México
Recomiendan cabildear con EU política antidrogas
Ex presidente colombiano respalda el uso del Ejército contra el narcotráfico en México, mientras no sea indefinido
CIUDAD DE MÉXICO.- México debe ir más allá de la lucha militar contra los cárteles del narcotráfico y cabildear con Estados Unidos un cambio en la política antidrogas con miras a la despenalización de las sustancias ilícitas, aseguró el ex presidente de
Colombia, César Gaviria.
El ex mandatario, quien participó en el seminario internacional "Vientos de cambio. La política de drogas en el mundo", cuestionó, junto con el ex canciller mexicano, Jorge Castañeda, los escasos resultados de la política prohibicionista impulsada por Estados Unidos.
Gaviria incluyó en su exposición las conclusiones de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, que evaluó los límites y efectos de las políticas represivas de la guerra contra las drogas aplicadas en América Latina y propuso un cambio hacia estrategias más eficientes y humanas.
El modelo planteado se basa en tres directrices: tratar el consumo como un problema de salud pública y no de seguridad; reducir el consumo mediante acciones de información y prevención, y focalizar la represión sobre el crimen organizado.
La comisión fue creada por los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; el propio Gaviria, y el mexicano Ernesto Zedillo, y se integró por 17 personalidades independientes.
Castañeda, por su parte, contrastó el avance hacia la despenalización de la mariguana con fines medicinales adoptada ya por 15 estados de Estados Unidos, entre ellos el de California, el más grande del país.
Aseguró que en Los Angeles hay más expendios públicos de venta de mariguana con fines medicinales que escuelas públicas y preguntó qué hará México si prospera en noviembre próximo la iniciativa popular para despenalizar el uso del enervante.
Durante su intervención, Gaviria respaldó la decisión del Presidente Felipe Calderón de utilizar al Ejército contra el narcotráfico.
Sin embargo, dejó en claro que la militarización indefinida, como todas las medidas de emergencia, genera problemas de violaciones a los derechos humanos y deslegitima la lucha contra el crimen organizado.
"(Calderón) no estuvo equivocado, pero es evidente que el gobierno de México no estaba preparado para esa lucha. No estuvo equivocado, se debe demostrar algún control territorial, porque si no nadie le cree a uno, pues el crimen organizado empieza a generar control territorial", manifestó.
Gaviria insistió en que la lucha contra el narcotráfico no debe estar a cargo de todo el ejército o de toda la policía, sino de un pequeño grupo especializado, de élite.
Eso garantiza, dijo, el control judicial de los operativos y las acciones policiacas y militares, además de evitar filtraciones de información.
El ex mandatario, quien participó en el seminario internacional "Vientos de cambio. La política de drogas en el mundo", cuestionó, junto con el ex canciller mexicano, Jorge Castañeda, los escasos resultados de la política prohibicionista impulsada por Estados Unidos.
Gaviria incluyó en su exposición las conclusiones de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, que evaluó los límites y efectos de las políticas represivas de la guerra contra las drogas aplicadas en América Latina y propuso un cambio hacia estrategias más eficientes y humanas.
El modelo planteado se basa en tres directrices: tratar el consumo como un problema de salud pública y no de seguridad; reducir el consumo mediante acciones de información y prevención, y focalizar la represión sobre el crimen organizado.
La comisión fue creada por los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; el propio Gaviria, y el mexicano Ernesto Zedillo, y se integró por 17 personalidades independientes.
Castañeda, por su parte, contrastó el avance hacia la despenalización de la mariguana con fines medicinales adoptada ya por 15 estados de Estados Unidos, entre ellos el de California, el más grande del país.
Aseguró que en Los Angeles hay más expendios públicos de venta de mariguana con fines medicinales que escuelas públicas y preguntó qué hará México si prospera en noviembre próximo la iniciativa popular para despenalizar el uso del enervante.
Durante su intervención, Gaviria respaldó la decisión del Presidente Felipe Calderón de utilizar al Ejército contra el narcotráfico.
Sin embargo, dejó en claro que la militarización indefinida, como todas las medidas de emergencia, genera problemas de violaciones a los derechos humanos y deslegitima la lucha contra el crimen organizado.
"(Calderón) no estuvo equivocado, pero es evidente que el gobierno de México no estaba preparado para esa lucha. No estuvo equivocado, se debe demostrar algún control territorial, porque si no nadie le cree a uno, pues el crimen organizado empieza a generar control territorial", manifestó.
Gaviria insistió en que la lucha contra el narcotráfico no debe estar a cargo de todo el ejército o de toda la policía, sino de un pequeño grupo especializado, de élite.
Eso garantiza, dijo, el control judicial de los operativos y las acciones policiacas y militares, además de evitar filtraciones de información.