México
Entre protestas, Peña Nieto promulga la reforma educativa
Con la reforma educativa, la rectoría educativa pasará a ser dirigida por el Estado, además de crear un programa nacional para evaluar docentes
CIUDAD DE MÉXICO (26/FEB/2013).- El Gobierno federal promulgó ayer la reforma educativa constitucional con un mensaje seco y directo a sus detractores: no habrá marcha atrás y la rectoría educativa la tendrá el Estado, sin que ello sea motivo de “chantaje” o de “frivolidad”.
El Presidente Enrique Peña Nieto, representantes del Congreso de la Unión, líderes partidistas y representantes de instituciones como la UNAM y el IPN, acudieron a Palacio Nacional para atestiguar la firma del decreto que busca transformar el sistema educativo, en función de la reforma constitucional que aprobó el 16 de enero.
Sin la presencia del sindicato de maestros más grande del país, liderado por Elba Esther Gordillo, crítica de esta reforma impulsada como parte del Pacto por México, Emilio Chuayffet, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), explicó que se crearán mecanismos para la evaluación educativa, lo que permitirá conocer de mejor manera las fallas, las carencias y las fortalezas del sistema educativo.
El funcionario anunció también que en los próximos días el Ejecutivo enviará el proyecto de ley que contempla la creación del Instituto Nacional de Evaluación Docente y el pliego de prospectos de las autoridades que lo integrarán.
La dirigencia sindical no estuvo en el Palacio Nacional, sino en las calles. Con manifestaciones, marchas y plantones, unas 40 organizaciones se manifestaron en Michoacán y Guerrero contra de la reforma.
Los maestros, que suspendieron labores en por lo menos 50% de las escuelas del nivel básico en ambas entidades, se manifestaron en contra de la promulgación.
El Pleno de la Cámara de Diputados realizó el 6 de febrero la declaratoria de constitucionalidad de reforma educativa, al ser aprobada por más de 50% de los congresos locales del país, entre ellos el del Estado de Jalisco.
El Presidente Enrique Peña Nieto, representantes del Congreso de la Unión, líderes partidistas y representantes de instituciones como la UNAM y el IPN, acudieron a Palacio Nacional para atestiguar la firma del decreto que busca transformar el sistema educativo, en función de la reforma constitucional que aprobó el 16 de enero.
Sin la presencia del sindicato de maestros más grande del país, liderado por Elba Esther Gordillo, crítica de esta reforma impulsada como parte del Pacto por México, Emilio Chuayffet, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), explicó que se crearán mecanismos para la evaluación educativa, lo que permitirá conocer de mejor manera las fallas, las carencias y las fortalezas del sistema educativo.
El funcionario anunció también que en los próximos días el Ejecutivo enviará el proyecto de ley que contempla la creación del Instituto Nacional de Evaluación Docente y el pliego de prospectos de las autoridades que lo integrarán.
La dirigencia sindical no estuvo en el Palacio Nacional, sino en las calles. Con manifestaciones, marchas y plantones, unas 40 organizaciones se manifestaron en Michoacán y Guerrero contra de la reforma.
Los maestros, que suspendieron labores en por lo menos 50% de las escuelas del nivel básico en ambas entidades, se manifestaron en contra de la promulgación.
El Pleno de la Cámara de Diputados realizó el 6 de febrero la declaratoria de constitucionalidad de reforma educativa, al ser aprobada por más de 50% de los congresos locales del país, entre ellos el del Estado de Jalisco.