México
Partidos estrenan coordinadores
El PAN y el PRD designan a quienes tendrán la responsabilidad de negociar en ambas cámaras del Congreso de la Unión
GUADALAJARA, JALISCO (15/AGO/2012).- La tarea que tendrán estos hombres no es sencilla. Serán los legisladores que cargarán con la principal tarea de negociación en ambas cámaras del Congreso de la Unión.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ya había dado a conocer que Manlio Fabio Beltrones será su coordinador de bancada en la Cámara de Diputados, mientras que Emilio Gamboa Patrón será su símil en el Senado.
¿Y en la oposición? Entre el lunes y ayer, tanto el Partido Acción Nacional (PAN), como el Partido de la Revolución Democrática (PRD) difundieron los nombres de quienes ocuparán estos cargos.
Del lado del panismo, será uno de los hombres más cercanos al Presidente Felipe Calderón el que coordine a los senadores: Ernesto Cordero, ex secretario de Hacienda. En la Cámara de Diputados, Luis Alberto Villarreal, cercano al dirigente nacional del partido, Gustavo Madero, cargará con esta responsabilidad.
En el discurso que manejaron ambos tras recibir la asignación, dejaron en claro que van por reformas de peso.
Luis Alberto Villarreal advirtió que evitarán desde el Congreso que regrese el sistema autoritario y totalitario, además que no jugarán un papel de “simples espectadores”; en su turno, Cordero adelantó que no se van a conformar con “reformas parciales” y que la agenda no estará sujeta a cálculos políticos.
El que estos dos hombres coordinen a sus respectivas bancadas, se puede considerar como una situación donde sobresale el equilibrio al interior del PAN (ver análisis).
Aureoles y Barbosa, los elegidos del PRD
El PRD designó como su coordinador en la Cámara de Diputados a Silvano Aureoles Conejo, mientras en el Senado se nombró a Miguel Barbosa Huerta.
De los cinco aspirantes registrados para desempeñar esa función en la Cámara de Diputados y de los siete en el Senado, luego de las negociaciones se retiraron las candidaturas para dejar únicamente las de los perredistas que resultaron designados.
El presidente nacional del partido, Jesús Zambrano, reconoció esta acción, ya que luego de los encuentros y deliberación se logró dejar sólo las candidaturas de Aureoles Conejo y Barbosa Huerta, con lo que se evitó llegar a una votación.
Luego de rendir protesta a su nuevo encargo, Silvano Aureoles, ex candidato al Gobierno de Michoacán, expresó que se quedaron con las ganas aquellos que pronosticaron que iba a ver confrontaciones y división, ya que salen luego de estas decisiones fortalecidos para cumplir con el mandato que les fue encomendado por los mexicanos.
Nueva Izquierda, una de las corrientes del perredismo, liderada por Jesús Zambrano y Jesús Ortega —por tal razón conocidos también como el grupo de “Los Chuchos”—, fueron los protagonistas dentro de las negociaciones para nombrar a estos coordinadores, según consignaron medios de circulación nacional.
Senado
Miguel Barbosa
Originario de Puebla.
Ex diputado federal.
Ex dirigente del PRD poblano.
Diputados
Silvano Aureoles
Originario de Michoacán.
Aspiró a gobernar su Estado.
Senador saliente.
Senado
Ernesto Cordero
Originario de la Ciudad de México.
Ex secretario de Hacienda.
Ex precandidato a la Presidencia.
Diputados
Luis Alberto Villarreal
Originario de Guanajuato.
Senador saliente.
Ex diputado federal.
Senado
Emilio Gamboa
Originario de la Ciudad de México.
Ex senador.
Ex diputado federal.
Ex titular de la SCT.
Diputados
Manlio Fabio Beltrones
Originario de Sonora.
Ex gobernador del Estado.
Senador saliente.
Ex diputado federal.
Análisis
Nace una oposición reformista
Enrique Toussaint/ periodista
La democracia implica diálogo y acuerdo. La democracia rechaza el extremismo y premia la conciliación; castiga la marginación política y legislativa, y busca la interlocución y la discusión. El sistema democrático es un complejo laberinto de argumentaciones, construcciones que tienen como objetivo legitimarse ante la población y erigir consensos al interior de las instituciones. En este sentido, los seis coordinadores parlamentarios de los tres partidos más representativos (PAN, PRI y PRD) responden a una lógica irrefutable: ningún actor político tiene el peso legislativo para concertar una agenda propia de reformas; como desde 1997, México enfrentará, por lo menos, tres años más de Gobierno dividido.
