México
El voto nulo no convence a los electores
Contrario a lo ocurrido en otros procesos electorales, ahora las personas creen que sufragar en blanco no sirve de nada
CIUDAD DE MÉXICO (23/ABR/2012).- “Para políticos nulos, votos nulos”, fue la frase que más replicaron los analistas en 2009.
En una elección intermedia invadida por la percepción de una administración que naufraga, la imposibilidad de oxigenar el sistema de partidos a través de candidaturas independientes y con estructuras partidistas que parecen alejarse cada vez más de las causas ciudadanas, el voto nulo se elevó en algunos distritos del país hasta 10% de los votos. En la Ciudad de México, en demarcaciones electorales de clases medias y medias-altas, incluso superó la histórica barrera de 15 por ciento.
De entrada, el voto nulo fue concebido como una forma de protesta ante las carencias en las candidaturas presentadas por los partidos.
Denisse Dresser, investigadora y analista del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), sintetizó el malestar ciudadano en la analogía de la visita al mercado: “Es como si nos estuvieran dando a elegir entre frutas podridas, llévate la menos mala”.
Así, 2009 significó, si no el nacimiento, sí el florecimiento de la causa nulista, un fenómeno urbano que buscaba mandar el mensaje de hartazgo con la clase política.
La Ciudad de México, Guadalajara, Morelia y un par de distritos del Estado de México, concentraron los resultados más sorprendentes del movimiento: por ejemplo, el distrito 10 de Zapopan en el área conurbada de Guadalajara, casi alcanzó 10% de voto en blanco; distrito que en su rama federal ganó Francisco Ramírez Acuña y una demarcación considerada mayoritariamente proclive a otorgarle el voto al panismo. El 12 y 8 de Guadalajara, también arrojaron altos niveles de anulación de voto.
Los actores principales promotores del voto nulo en 2009 fueron organizaciones de la sociedad civil, integradas principalmente por jóvenes.
La inconformidad con la forma en que los partidos han repartido y administrado las candidaturas, llevó a que organizaciones de toda índole se conjugaran para pedir a los ciudadanos anular el voto en son de protesta. Así, el movimiento nulista fue muy importante para poner los primeros ladrillos de presión para una reforma política.
Candidaturas independientes, relección, transparencia interna de los partidos políticos y reducción del aparato legislativo, fueron algunas de las propuestas que surgieron del debate en torno a las debilidades de los candidatos propuestos por los partidos políticos.
Sin embargo, a menos de 70 días de la elección, el voto nulo no aparece como un enemigo tan fuerte a vencer por parte de los partidos. Por un lado, cinco de cada nueve ciudadanos consideran que anular el voto es “un desperdicio” y “no sirve nada” información publicada el mes pasado por Parametría en su página de internet. En el mismo tenor, la casa encuestadora reveló que 50% de los encuestados considera que el voto nulo “no es legítimo para expresar el descontento con las candidaturas”. Así, los ciudadanos creen que los votantes deben optar por una fuerza política.
Lo interesante de este estudio presentado por la casa de investigación sobre opinión pública que dirige Francisco Abundis, es la cantidad de mexicanos que dicen haber anulado su voto en elecciones anteriores.
Según el estudio, 14% de los mexicanos señalan que alguna vez han anulado su voto. Sin embargo, como lo explicó el propio Abundis, no necesariamente estos datos son reales, ya que históricamente el voto nulo se ha colocado en niveles de votación que no superan 5% de los sufragios totales. Por lo tanto, el diferencial se puede deber a interpretaciones erróneas de la anulación del voto.
Motivos del voto en blanco
En el mismo tenor, cuándo a los electores se les pregunta por sus razones para anular el voto, existen consideraciones dignas de resaltar.
Por un lado, casi un cuarto de los anulistas dicen no creer en las elecciones, lo que compromete su lealtad democrática. 43% señalan que no están de acuerdo con los candidatos propuestos por los partidos políticos. Y uno de cada 10 ni siquiera mete a los partidos, candidatos o elecciones, sino que simplemente “está decepcionado de la política en general”.
La diferencia que marcan las encuestas entre Enrique Peña Nieto, puntero en la carrera presidencial, y Josefina Vázquez Mota así como con Andrés Manuel López Obrador, marca una pauta para los últimos días de la campaña: los indecisos, aquellos que planean abstenerse de salir a votar y los anulistas, serán claves.
Según las propias encuestas, entre anulistas e indecisos, el porcentaje puede incluso superar la línea de 30%, la ventaja que tiene Peña Nieto sobre sus contrincantes. De esta manera, en busca de atraer a este segmento del voto, no dudemos que panistas y perredistas comiencen con propuestas de reformas más arriesgadas.
FRENTE A FRENTE
En contra
No todos los candidatos son iguales y el voto nulo los hace parecer así.
Es necesario ratificar y castigar con el voto la actuación de los partidos en el Gobierno y la calidad de los candidatos.
El voto en blanco fortalece a los partidos con más voto duro y estructura de movilización.
