México
Quince minutos duró golpiza a migrante
Abogados del Consulado mexicano en San Diego pedirán a EU investigar si existe un video de los hechos que causaron su muerte
TIJUANA, BAJA CALIFORNIA (10/JUN/2010).- Quince minutos se prolongó la golpiza que agentes 20 migratorios de Estados Unidos propinaron a Anastasio Hernández Rojas hasta provocarle muerte cerebral.
Siguieron golpeándolo incluso cuando no ofreció resistencia, informó personal de la Embajada de México en Estados Unidos.
Christian Ramírez, director del Comité de Amigos Americanos, señaló que esto es parte de los elementos con que cuenta el equipo jurídico que designó el Consulado de México en San Diego, California, para representar legalmente a la familia del mexicano.
En conferencia de prensa que ofrecieron en las instalaciones de la representación diplomática de San Diego, el abogado Eugene Iredale explicó que pedirá a las autoridades estadounidenses que investiguen si existe un video de los hechos para esclarecer detalles.
Cuestionó que no es posible que una garita tan transitada como la de San Ysidro, que a diario registra el paso de decenas de miles de personas, no cuente con sistema de vigilancia de cámaras.
Guadalupe Valencia, también integrante del equipo jurídico, adelantó que se enfocarán a despejar varias interrogantes relacionadas con el homicidio de Anastasio.
Una de ellas es conocer por qué era deportado sin otras personas, como generalmente se acostumbra y cómo es que 20 agentes tuvieron que participar para someterlo, además por qué se le dieron al menos cinco descargas eléctricas.
Iredale explicó que además se cuestionará por qué alejaron a Anastasio a 10 metros del área donde inició el incidente.
Reiteró la petición a las personas que fueron testigos de la agresión que presenten sus testimonios, pues advirtió que no es posible basarse sólo en las pruebas que presentó hasta este momento el joven Humberto Navarrete Mendoza, quien grabó los hechos en su teléfono celular.
Christian Ramírez reconoció que las autoridades mexicanas han actuado de forma adecuada, pero todavía quedan pendientes de esclarecer, entre otros detalles, la versión de agentes del Instituto Nacional de Migración.
Lo que se tiene claro es que fue una golpiza brutal que concluyó en homicidio, dijo, tema que debe ser atendido en las cortes estadounidenses.
Christian Ramírez mencionó que además se ha demostrado algunas contradicciones en que incurrieron autoridades estadounidenses, como el número agentes que participaron en la agresión, y el hecho de que se había advertido que tenía antecedentes de arresto, cuando no se ha encontrado nada al respecto.
Por su parte, los abogados de la familia de Hernández Rojas confirmaron que en principio puede presentarse una queja administrativa, que podría seguir con una demanda civil o penal.
Los hechos
La agresión contra Anastasio Hernández Rojas ocurrió la noche del viernes 28 de mayo pasado, cuando aparentemente intentó resistirse a que lo deportaran sin que se le atendiera de lesiones que agentes de la Patrulla Fronteriza le provocaron durante la mañana de ese día.
Ante decenas de testigos, al menos 20 elementos de esa corporación y el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza lo sometieron y tirado bocabajo y esposado lo golpearon y dieron descargas eléctricas hasta que quedó inconsciente.
Horas después se le diagnosticó muerte cerebral, y a los tres días falleció en el hospital Sharp de Chula Vista, California.
En los videos proporcionados por Humberto Navarrete Mendoza, un joven estudiante de medicina en San Diego, se aprecian los lamentos de Anastasio, quien pedía clemencia y ayuda.
Siguieron golpeándolo incluso cuando no ofreció resistencia, informó personal de la Embajada de México en Estados Unidos.
Christian Ramírez, director del Comité de Amigos Americanos, señaló que esto es parte de los elementos con que cuenta el equipo jurídico que designó el Consulado de México en San Diego, California, para representar legalmente a la familia del mexicano.
En conferencia de prensa que ofrecieron en las instalaciones de la representación diplomática de San Diego, el abogado Eugene Iredale explicó que pedirá a las autoridades estadounidenses que investiguen si existe un video de los hechos para esclarecer detalles.
Cuestionó que no es posible que una garita tan transitada como la de San Ysidro, que a diario registra el paso de decenas de miles de personas, no cuente con sistema de vigilancia de cámaras.
Guadalupe Valencia, también integrante del equipo jurídico, adelantó que se enfocarán a despejar varias interrogantes relacionadas con el homicidio de Anastasio.
Una de ellas es conocer por qué era deportado sin otras personas, como generalmente se acostumbra y cómo es que 20 agentes tuvieron que participar para someterlo, además por qué se le dieron al menos cinco descargas eléctricas.
Iredale explicó que además se cuestionará por qué alejaron a Anastasio a 10 metros del área donde inició el incidente.
Reiteró la petición a las personas que fueron testigos de la agresión que presenten sus testimonios, pues advirtió que no es posible basarse sólo en las pruebas que presentó hasta este momento el joven Humberto Navarrete Mendoza, quien grabó los hechos en su teléfono celular.
Christian Ramírez reconoció que las autoridades mexicanas han actuado de forma adecuada, pero todavía quedan pendientes de esclarecer, entre otros detalles, la versión de agentes del Instituto Nacional de Migración.
Lo que se tiene claro es que fue una golpiza brutal que concluyó en homicidio, dijo, tema que debe ser atendido en las cortes estadounidenses.
Christian Ramírez mencionó que además se ha demostrado algunas contradicciones en que incurrieron autoridades estadounidenses, como el número agentes que participaron en la agresión, y el hecho de que se había advertido que tenía antecedentes de arresto, cuando no se ha encontrado nada al respecto.
Por su parte, los abogados de la familia de Hernández Rojas confirmaron que en principio puede presentarse una queja administrativa, que podría seguir con una demanda civil o penal.
Los hechos
La agresión contra Anastasio Hernández Rojas ocurrió la noche del viernes 28 de mayo pasado, cuando aparentemente intentó resistirse a que lo deportaran sin que se le atendiera de lesiones que agentes de la Patrulla Fronteriza le provocaron durante la mañana de ese día.
Ante decenas de testigos, al menos 20 elementos de esa corporación y el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza lo sometieron y tirado bocabajo y esposado lo golpearon y dieron descargas eléctricas hasta que quedó inconsciente.
Horas después se le diagnosticó muerte cerebral, y a los tres días falleció en el hospital Sharp de Chula Vista, California.
En los videos proporcionados por Humberto Navarrete Mendoza, un joven estudiante de medicina en San Diego, se aprecian los lamentos de Anastasio, quien pedía clemencia y ayuda.