México
Rechazo unánime de oposición a plan contra pobreza
Aumentar impuestos, no es la salida, coinciden PRI, PRD, PVEM, PT, Panal y Convergencia
CIUDAD DE MÉXICO.- En un alud de posiciones contra el proyecto de aumentar impuestos, como vía para contener el avance de la pobreza en México, las bancadas de la oposición en la Cámara de Diputados negaron su respaldo al paquete económico 2010, como lo envió el Ejecutivo al Congreso.
Durante la comparecencia del secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero Arroyo, se levantaron críticas a la nómina de altos funcionarios de la Sedesol, al aparato burocrático de las delegaciones de Sedesol en los estados.
Fueron insistentes en reprobar el saldo actual de pobres, que aumentó en los años recientes.
El secretario Cordero Arroyo, al iniciar su comparecencia en el salón del pleno, había formulado un llamado a los diputados a revisar el paquete económico 2010 con sentido de solidaridad con los más pobres, a los que se incrementarían los apoyos económicos.
Millones de familias no tienen alternativa de alimentación, les dijo.
La respuesta fue dura. El PRI exigió un replanteamiento integral de la política social de Felipe Calderón, por lo cual, por conducto del diputado Cruz López Aguilar, propuso se discuta una nueva Ley de Desarrollo Social, y acabar con la tentación de tratar a los pobres con propósitos clientelares.
López Aguilar dijo que el PRI rechaza apoyar al "Ejecutivo federal en su propuesta de aumento sustancial a la asistencia social, a costillas de los programas de empleo y producción de alimentos".
"Es una vergüenza que se estén malgastando recursos y, sobre todo, que se esté condenando a la niñez de este país al simulacro y la mediocridad", aseveró.
A su vez, el también priista Carlos Flores Rico describió a la política social como un desastre en los objetivos de combate a la pobreza, a la desigualdad, así como en materia de desarrollo humano.
Flores Rico dijo que la política social del gobierno federal no tiene miras, ni metas, porque no se propone acabar con la pobreza, sino paliarla, esconderla, jamás erradicarla.
Lizbeth García Coronado, del PRD, llamó "vaga promesa" al sustento que acompaña al proyecto de 2% de impuesto general al consumo, que es una propuesta, sostuvo, fraudulenta, ya que sus efectos "equivaldrían a una reducción masiva de sueldos, salarios y pensiones".
El PVEM, a través de Juan Carlos Natale López, atacó a Sedesol como una dependencia opaca, frente a un problema de pobreza que se ataca con "sólo apoyos, que duran poco", mientras que la población sin medios de subsistencia aumenta.
Natale López acusó una determinación de Sedesol por mantener centralizado el gasto social, y lamentó que no exista una política de Estado "que decida terminar con el clientelismo basado en la explotación de las necesidades alimentarias, de salud y de vivienda de la gente".
Teresa Guadalupe Reyes, del PT, apuntó una condición para que el país se dirija a condiciones de desarrollo social:
"Se requiere un Estado fuerte y responsable, con un gobierno reducido y austero, hasta donde la eficacia lo determine".
Luego la diputada Reyes describió el capítulo de Desarrollo Social del tercer informe presidencial, como "un conglomerado de bonitas frases dirigidas a no sabemos quién, donde no se evalúa críticamente nada".
Encontró la legisladora que "la administración de los recursos de la nación, sólo sirvió para beneficio personal de una camarilla y para la manipulación electoral, pues no son capaces de controlar ni siquiera sus gastos".
Aportó cifras de altos mandos de la burocracia de Sedesol, y concluyó:
"La Secretaría de Desarrollo Social tiene bastante personal, funcionarios de primer nivel exageradamente bien pagados, recursos financieros, varias instalaciones de lujo, equipo, aparatos y muebles como para ser eficaces; tienen todo, absolutamente todo para hacer bien su trabajo, pero los resultados son pésimos".
El diputado Liev Vladimir Ramos Cárdenas, de Nueva Alianza, señaló que si el gobierno aumenta impuestos para combatir la pobreza, entonces, hubo un diálogo intenso del secretario de Hacienda con el de Desarrollo Social, para calcular los montos necesarios para la cobertura de los programas sociales.
En ese sentido, solicita 2% de impuesto general al consumo. Considerar el nuevo tributo, debe pasar por "una efectiva aproximación social", señaló.
María Teresa Ochoa Mejía, de Convergencia, dijo que los diputados deben comprometerse a que en el gasto del 2010 se evite que miles de niños queden excluidos del desarrollo alimenticio, educativo y cultural, por lo que es necesario que "analicemos a conciencia, con profesionalismo y visión de Estado, cuál sería la mejor tasa impositiva contra la pobreza".
