobado y en las cuales el poder legislativo trabaja.

Por otra parte, la publicación retoma el caso del arresto de la ex lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo.

“Peña no es el único que merece el crédito, lo mismo ocurre con la oposición, se ha reconocido que los mexicanos quieren un cambio”, enuncia el artículo.

Respecto a seguridad, The Economist refiere que el Jefe del Ejecutivo debe fortalecer a las policías y al sistema Judicial, en vez de invertir dinero en el Ejército.

“Se ha propuesto una nueva gendarmería paramilitar, pero no ha sido claro respecto a su papel o el financiamiento y aún no ha establecido un plan para sacar al Ejército de las calles”, explica la revista.

Finalmente, aborda el tema de la competencia, pues tras la reforma en Telecomunicaciones, forzará a empresarios como Carlos Slim y a televisoras como Televisa, a tener que bridar mejores tarifas y servicio de calidad.

“En primer lugar, aprobar una ley más competitiva para las telecomunicaciones es solo un primer paso: esto se debe aplicar con eficacia. En segundo lugar, una gran cantidad se basa en una propuesta de reforma energética. México podría ser una superpotencia energética, pero la producción de petróleo ha caído desde 2004, y el país importa petróleo y gas de Estados Unidos.

“Tristemente el Presidente se retractó de la idea de privatización parcial de Pemex, pero debería al menos permitir ofrecer contratos de riesgo compartido a los inversores privados para exploración en aguas profundas, gas y refinación, e invertir más de sus beneficios, en vez de entregarlos al Estado en impuestos”, indica el artículo periodístico.

De esta manera, agrega, la reforma energética debe ir con los cambios fiscales, y también financiar una reforma de seguridad social, encaminada a reducir los incentivos que llevan a los mexicanos a trabajar en la economía informal, ya que uno de cada dos lo hace ahora.

Con información de SinEmbargo.mx

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