México
Arriba grupo con otros 10 mexicanos de Egipto
Llegaron al aeropuerto del DF un par de madres mexicanas para garantizar la seguridad de sus hijos
CIUDAD DE MÉXICO (04/FEB/2011).- Después de 40 horas de vuelo, diez mexicanos arribaron a México después de ser evacuados de Alejandría, en Egipto, tras solicitar la ayuda al gobierno federal para salir del territorio convulsionado por una crisis política.
Al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) llegaron Mónica Gutiérrez con sus hijos Daniel, Alejandro y Mateo Ordoñana, de ocho, cinco y un año de edad, mientras que Ángela García salió de Egipto para garantizar la seguridad de sus hijas Regina y Fernanda Cardona.
También llegaron José Antonio Gutiérrez, Fernanda Gutiérrez y Rosa Ramírez. Quienes salieron de Alejandría rumbo a Brunei, hasta Frankfurt, Alemania y de ahí volaron a México.
Estas mujeres buscaron poner a salvo a sus hijos, después de vivir manifestaciones y escenas de viviendas y coches incendiados. Sin embargo, esperan regresar en unas cuantas semanas a Egipto, donde dejaron a sus esposos quienes decidieron quedarse para continuar con su trabajo.
Dijeron que en dos o tres semanas esperan poder reanudar su vida en Egipto, que sus pequeños regresen a sus escuelas y que la familia se reúna una vez más.
Al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) llegaron Mónica Gutiérrez con sus hijos Daniel, Alejandro y Mateo Ordoñana, de ocho, cinco y un año de edad, mientras que Ángela García salió de Egipto para garantizar la seguridad de sus hijas Regina y Fernanda Cardona.
También llegaron José Antonio Gutiérrez, Fernanda Gutiérrez y Rosa Ramírez. Quienes salieron de Alejandría rumbo a Brunei, hasta Frankfurt, Alemania y de ahí volaron a México.
Estas mujeres buscaron poner a salvo a sus hijos, después de vivir manifestaciones y escenas de viviendas y coches incendiados. Sin embargo, esperan regresar en unas cuantas semanas a Egipto, donde dejaron a sus esposos quienes decidieron quedarse para continuar con su trabajo.
Dijeron que en dos o tres semanas esperan poder reanudar su vida en Egipto, que sus pequeños regresen a sus escuelas y que la familia se reúna una vez más.