Llamó a los diputados de los siete partidos a "romper el círculo vicioso de que cada crisis pospone 10 y hasta 20 años las posibilidades de salir de la marginación social", a extensos sectores de la población.
Durante la comparecencia del secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero Arroyo, se levantaron críticas a la nómina de altos funcionarios de la Sedesol, al aparato burocrático de las delegaciones de Sedesol en los estados.
Fueron insistentes en reprobar el saldo actual de pobres, que aumentó en los años recientes.
El secretario Cordero Arroyo, al iniciar su comparecencia en el salón del pleno, había formulado un llamado a los diputados a revisar el paquete económico 2010 con sentido de solidaridad con los más pobres, a los que se incrementarían los apoyos económicos.
Millones de familias no tienen alternativa de alimentación, les dijo.
La respuesta fue dura. El PRI exigió un replanteamiento integral de la política social de Felipe Calderón, por lo cual, por conducto del diputado Cruz López Aguilar, propuso se discuta una nueva Ley de Desarrollo Social, y acabar con la tentación de tratar a los pobres con propósitos clientelares.
López Aguilar dijo que el PRI rechaza apoyar al "Ejecutivo federal en su propuesta de aumento sustancial a la asistencia social, a costillas de los programas de empleo y producción de alimentos".
"Es una vergüenza que se estén malgastando recursos y, sobre todo, que se esté condenando a la niñez de este país al simulacro y la mediocridad", aseveró.
A su vez, el también priista Carlos Flores Rico describió a la política social como un desastre en los objetivos de combate a la pobreza, a la desigualdad, así como en materia de desarrollo humano.
Flores Rico dijo que la política social del gobierno federal no tiene miras, ni metas, porque no se propone acabar con la pobreza, sino paliarla, esconderla, jamás erradicarla.
Lizbeth García Coronado, del PRD, llamó "vaga promesa" al sustento que acompaña al proyecto de 2% de impuesto general al consumo, que es una propuesta, sostuvo, fraudulenta, ya que sus efectos "equivaldrían a una reducción masiva de sueldos, salarios y pensiones".
El PVEM, a través de Juan Carlos Natale López, atacó a Sedesol como una dependencia opaca, frente a un problema de pobreza que se ataca con "sólo apoyos, que duran poco", mientras que la población sin medios de subsistencia aumenta.
Natale López acusó una determinación de Sedesol por mantener centralizado el gasto social, y lamentó que no exista una política de Estado "que decida terminar con el clientelismo basado en la explotación de las necesidades alimentarias, de salud y de vivienda de la gente".
Teresa Guadalupe Reyes, del PT, apuntó una condición para que el país se dirija a condiciones de desarrollo social:
"Se requiere un Estado fuerte y responsable, con un gobierno reducido y austero, hasta donde la eficacia lo determine".
Luego la diputada Reyes describió el capítulo de Desarrollo Social del tercer informe presidencial, como "un conglomerado de bonitas frases dirigidas a no sabemos quién, donde no se evalúa críticamente nada".
Encontró la legisladora que "la administración de los recursos de la nación, sólo sirvió para beneficio personal de una camarilla y para la manipulación electoral, pues no son capaces de controlar ni siquiera sus gastos".
Aportó cifras de altos mandos de la burocracia de Sedesol, y concluyó:
"La Secretaría de Desarrollo Social tiene bastante personal, funcionarios de primer nivel exageradamente bien pagados, recursos financieros, varias instalaciones de lujo, equipo, aparatos y muebles como para ser eficaces; tienen todo, absolutamente todo para hacer bien su trabajo, pero los resultados son pésimos".
El diputado Liev Vladimir Ramos Cárdenas, de Nueva Alianza, señaló que si el gobierno aumenta impuestos para combatir la pobreza, entonces, hubo un diálogo intenso del secretario de Hacienda con el de Desarrollo Social, para calcular los montos necesarios para la cobertura de los programas sociales.
En ese sentido, solicita 2% de impuesto general al consumo. Considerar el nuevo tributo, debe pasar por "una efectiva aproximación social", señaló.
María Teresa Ochoa Mejía, de Convergencia, dijo que los diputados deben comprometerse a que en el gasto del 2010 se evite que miles de niños queden excluidos del desarrollo alimenticio, educativo y cultural, por lo que es necesario que "analicemos a conciencia, con profesionalismo y visión de Estado, cuál sería la mejor tasa impositiva contra la pobreza".
Llamó a los diputados de los siete partidos a "romper el círculo vicioso de que cada crisis pospone 10 y hasta 20 años las posibilidades de salir de la marginación social", a extensos sectores de la población.