México
Presidente de SCJN ofrece relación respetuosa a Poderes
Silva Meza, ofreció a los Poderes Ejecutivo y Legislativo una relación armónica y respetuosa, sin reclamos ni aspavientos
CIUDAD DE MÉXICO (13/DIC/2012).- El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan Silva Meza, ofreció a los Poderes Ejecutivo y Legislativo una relación armónica y respetuosa, sin reclamos ni aspavientos, y aclaró que la única subordinación del Poder Judicial de la Federación será con la Constitución y las leyes.
Silva Meza presentó este jueves el segundo informe de labores de su gestión, en una sesión solemne a la que asistieron el presidente Enrique Peña Nieto y los presidentes del Senado y la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ernesto Cordero y Francisco Arroyo, respectivamente.
“El Poder Judicial de la Federación estará abierto a mantener las mejores relaciones posibles con los otros poderes”, dijo, sin aludir de manera directa a los diferendos que tuvo el Poder Judicial con el ex presidente Felipe Calderón.
“Creemos en la plena colaboración constitucional en beneficio de las personas, no en la preeminencia de un poder sobre otro u otros, pues cada poder del Estado tenemos un lugar y una responsabilidad constitucional definida”, afirmó.
Ante los plenos de la Corte, la Judicatura Federal y el Tribunal Electoral, Silva Meza reiteró el llamado del Poder Judicial Federal al Poder Legislativo para concluir el proceso de aprobación de la Ley de Amparo, necesaria para aterrizar las reformas constitucionales en la materia aprobadas el año pasado.
El también presidente del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) reiteró la defensa de la independencia y autonomía judicial, pero aclaró que el Poder Judicial no pretende impunidad, “Siempre daremos la cara por los actos que realizamos en el ejercicio de nuestra función (…) estamos abiertos a la crítica y el escrutinio público de nuestros actos”, sostuvo.
Reconoció que la crisis de confianza por la que atraviesan las instituciones del país también afecta a los órganos encargados de impartir justicia, pero corresponde a sus titulares fortalecer esa confianza, “que no está ganada de antemano”.
“La confianza sólo puede generarse por un ejercicio jurisdiccional transparente, consistente, objetivo, lejano a complicidades, a arbitrariedades o sujeto a la razón del más fuerte; nunca a la razón del Estado”, expuso.
Silva Meza reflexionó sobre el significado de integrar el máximo tribunal del país, pues ser ministro de la Corte, dijo, no es un fin en sí mismo, sino un medio para contribuir desde una posición de privilegio y con enorme responsabilidad a hacer del nuestro un país mejor, un país de libertades y respetuoso del Estado de Derecho.
“Nuestra única subordinación es con la Constitución y con la ley. Sabemos que los nuevos integrantes de la Corte (Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Alberto Pérez Dayán) comparten esta visión y la mantendrán vigente los próximos 15 años”, expresó.
Insistió en que el combate a la corrupción se mantiene como una línea fundamental del Poder Judicial Federal, y que en este año se ha destituido a cuatro jueces federales, inhabilitado a un magistrado de circuito y suspendido a otros cinco.
No se tolerará que por unos cuantos se desprestigie el trabajo de juzgadores, magistrados y ministros que ponen en riesgo su vida, y algunos de ellos la han perdido, en el ejercicio de su función, advirtió.
El presidente de la Corte resaltó la relevancia de las reformas constitucionales en materia de derechos humanos, amparo y justicia penal, así como la reciente del mes de agosto, que otorga nuevas facultades y responsabilidades al máximo tribunal.
“Este nuevo mapa constitucional es otro, pero también mejor, pues refuerza derechos y libertades de todos”, destacó y sostuvo que el Poder Judicial Federal no permitirá que ese nuevo marco sea restringido ni vulnerado “en estos temas no habrá regresión, habrá expansión”, dijo.
