México
Desmiente Salud que México sea líder en obesidad
Reconocen que el país padece un grave problema de salud aunque señalan que se realizan acciones de combate y prevención
CIUDAD DE MÉXICO (24/SEP/2010).- El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Mauricio Hernández, rechazó que México se ubique en el primer lugar en obesidad, como reveló recientemente un estudio de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Aseguró que el porcentaje es mucho menor que el de otras naciones: 'si nos comparamos con países más pequeños somos el primer lugar, pues frente a ellos nuestra cifra es más grande, en porcentaje estamos en un nivel menor'.
Reconoció que si bien el reporte indica que en México se tiene un importante problema de salud pública, también expone que las acciones del gobierno, contenidas en el Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria y retomadas a su vez por la OCDE, son las más correctas por mostrar una probada efectividad.
Sobre la utilidad de establecer impuestos a productos ricos en grasas, sales y carbohidratos, Hernández Avila se pronunció por dirigir estas acciones fiscales al consumo del tabaco, pues además de contribuir en el combate al tabaquismo darían mayor seguridad recaudatoria sin afectar el consumo de las clases populares.
El subsecretario dijo que de duplicarse el próximo año el presupuesto destinado a la prevención de la obesidad, que fue de 200 millones de pesos en 2010, se aseguraría mayor difusión de este problema en los medios y permitiría a la Secretaría de Salud ampliar la cobertura de los programas de activación física en los estados.
Aseguró que el porcentaje es mucho menor que el de otras naciones: 'si nos comparamos con países más pequeños somos el primer lugar, pues frente a ellos nuestra cifra es más grande, en porcentaje estamos en un nivel menor'.
Reconoció que si bien el reporte indica que en México se tiene un importante problema de salud pública, también expone que las acciones del gobierno, contenidas en el Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria y retomadas a su vez por la OCDE, son las más correctas por mostrar una probada efectividad.
Sobre la utilidad de establecer impuestos a productos ricos en grasas, sales y carbohidratos, Hernández Avila se pronunció por dirigir estas acciones fiscales al consumo del tabaco, pues además de contribuir en el combate al tabaquismo darían mayor seguridad recaudatoria sin afectar el consumo de las clases populares.
El subsecretario dijo que de duplicarse el próximo año el presupuesto destinado a la prevención de la obesidad, que fue de 200 millones de pesos en 2010, se aseguraría mayor difusión de este problema en los medios y permitiría a la Secretaría de Salud ampliar la cobertura de los programas de activación física en los estados.