En el PAN, el Presidente Calderón optó por concentrar su influencia en el Senado a través de la figura de Ernesto Cordero. Por lo menos 15 senadores responden directamente a las órdenes del Mandatario saliente, lo que provoca que el actual Jefe del Estado pueda promover a través de la Cámara Alta iniciativas que fueron bloqueadas durante su sexenio.
En el caso de la Cámara de Diputados, Gustavo Madero logró empujar a Luis Alberto Villarreal, un hombre cercano a él y a Josefina Vázquez Mota, y completamente divorciado de la vertiente yunquista guanajuatense. Atendiendo a los debates en la reunión panista del fin de semana, asoman los equilibrios internos de cara a la restructuración del partido, se clarifican: Madero seguirá en el partido y tendrá interlocución privilegiada en la Cámara de Diputados (instancia que necesita Calderón para aprobar el Presupuesto 2013); Calderón se lleva el Senado y el Consejo de Evaluación y Mejora, donde coloca a cuadros de primera línea.
En el PRD, López Obrador no pudo ni meter las manos para elegir a los coordinadores, y Marcelo Ebrard no cosechó lo que se preveía. El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas logra, a través de Silvano Aureoles, impulsar a su grupo político que tenía años sin figurar al interior de la izquierda.
En el caso de Miguel Barbosa, quien ha sido designado como el coordinador de los senadores del Sol Azteca, su vínculo es directo con Jesús Ortega y Jesús Zambrano; es dirigente nacional de la expresión partidista Nueva Izquierda, la que aglutina a los llamados “Chuchos”. Es una corriente caracterizada por su pragmatismo político y su proclividad a la negociación política.
Si a esta canasta de personajes políticos le añadimos la presencia de Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón, que en los últimos años han construido puentes de cooperación tanto con el calderonismo como con los “Chuchos”, el panorama legislativo luce proclive a los acuerdos y a la negociación.
Así, los tres partidos políticos mayoritarios en el Congreso han optado por perfiles centristas, pragmáticos y con vocación reformista.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ya había dado a conocer que Manlio Fabio Beltrones será su coordinador de bancada en la Cámara de Diputados, mientras que Emilio Gamboa Patrón será su símil en el Senado.
¿Y en la oposición? Entre el lunes y ayer, tanto el Partido Acción Nacional (PAN), como el Partido de la Revolución Democrática (PRD) difundieron los nombres de quienes ocuparán estos cargos.
Del lado del panismo, será uno de los hombres más cercanos al Presidente Felipe Calderón el que coordine a los senadores: Ernesto Cordero, ex secretario de Hacienda. En la Cámara de Diputados, Luis Alberto Villarreal, cercano al dirigente nacional del partido, Gustavo Madero, cargará con esta responsabilidad.
En el discurso que manejaron ambos tras recibir la asignación, dejaron en claro que van por reformas de peso.
Luis Alberto Villarreal advirtió que evitarán desde el Congreso que regrese el sistema autoritario y totalitario, además que no jugarán un papel de “simples espectadores”; en su turno, Cordero adelantó que no se van a conformar con “reformas parciales” y que la agenda no estará sujeta a cálculos políticos.
El que estos dos hombres coordinen a sus respectivas bancadas, se puede considerar como una situación donde sobresale el equilibrio al interior del PAN (ver análisis).
Aureoles y Barbosa, los elegidos del PRD
El PRD designó como su coordinador en la Cámara de Diputados a Silvano Aureoles Conejo, mientras en el Senado se nombró a Miguel Barbosa Huerta.
De los cinco aspirantes registrados para desempeñar esa función en la Cámara de Diputados y de los siete en el Senado, luego de las negociaciones se retiraron las candidaturas para dejar únicamente las de los perredistas que resultaron designados.
El presidente nacional del partido, Jesús Zambrano, reconoció esta acción, ya que luego de los encuentros y deliberación se logró dejar sólo las candidaturas de Aureoles Conejo y Barbosa Huerta, con lo que se evitó llegar a una votación.