Al concluir la lectura de su informe, el titular del Ejecutivo federal tuvo un gesto cordial con Silva Meza. Le dirigió unas palabras fuera de protocolo, reconociendo la dificultad de su encargo: “Difícilmente sería presidente de la Corte”, le dijo al estrecharle la mano con una sonrisa.
Silva Meza presentó este jueves el segundo informe de labores de su gestión, en una sesión solemne a la que asistieron el presidente Enrique Peña Nieto y los presidentes del Senado y la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ernesto Cordero y Francisco Arroyo, respectivamente.
“El Poder Judicial de la Federación estará abierto a mantener las mejores relaciones posibles con los otros poderes”, dijo, sin aludir de manera directa a los diferendos que tuvo el Poder Judicial con el ex presidente Felipe Calderón.
“Creemos en la plena colaboración constitucional en beneficio de las personas, no en la preeminencia de un poder sobre otro u otros, pues cada poder del Estado tenemos un lugar y una responsabilidad constitucional definida”, afirmó.
Ante los plenos de la Corte, la Judicatura Federal y el Tribunal Electoral, Silva Meza reiteró el llamado del Poder Judicial Federal al Poder Legislativo para concluir el proceso de aprobación de la Ley de Amparo, necesaria para aterrizar las reformas constitucionales en la materia aprobadas el año pasado.
El también presidente del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) reiteró la defensa de la independencia y autonomía judicial, pero aclaró que el Poder Judicial no pretende impunidad, “Siempre daremos la cara por los actos que realizamos en el ejercicio de nuestra función (…) estamos abiertos a la crítica y el escrutinio público de nuestros actos”, sostuvo.
Reconoció que la crisis de confianza por la que atraviesan las instituciones del país también afecta a los órganos encargados de impartir justicia, pero corresponde a sus titulares fortalecer esa confianza, “que no está ganada de antemano”.
“La confianza sólo puede generarse por un ejercicio jurisdiccional transparente, consistente, objetivo, lejano a complicidades, a arbitrariedades o sujeto a la razón del más fuerte; nunca a la razón del Estado”, expuso.
Silva Meza reflexionó sobre el significado de integrar el máximo tribunal del país, pues ser ministro de la Corte, dijo, no es un fin en sí mismo, sino un medio para contribuir desde una posición de privilegio y con enorme responsabilidad a hacer del nuestro un país mejor, un país de libertades y respetuoso del Estado de Derecho.
“Nuestra única subordinación es con la Constitución y con la ley. Sabemos que los nuevos integrantes de la Corte (Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Alberto Pérez Dayán) comparten esta visión y la mantendrán vigente los próximos 15 años”, expresó.
Insistió en que el combate a la corrupción se mantiene como una línea fundamental del Poder Judicial Federal, y que en este año se ha destituido a cuatro jueces federales, inhabilitado a un magistrado de circuito y suspendido a otros cinco.
No se tolerará que por unos cuantos se desprestigie el trabajo de juzgadores, magistrados y ministros que ponen en riesgo su vida, y algunos de ellos la han perdido, en el ejercicio de su función, advirtió.
El presidente de la Corte resaltó la relevancia de las reformas constitucionales en materia de derechos humanos, amparo y justicia penal, así como la reciente del mes de agosto, que otorga nuevas facultades y responsabilidades al máximo tribunal.
“Este nuevo mapa constitucional es otro, pero también mejor, pues refuerza derechos y libertades de todos”, destacó y sostuvo que el Poder Judicial Federal no permitirá que ese nuevo marco sea restringido ni vulnerado “en estos temas no habrá regresión, habrá expansión”, dijo.
Al concluir la lectura de su informe, el titular del Ejecutivo federal tuvo un gesto cordial con Silva Meza. Le dirigió unas palabras fuera de protocolo, reconociendo la dificultad de su encargo: “Difícilmente sería presidente de la Corte”, le dijo al estrecharle la mano con una sonrisa.