México
Empresarios piden ''estado de excepción'' en San Fernando
Vicepresidente de Fronteras de la Federación de Cámaras de Comercio en el estado exigió actividades contra la violencia, la afectación económica e ingobernabilidad
San Fernando, municipio fantasma por la violencia
MATAMOROS, TAMAULIPAS (09/MAY/2011).- Empresarios pidieron se aplique el "estado de excepción", que se disuelvan los poderes municipales y que la Federación y el Ejército asuman el control político y administrativo de San Fernando hasta que se recupere el orden y la paz.
Julio Cesar Almanza Armas, vicepresidente de Fronteras de la Federación de Cámaras de Comercio en Tamaulipas, exigió que las fuerzas armadas tomen el control total de ese municipio porque han llegado a niveles socialmente intolerables para las personas que ahí habitan.
Señaló que es importante rescatar a San Fernando y que tanto autoridades como sociedad comprendan que en este municipio las condiciones sociales y legales están dadas para que se decrete un "estado de excepción".
"Esto lo contempla el artículo 29 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual refiere que para aplicar esta figura Constitucional debe haber perturbación grave de la paz pública o de cualquier otro que ponga a la sociedad en grave riesgo o conflicto, situación que desgraciadamente se vive en este municipio, ya que ni siquiera el alcalde, Tomás Gloria Requena, puede garantizar un buen gobierno o su propia seguridad", dijo.
Almanza Armas explicó que esta zona es altamente productiva en materia de siembra y que en estos momentos los comerciantes dedicados a la trilla y comercialización del grano, se han mudado junto con sus familias al Valle de Texas por temor y ante la inminente llegada de la temporada de siembra, éstos se encuentran en la zozobra por la violencia e inseguridad.
Por lo anterior, exigió que el Gobierno Federal aplique con urgencia un esquema que permita a los agricultores trabajar sus tierras y de ser necesario poner un soldado en cada trilladora que labore en esta zona para garantizar su seguridad y la de sus familias.
Almanza lamentó que San Fernando haya pasado de ser un Municipio próspero con gran economía a un pueblo fantasma, donde se respira el miedo y en donde las fachadas de las casas y negocios solo muestran los estragos de la violencia por los agujeros de balas producto de los constantes enfrentamientos, sumándose a esto las fosas clandestinas con cientos de cadáveres.
MATAMOROS, TAMAULIPAS (09/MAY/2011).- Empresarios pidieron se aplique el "estado de excepción", que se disuelvan los poderes municipales y que la Federación y el Ejército asuman el control político y administrativo de San Fernando hasta que se recupere el orden y la paz.
Julio Cesar Almanza Armas, vicepresidente de Fronteras de la Federación de Cámaras de Comercio en Tamaulipas, exigió que las fuerzas armadas tomen el control total de ese municipio porque han llegado a niveles socialmente intolerables para las personas que ahí habitan.
Señaló que es importante rescatar a San Fernando y que tanto autoridades como sociedad comprendan que en este municipio las condiciones sociales y legales están dadas para que se decrete un "estado de excepción".
"Esto lo contempla el artículo 29 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual refiere que para aplicar esta figura Constitucional debe haber perturbación grave de la paz pública o de cualquier otro que ponga a la sociedad en grave riesgo o conflicto, situación que desgraciadamente se vive en este municipio, ya que ni siquiera el alcalde, Tomás Gloria Requena, puede garantizar un buen gobierno o su propia seguridad", dijo.
Almanza Armas explicó que esta zona es altamente productiva en materia de siembra y que en estos momentos los comerciantes dedicados a la trilla y comercialización del grano, se han mudado junto con sus familias al Valle de Texas por temor y ante la inminente llegada de la temporada de siembra, éstos se encuentran en la zozobra por la violencia e inseguridad.
Por lo anterior, exigió que el Gobierno Federal aplique con urgencia un esquema que permita a los agricultores trabajar sus tierras y de ser necesario poner un soldado en cada trilladora que labore en esta zona para garantizar su seguridad y la de sus familias.
Almanza lamentó que San Fernando haya pasado de ser un Municipio próspero con gran economía a un pueblo fantasma, donde se respira el miedo y en donde las fachadas de las casas y negocios solo muestran los estragos de la violencia por los agujeros de balas producto de los constantes enfrentamientos, sumándose a esto las fosas clandestinas con cientos de cadáveres.