El voto es la responsabilidad más importante de la ciudadanía, anularlo sería un desperdicio.
El voto en blanco, al ser una parte muy pequeña del electorado, no consigue presionar cambios, al revés.
Tanto costó ganar el voto para no sufragar por alguna opción partidista.
A favor
Los candidatos son malos y votar por ellos sólo legítima esta actitud de los partidos.
Los candidatos obedecen más a las cúpulas de los partidos que a la ciudadanía y votar por ellos significa legitimar esta práctica.
El voto en las condiciones actuales sólo fortalece la estructura partidocrática, que le da la espalda a la ciudadanía.
La verdadera participación política no sólo es el voto, los derechos políticos no se reducen al sufragio.
Sólo mediante el mensaje del voto nulo, los partidos pueden caer en ilegitimidad y forzar cambios en su estructura y su comportamiento.
Es una forma institucional y democrática de mostrar el descontento.
HISTÓRICO
Año Votos nulos
1997 844 mil 711 (2.7%)
2000 862 mil 885 (2.2%)
2003 896 mil 644 (3%)
2006 Un millón 033 mil (2.6%)
2009 Un millón 867 mil (5.4%)
2012* Un millón y medio (3%)
* Proyectado
VISITA NUEVO LEÓN
López Obrador intentará convencer a Sicilia de votar
CIUDAD DE MÉXICO.- Para Andrés Manuel López Obrador, quien no vote estará apoyando directamente al régimen.
Por ello, el abanderado del Movimiento Progresista afirmó que intentará convencer al poeta Javier Sicilia de sufragar.
El fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad afirmó que anulará su voto ante la falta de un candidato serio.
López Obrador dijo que buscará reunirse con el poeta morelense para convencerlo de que emita su sufragio.
En su conferencia malanera, afirmó que no hay otra vía que la electoral para transformar al país, “aunque los dados estén cargados y la cartas estén marcadas”.
Por otro lado, enlistó cinco puntos para apoyar a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), que incluye eliminar el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y la revisión de todos los tratados comerciales para garantizar condiciones de igualdad en la competencia.
El tabasqueño visitó ayer Nuevo León y ofreció mejorar la seguridad de la Entidad, ensombrecida por la lucha entre los cárteles del Golfo y “Los Zetas”.
El tabsqueño dijo que de ganar el 1 de julio se reunirá cada 15 días con su gabinete de seguridad en Monterrey.
Además ofreció “desterrar” a la lideresa del SNTE; Elba Esther Gordillo, de la Secretaría de Educación Pública.
FRASE
''Con todos sus asegunes, no hay otra vía que la electoral para transformar al país ''
Andrés Manuel López Obrador,
candidato del Movimiento Progresista.
En una elección intermedia invadida por la percepción de una administración que naufraga, la imposibilidad de oxigenar el sistema de partidos a través de candidaturas independientes y con estructuras partidistas que parecen alejarse cada vez más de las causas ciudadanas, el voto nulo se elevó en algunos distritos del país hasta 10% de los votos. En la Ciudad de México, en demarcaciones electorales de clases medias y medias-altas, incluso superó la histórica barrera de 15 por ciento.
De entrada, el voto nulo fue concebido como una forma de protesta ante las carencias en las candidaturas presentadas por los partidos.
Denisse Dresser, investigadora y analista del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), sintetizó el malestar ciudadano en la analogía de la visita al mercado: “Es como si nos estuvieran dando a elegir entre frutas podridas, llévate la menos mala”.
Así, 2009 significó, si no el nacimiento, sí el florecimiento de la causa nulista, un fenómeno urbano que buscaba mandar el mensaje de hartazgo con la clase política.
La Ciudad de México, Guadalajara, Morelia y un par de distritos del Estado de México, concentraron los resultados más sorprendentes del movimiento: por ejemplo, el distrito 10 de Zapopan en el área conurbada de Guadalajara, casi alcanzó 10% de voto en blanco; distrito que en su rama federal ganó Francisco Ramírez Acuña y una demarcación considerada mayoritariamente proclive a otorgarle el voto al panismo. El 12 y 8 de Guadalajara, también arrojaron altos niveles de anulación de voto.
Los actores principales promotores del voto nulo en 2009 fueron organizaciones de la sociedad civil, integradas principalmente por jóvenes.
La inconformidad con la forma en que los partidos han repartido y administrado las candidaturas, llevó a que organizaciones de toda índole se conjugaran para pedir a los ciudadanos anular el voto en son de protesta. Así, el movimiento nulista fue muy importante para poner los primeros ladrillos de presión para una reforma política.
Candidaturas independientes, relección, transparencia interna de los partidos políticos y reducción del aparato legislativo, fueron algunas de las propuestas que surgieron del debate en torno a las debilidades de los candidatos propuestos por los partidos políticos.