Luego de rendir protesta a su nuevo encargo, Silvano Aureoles, ex candidato al Gobierno de Michoacán, expresó que se quedaron con las ganas aquellos que pronosticaron que iba a ver confrontaciones y división, ya que salen luego de estas decisiones fortalecidos para cumplir con el mandato que les fue encomendado por los mexicanos.
Nueva Izquierda, una de las corrientes del perredismo, liderada por Jesús Zambrano y Jesús Ortega —por tal razón conocidos también como el grupo de “Los Chuchos”—, fueron los protagonistas dentro de las negociaciones para nombrar a estos coordinadores, según consignaron medios de circulación nacional.
Senado
Miguel Barbosa
Originario de Puebla.
Ex diputado federal.
Ex dirigente del PRD poblano.
Diputados
Silvano Aureoles
Originario de Michoacán.
Aspiró a gobernar su Estado.
Senador saliente.
Senado
Ernesto Cordero
Originario de la Ciudad de México.
Ex secretario de Hacienda.
Ex precandidato a la Presidencia.
Diputados
Luis Alberto Villarreal
Originario de Guanajuato.
Senador saliente.
Ex diputado federal.
Senado
Emilio Gamboa
Originario de la Ciudad de México.
Ex senador.
Ex diputado federal.
Ex titular de la SCT.
Diputados
Manlio Fabio Beltrones
Originario de Sonora.
Ex gobernador del Estado.
Senador saliente.
Ex diputado federal.
Análisis
Nace una oposición reformista
Enrique Toussaint/ periodista
La democracia implica diálogo y acuerdo. La democracia rechaza el extremismo y premia la conciliación; castiga la marginación política y legislativa, y busca la interlocución y la discusión. El sistema democrático es un complejo laberinto de argumentaciones, construcciones que tienen como objetivo legitimarse ante la población y erigir consensos al interior de las instituciones. En este sentido, los seis coordinadores parlamentarios de los tres partidos más representativos (PAN, PRI y PRD) responden a una lógica irrefutable: ningún actor político tiene el peso legislativo para concertar una agenda propia de reformas; como desde 1997, México enfrentará, por lo menos, tres años más de Gobierno dividido.
En el PAN, el Presidente Calderón optó por concentrar su influencia en el Senado a través de la figura de Ernesto Cordero. Por lo menos 15 senadores responden directamente a las órdenes del Mandatario saliente, lo que provoca que el actual Jefe del Estado pueda promover a través de la Cámara Alta iniciativas que fueron bloqueadas durante su sexenio.
En el caso de la Cámara de Diputados, Gustavo Madero logró empujar a Luis Alberto Villarreal, un hombre cercano a él y a Josefina Vázquez Mota, y completamente divorciado de la vertiente yunquista guanajuatense. Atendiendo a los debates en la reunión panista del fin de semana, asoman los equilibrios internos de cara a la restructuración del partido, se clarifican: Madero seguirá en el partido y tendrá interlocución privilegiada en la Cámara de Diputados (instancia que necesita Calderón para aprobar el Presupuesto 2013); Calderón se lleva el Senado y el Consejo de Evaluación y Mejora, donde coloca a cuadros de primera línea.
En el PRD, López Obrador no pudo ni meter las manos para elegir a los coordinadores, y Marcelo Ebrard no cosechó lo que se preveía. El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas logra, a través de Silvano Aureoles, impulsar a su grupo político que tenía años sin figurar al interior de la izquierda.
En el caso de Miguel Barbosa, quien ha sido designado como el coordinador de los senadores del Sol Azteca, su vínculo es directo con Jesús Ortega y Jesús Zambrano; es dirigente nacional de la expresión partidista Nueva Izquierda, la que aglutina a los llamados “Chuchos”. Es una corriente caracterizada por su pragmatismo político y su proclividad a la negociación política.
Si a esta canasta de personajes políticos le añadimos la presencia de Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón, que en los últimos años han construido puentes de cooperación tanto con el calderonismo como con los “Chuchos”, el panorama legislativo luce proclive a los acuerdos y a la negociación.
Así, los tres partidos políticos mayoritarios en el Congreso han optado por perfiles centristas, pragmáticos y con vocación reformista.