México
La PGR apela sentencia en caso Wallace
La Procuraduría apeló además la decisión del juez de ordenar la devolución de dinero en resguardo y de un vehículo
CIUDAD DE MÉXICO.- La
Procuraduría General de la República (PGR) se inconformó contra la
sentencia condenatoria que dictó el Juez Décimo Sexto de Distrito en Materia Penal a cuatro de los involucrados en el secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace Miranda, por considerar insuficiente la penalidad impuesta a los procesados.
Por medio del Agente del Ministerio Público de la Federación adscrito al juzgado, la dependencia interpuso el recurso de apelación contra la sentencia, dentro de la Causa Penal 35/2006 instruida contra César Freyre Morales o José Antonio Hernández Lozano, Alberto Castillo Cruz, Antonio Castillo Cruz y Juana Hilda González Lomelí.
Además, también apeló la decisión del juez de ordenar la devolución de 23 mil 800 pesos que se encuentran depositados en el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes de una institución bancaria, así como de un vehículo marca Ford.
La PGR recordó que los hermanos Alberto y Antonio Castillo Cruz, fueron sentenciados a 39 años, nueve meses de prisión y multa de cuatro mil 31 días por delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro.
Juana Hilda González Lomelí fue condenada a 28 años de prisión y dos mil 295 días multa por delincuencia organizada, privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro y posesión de arma de fuego y de cartuchos de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
A César Freyre Morales, o José Antonio Hernández Lozano, se le sentenció a 47 años, tres meses de prisión y multa equivalente a nueve mil 212 días, por delincuencia organizada, privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro y posesión de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
Isabel Miranda pide pena de 96 años
La señora Isabel Miranda de Wallace exigió la pena máxima para las personas involucradas en el secuestro de su hijo, Hugo Alberto Wallace, ya que consideró que la sentencia que se les impuso no refleja la gravedad de su crimen.
En rueda de prensa, calificó como “blandengue” la sentencia impuesta por el juez 16 de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal, Augusto Octavio Mejía Ojeda.
En este sentido, reclamó al juez quien a pesar de que sustenta y reconoce la culpabilidad de todos los secuestradores les regala a cada uno de ellos una pena, que a su juicio es mínima y ridícula.
En la conferencia realizada en un hotel de la Ciudad de México, puntualizó: “Si a usted le faltan tamaños juez, le presto mis enaguas, pero que no le tiemble la mano para hacer justicia”.
Por el secuestro de Hugo Alberto Wallace fueron sentenciados Juana Hilda González Lomelí, a 28 años de prisión, y César Freyre Morales a 47 años, y la señora Isabel Miranda reclama para ellos la pena máxima que alcanzaría 96 años de cárcel.
González Lomelí y Freyre Morales se encontraban acusados de secuestro agravado, delincuencia organizada, posesión de arma de fuego y portación de cartuchos.
Para Tony y Alberto Castillo Cruz, quienes fueron condenados a 30 años y nueve meses de cárcel, la pena máxima por su delito alcanzaría hasta 86 años, ya que no se les acusa de posesión de arma de fuego.
Miranda de Wallace refirió que el caso de Brenda Quevedo Cruz continúa en proceso, en tanto que Jacobo Tagle Dobin se encuentra prófugo en Israel.
Adelantó que al término de la conferencia se dirigirá a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la Procuraduría General de la República para solicitar que se le inicie una averiguación al juez Mejía Ojeda.
También pedirá al Juzgado de Alzada en la segunda instancia y al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Guillermo Ortiz Mayagoitia, su intervención para corregir la sentencia dictada por el Juzgado 16.
Añadió que ya se presentó la apelación a la sentencia y están en vías de presentar los agravios que es todo lo que el juez no tomó en cuenta y volverlo a poner ante el Juez de Segunda Instancia para que pueda valorar lo que hizo el anterior impartidor de justicia.
Con estos elementos, observó, el Juez de Segunda instancia podría emitir sentencia definitiva en Segunda Instancia o bien, la regresaría al juzgado para que la corrija.
TELÓN DE FONDO
Una historia trunca
Hugo Alberto Wallace fue secuestrado el 11 de julio de 2005 por la banda que lideraba Jacobo Tagle Dobin, quien continúa prófugo. El empresario fue asesinado horas después de que fuera privado de su libertad, pero su cuerpo aún no ha sido localizado.
Además de Tagle Dobin, integraban la organización delictiva César Freyre Morales, Juana Hilda González Lomeli, Alberto y “Tony” Castillo Cruz, Brenda Quevedo Cruz.
Jacobo conoció al hoy fallecido porque el padre de Tagle le vendió a Hugo una parte de un terreno en la calle Viaducto 176, en la Ciudad de México.
Después de mucho tiempo Jacobo encontró a Hugo en un cine de Perisur, Tagle iba acompañado de una mujer, Brenda Quevedo Cruz.
De acuerdo con el testimonio de la madre, el hoy fallecido fue acompañado en aquella ocasión por dos primos y un amigo. Se saludaron, Jacobo le pidió a Hugo su número telefónico, diciendo que le presentaría a una mujer guapa.
Así fue que el 2 de julio de 2005, Jacobo y Brenda Quevedo citaron a Hugo en un restaurante ubicado en San Jerónimo, diciéndole que le iban a presentar a “Claudia”, quien en realidad era Juana Hilda González Lomelí.
Nueve días después, el 11 de julio, Hugo comentó con un amigo y uno de sus primos, que iría al cine de Plaza Universidad, con la mujer que le presentó Jacobo Tagle, “Claudia” (Juana Hilda).
Desde aquel día no se supo más nada de él.