Sin embargo, a menos de 70 días de la elección, el voto nulo no aparece como un enemigo tan fuerte a vencer por parte de los partidos. Por un lado, cinco de cada nueve ciudadanos consideran que anular el voto es “un desperdicio” y “no sirve nada” información publicada el mes pasado por Parametría en su página de internet. En el mismo tenor, la casa encuestadora reveló que 50% de los encuestados considera que el voto nulo “no es legítimo para expresar el descontento con las candidaturas”. Así, los ciudadanos creen que los votantes deben optar por una fuerza política.
Lo interesante de este estudio presentado por la casa de investigación sobre opinión pública que dirige Francisco Abundis, es la cantidad de mexicanos que dicen haber anulado su voto en elecciones anteriores.
Según el estudio, 14% de los mexicanos señalan que alguna vez han anulado su voto. Sin embargo, como lo explicó el propio Abundis, no necesariamente estos datos son reales, ya que históricamente el voto nulo se ha colocado en niveles de votación que no superan 5% de los sufragios totales. Por lo tanto, el diferencial se puede deber a interpretaciones erróneas de la anulación del voto.
Motivos del voto en blanco
En el mismo tenor, cuándo a los electores se les pregunta por sus razones para anular el voto, existen consideraciones dignas de resaltar.
Por un lado, casi un cuarto de los anulistas dicen no creer en las elecciones, lo que compromete su lealtad democrática. 43% señalan que no están de acuerdo con los candidatos propuestos por los partidos políticos. Y uno de cada 10 ni siquiera mete a los partidos, candidatos o elecciones, sino que simplemente “está decepcionado de la política en general”.
La diferencia que marcan las encuestas entre Enrique Peña Nieto, puntero en la carrera presidencial, y Josefina Vázquez Mota así como con Andrés Manuel López Obrador, marca una pauta para los últimos días de la campaña: los indecisos, aquellos que planean abstenerse de salir a votar y los anulistas, serán claves.
Según las propias encuestas, entre anulistas e indecisos, el porcentaje puede incluso superar la línea de 30%, la ventaja que tiene Peña Nieto sobre sus contrincantes. De esta manera, en busca de atraer a este segmento del voto, no dudemos que panistas y perredistas comiencen con propuestas de reformas más arriesgadas.
FRENTE A FRENTE
En contra
No todos los candidatos son iguales y el voto nulo los hace parecer así.
Es necesario ratificar y castigar con el voto la actuación de los partidos en el Gobierno y la calidad de los candidatos.
El voto en blanco fortalece a los partidos con más voto duro y estructura de movilización.
El voto es la responsabilidad más importante de la ciudadanía, anularlo sería un desperdicio.
El voto en blanco, al ser una parte muy pequeña del electorado, no consigue presionar cambios, al revés.
Tanto costó ganar el voto para no sufragar por alguna opción partidista.
A favor
Los candidatos son malos y votar por ellos sólo legítima esta actitud de los partidos.
Los candidatos obedecen más a las cúpulas de los partidos que a la ciudadanía y votar por ellos significa legitimar esta práctica.
El voto en las condiciones actuales sólo fortalece la estructura partidocrática, que le da la espalda a la ciudadanía.
La verdadera participación política no sólo es el voto, los derechos políticos no se reducen al sufragio.
Sólo mediante el mensaje del voto nulo, los partidos pueden caer en ilegitimidad y forzar cambios en su estructura y su comportamiento.
Es una forma institucional y democrática de mostrar el descontento.
HISTÓRICO
Año Votos nulos
1997 844 mil 711 (2.7%)
2000 862 mil 885 (2.2%)
2003 896 mil 644 (3%)
2006 Un millón 033 mil (2.6%)
2009 Un millón 867 mil (5.4%)
2012* Un millón y medio (3%)
* Proyectado
VISITA NUEVO LEÓN
López Obrador intentará convencer a Sicilia de votar
CIUDAD DE MÉXICO.- Para Andrés Manuel López Obrador, quien no vote estará apoyando directamente al régimen.
Por ello, el abanderado del Movimiento Progresista afirmó que intentará convencer al poeta Javier Sicilia de sufragar.
El fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad afirmó que anulará su voto ante la falta de un candidato serio.
López Obrador dijo que buscará reunirse con el poeta morelense para convencerlo de que emita su sufragio.
En su conferencia malanera, afirmó que no hay otra vía que la electoral para transformar al país, “aunque los dados estén cargados y la cartas estén marcadas”.
Por otro lado, enlistó cinco puntos para apoyar a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), que incluye eliminar el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y la revisión de todos los tratados comerciales para garantizar condiciones de igualdad en la competencia.
El tabasqueño visitó ayer Nuevo León y ofreció mejorar la seguridad de la Entidad, ensombrecida por la lucha entre los cárteles del Golfo y “Los Zetas”.
El tabsqueño dijo que de ganar el 1 de julio se reunirá cada 15 días con su gabinete de seguridad en Monterrey.
Además ofreció “desterrar” a la lideresa del SNTE; Elba Esther Gordillo, de la Secretaría de Educación Pública.
FRASE
''Con todos sus asegunes, no hay otra vía que la electoral para transformar al país ''
Andrés Manuel López Obrador,
candidato del Movimiento Progresista.