México
Médicos desafían violencia del narco con paro de labores
Ciudad Juárez había vivido 36 horas sin ejecuciones, un hecho inédito en este 2008, hasta que este viernes aparecieron cuatro cadáveres
CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA.- Médicos, enfermeros, veterinarios y estudiantes de Ciudad Juárez desafiaron con un paro de 24 horas y manifestaciones callejeras a los cárteles narcotraficantes que han convertido a la localidad en la más violenta del país, con más de mil 300 asesinatos en lo que va del año.
Estas acciones son una denuncia a "la falta de atención en la prevención de los delitos que afectan a los médicos. Ya que se ha dado muy poco trabajo de investigación en los casos de los doctores que ya han sido extorsionados o secuestrados", afirmaron los manifestantes.
Centenares de profesionales de salud, de clínicas públicas y privadas, se congregaron en silencio con su indumentaria de trabajo en una plaza junto a una gran bandera de México y otros se plantaron junto a hospitales y clínicas.
Denunciaron que algunos de sus compañeros cerraron sus consultorios u hospitales y otros abandonaron Ciudad por la inseguridad y las exigencias monetarias de los grupos criminales por dejarles ejercer su labor.
También aseguraron que profesionales del gremio fueron secuestrados y que dos de ellos fueron rescatados con lesiones graves.
La población de Ciudad Juárez –1.3 millones de habitantes- convive con el temor a las ejecuciones diarias que se derivan, según las autoridades, de una disputa entre entre los cárteles de Juárez, a cargo de Vicente Carrillo, y el de Sinaloa, encabezado por el prófugo Joaquín "Chapo" Guzmán, por el control de las rutas de trasiego de droga hacia Estados Unidos.
Pero esta atmósfera de miedo también produce otros sucesos violentos como la muerte por confusión este viernes de una mujer embarazada por disparos de militares.
Soldados de un retén abrieron fuego contra el vehículo en el que circulaba la víctima, que no se detuvo porque escapaba de una balacera y llevaba a un familiar herido, informó la Procuraduría estatal.
"Cuando la mujer y su mamá se acercaron a la zona donde estaban los militares para pedir ayuda médica y protección, sin decir nada ellos comenzaron a disparar contra el vehículo conducido por la señora que viajaba a mucha velocidad por miedo a que la mataran los sicarios" que habían participado en la balacera, dijo uno de los testigos citados por el organismo.
El gobierno federal desplegó al asumir en diciembre de 2006 a 36 mil militares en diferentes áreas del país, incluido Ciudad Juárez y el estado al que pertenece (Chihuahua), para detener los crímenes y el dominio 'de facto' de zonas del territorio mexicano por parte de los grupos narcotraficantes.
Ciudad Juárez había vivido 36 horas sin ejecuciones, un hecho inédito en este 2008, hasta que este viernes aparecieron cuatro cadáveres.
En otras zonas de Chihuahua fueron ejecutados otros tres hombres.
Más de cinco mil 300 personas han muerto este año en México en asesinatos relacionados con el narcotráfico.
Estas acciones son una denuncia a "la falta de atención en la prevención de los delitos que afectan a los médicos. Ya que se ha dado muy poco trabajo de investigación en los casos de los doctores que ya han sido extorsionados o secuestrados", afirmaron los manifestantes.
Centenares de profesionales de salud, de clínicas públicas y privadas, se congregaron en silencio con su indumentaria de trabajo en una plaza junto a una gran bandera de México y otros se plantaron junto a hospitales y clínicas.
Denunciaron que algunos de sus compañeros cerraron sus consultorios u hospitales y otros abandonaron Ciudad por la inseguridad y las exigencias monetarias de los grupos criminales por dejarles ejercer su labor.
También aseguraron que profesionales del gremio fueron secuestrados y que dos de ellos fueron rescatados con lesiones graves.
La población de Ciudad Juárez –1.3 millones de habitantes- convive con el temor a las ejecuciones diarias que se derivan, según las autoridades, de una disputa entre entre los cárteles de Juárez, a cargo de Vicente Carrillo, y el de Sinaloa, encabezado por el prófugo Joaquín "Chapo" Guzmán, por el control de las rutas de trasiego de droga hacia Estados Unidos.
Pero esta atmósfera de miedo también produce otros sucesos violentos como la muerte por confusión este viernes de una mujer embarazada por disparos de militares.
Soldados de un retén abrieron fuego contra el vehículo en el que circulaba la víctima, que no se detuvo porque escapaba de una balacera y llevaba a un familiar herido, informó la Procuraduría estatal.
"Cuando la mujer y su mamá se acercaron a la zona donde estaban los militares para pedir ayuda médica y protección, sin decir nada ellos comenzaron a disparar contra el vehículo conducido por la señora que viajaba a mucha velocidad por miedo a que la mataran los sicarios" que habían participado en la balacera, dijo uno de los testigos citados por el organismo.
El gobierno federal desplegó al asumir en diciembre de 2006 a 36 mil militares en diferentes áreas del país, incluido Ciudad Juárez y el estado al que pertenece (Chihuahua), para detener los crímenes y el dominio 'de facto' de zonas del territorio mexicano por parte de los grupos narcotraficantes.
Ciudad Juárez había vivido 36 horas sin ejecuciones, un hecho inédito en este 2008, hasta que este viernes aparecieron cuatro cadáveres.
En otras zonas de Chihuahua fueron ejecutados otros tres hombres.
Más de cinco mil 300 personas han muerto este año en México en asesinatos relacionados con el narcotráfico.