Isabel Wallace trató de comunicarse como hacía diariamente con su hijo, aproximadamente a las 08:00 a sus dos teléfonos móviles, pero ambos estaban apagados... fue el principio de una historia de la que todavía no se escribió el último capítulo.
Por medio del Agente del Ministerio Público de la Federación adscrito al juzgado, la dependencia interpuso el recurso de apelación contra la sentencia, dentro de la Causa Penal 35/2006 instruida contra César Freyre Morales o José Antonio Hernández Lozano, Alberto Castillo Cruz, Antonio Castillo Cruz y Juana Hilda González Lomelí.
Además, también apeló la decisión del juez de ordenar la devolución de 23 mil 800 pesos que se encuentran depositados en el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes de una institución bancaria, así como de un vehículo marca Ford.
La PGR recordó que los hermanos Alberto y Antonio Castillo Cruz, fueron sentenciados a 39 años, nueve meses de prisión y multa de cuatro mil 31 días por delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro.
Juana Hilda González Lomelí fue condenada a 28 años de prisión y dos mil 295 días multa por delincuencia organizada, privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro y posesión de arma de fuego y de cartuchos de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
A César Freyre Morales, o José Antonio Hernández Lozano, se le sentenció a 47 años, tres meses de prisión y multa equivalente a nueve mil 212 días, por delincuencia organizada, privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro y posesión de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
Isabel Miranda pide pena de 96 años
La señora Isabel Miranda de Wallace exigió la pena máxima para las personas involucradas en el secuestro de su hijo, Hugo Alberto Wallace, ya que consideró que la sentencia que se les impuso no refleja la gravedad de su crimen.
En rueda de prensa, calificó como “blandengue” la sentencia impuesta por el juez 16 de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal, Augusto Octavio Mejía Ojeda.
En este sentido, reclamó al juez quien a pesar de que sustenta y reconoce la culpabilidad de todos los secuestradores les regala a cada uno de ellos una pena, que a su juicio es mínima y ridícula.
En la conferencia realizada en un hotel de la Ciudad de México, puntualizó: “Si a usted le faltan tamaños juez, le presto mis enaguas, pero que no le tiemble la mano para hacer justicia”.
Por el secuestro de Hugo Alberto Wallace fueron sentenciados Juana Hilda González Lomelí, a 28 años de prisión, y César Freyre Morales a 47 años, y la señora Isabel Miranda reclama para ellos la pena máxima que alcanzaría 96 años de cárcel.
González Lomelí y Freyre Morales se encontraban acusados de secuestro agravado, delincuencia organizada, posesión de arma de fuego y portación de cartuchos.
Para Tony y Alberto Castillo Cruz, quienes fueron condenados a 30 años y nueve meses de cárcel, la pena máxima por su delito alcanzaría hasta 86 años, ya que no se les acusa de posesión de arma de fuego.
Miranda de Wallace refirió que el caso de Brenda Quevedo Cruz continúa en proceso, en tanto que Jacobo Tagle Dobin se encuentra prófugo en Israel.
Adelantó que al término de la conferencia se dirigirá a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la Procuraduría General de la República para solicitar que se le inicie una averiguación al juez Mejía Ojeda.
También pedirá al Juzgado de Alzada en la segunda instancia y al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Guillermo Ortiz Mayagoitia, su intervención para corregir la sentencia dictada por el Juzgado 16.
Añadió que ya se presentó la apelación a la sentencia y están en vías de presentar los agravios que es todo lo que el juez no tomó en cuenta y volverlo a poner ante el Juez de Segunda Instancia para que pueda valorar lo que hizo el anterior impartidor de justicia.
Con estos elementos, observó, el Juez de Segunda instancia podría emitir sentencia definitiva en Segunda Instancia o bien, la regresaría al juzgado para que la corrija.
TELÓN DE FONDO
Una historia trunca
Hugo Alberto Wallace fue secuestrado el 11 de julio de 2005 por la banda que lideraba Jacobo Tagle Dobin, quien continúa prófugo. El empresario fue asesinado horas después de que fuera privado de su libertad, pero su cuerpo aún no ha sido localizado.
Además de Tagle Dobin, integraban la organización delictiva César Freyre Morales, Juana Hilda González Lomeli, Alberto y “Tony” Castillo Cruz, Brenda Quevedo Cruz.
Jacobo conoció al hoy fallecido porque el padre de Tagle le vendió a Hugo una parte de un terreno en la calle Viaducto 176, en la Ciudad de México.
Después de mucho tiempo Jacobo encontró a Hugo en un cine de Perisur, Tagle iba acompañado de una mujer, Brenda Quevedo Cruz.
De acuerdo con el testimonio de la madre, el hoy fallecido fue acompañado en aquella ocasión por dos primos y un amigo. Se saludaron, Jacobo le pidió a Hugo su número telefónico, diciendo que le presentaría a una mujer guapa.
Así fue que el 2 de julio de 2005, Jacobo y Brenda Quevedo citaron a Hugo en un restaurante ubicado en San Jerónimo, diciéndole que le iban a presentar a “Claudia”, quien en realidad era Juana Hilda González Lomelí.
Nueve días después, el 11 de julio, Hugo comentó con un amigo y uno de sus primos, que iría al cine de Plaza Universidad, con la mujer que le presentó Jacobo Tagle, “Claudia” (Juana Hilda).
Desde aquel día no se supo más nada de él.
Isabel Wallace trató de comunicarse como hacía diariamente con su hijo, aproximadamente a las 08:00 a sus dos teléfonos móviles, pero ambos estaban apagados... fue el principio de una historia de la que todavía no se escribió el último capítulo.