México
Ministro Pardo llega a la Corte sin padrinazgos
El recién designado ministro señala que su irrupción al máximo tribunal no se debe a influencias
CIUDAD DE MÉXICO (16/FEB/2011).- El ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo afirmó que su nombramiento no es resultado de padrinazgos ni compromisos y que su voto en el máximo tribunal será sólo uno más.
Durante la sesión solemne en la que fue recibido por el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el ministro sostuvo que su llegada al máximo tribunal es ajena a influencias de cualquier tipo y está basada únicamente en su trayectoria en la carrera judicial.
“Hoy que cumplo mi anhelo personal de formar parte de este Tribunal Constitucional, lo hago exclusivamente con base en mi trayectoria dentro de la carrera judicial, sin compromisos, ni padrinazgos, sin recomendaciones ni vínculos”.
Ante las expectativas de que su llegada a la Corte romperá el empate en por lo menos 24 asuntos que han sido aplazados tanto en el pleno como en la Primera Sala, a la que fue adscrito, aclaró que su voto será solo uno más, con la misma fuerza de los de sus demás colegas.
“Mi opinión debe ser considerada como un voto único y aislado que debe inscribirse en la dinámica de la toma de decisiones colegiadas”.
Durante la sesión solemne en la que fue recibido por el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el ministro sostuvo que su llegada al máximo tribunal es ajena a influencias de cualquier tipo y está basada únicamente en su trayectoria en la carrera judicial.
“Hoy que cumplo mi anhelo personal de formar parte de este Tribunal Constitucional, lo hago exclusivamente con base en mi trayectoria dentro de la carrera judicial, sin compromisos, ni padrinazgos, sin recomendaciones ni vínculos”.
Ante las expectativas de que su llegada a la Corte romperá el empate en por lo menos 24 asuntos que han sido aplazados tanto en el pleno como en la Primera Sala, a la que fue adscrito, aclaró que su voto será solo uno más, con la misma fuerza de los de sus demás colegas.
“Mi opinión debe ser considerada como un voto único y aislado que debe inscribirse en la dinámica de la toma de decisiones colegiadas”.