México
Aclaran riesgos por el consumo de carnes
Médicos llaman a no estigmatizar embutidos tras el estudio de la OMS
GUADALAJARA, JALISCO (04/ENE/2016) La Organización Mundial de la Salud
(OMS) ha
publicado
un dictamen en el que se ubica a los embutidos en el tipo de alimentos "carcinógenos para los humanos" y a la carne roja (cerdo, vacuno, cordero, cabra) como "probablemente carcinógena".
Esta clasificación, elaborada por científicos de diez países de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), empezó a generar una alarma en todo el mundo ya que señala que este tipo de carnes se asocian con una mayor incidencia de cáncer colorrectal y una asociación positiva con el cáncer de estómago.
La doctora Graciela Caire Juvera, adscrita al Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), señala que esto no significa la prohibición a las carnes rojas y procesadas, sino un llamado a la disminución en cantidad y frecuencia de su consumo.
Explica que se sitúa a las carnes procesadas en el Grupo 1 de la clasificación de la IARC, donde se encuentran las sustancias más peligrosas para la salud como el humo del tabaco, el consumo de alcohol, las radiaciones ionizantes, entre otros.
Pero esto no significa que tenga la misma peligrosidad, ya que el resultado de su consumo diario y en cantidades elevadas puede causar un riesgo del 18 por ciento, respecto a las personas que no los ingieren, un porcentaje menor comparado con las demás sustancias del Grupo 1.
“La misma OMS ha dado datos de que las muertes anuales atribuibles al tabaco son alrededor de un millón y al consumo de alcohol cerca de 600 mil, mientras que a las carnes procesadas se le atribuyen alrededor de 34 mil defunciones”, destacó.
Integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I, explica que las carnes rojas no procesadas son clasificadas en el Grupo 2A ya que no hay evidencia de que su consumo provoque cáncer; “lo que se ha visto es que pueden aumentar el riesgo en personas que las consumen todos los días y más de 100 gramos”, añade.
A ello se agrega el hecho de que el cáncer es multifactorial, ya que tiene orígenes como la genética, las radiaciones gama, y el estilo de vida en el que influyen factores como el tipo de alimentación ó la inactividad física.
¿Qué cantidad de carne es un nivel saludable?
No se debe prohibir su consumo, “Tratemos de no estigmatizar el consumo de carnes rojas y procesadas, menos etiquetarlas como lo peor, porque su riesgo es menor comparado con otros agentes del Grupo 1”, subraya la investigadora que estudia la incidencia de cáncer mamario.
En ese sentido, la doctora en Nutrición recomienda el consumo de embutidos dos días a la semana en cantidades de 50 gramos, equivalentes a una salchicha o dos rebanadas de jamón, mientras que de carne roja debe ser menor a 100 gramos.
Además existe la recomendación de comer alimentos que de alguna manera minimizan el riesgo, entre ellos los vegetales y las frutas; a la vez enriquecer la alimentación con pollo y pescado, e incrementar las raciones de alimentos integrales y legumbres.
El caso de Sonora
En el CIAD desde 1983 se han realizado trabajos sobre cómo la alimentación de la población de Sonora podría ser un factor de riesgo para desarrollar cáncer de mama, resultando un mayor riesgo entre la población que lleva una dieta muy calórica, con azúcar y grasas saturadas.
En esta entidad los datos han mostrado que las carnes rojas y procesadas son de los principales alimentos en su dieta, y donde el cáncer colorrectal y de mama son de las principales causas de muerte por neoplastia.
Esta clasificación, elaborada por científicos de diez países de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), empezó a generar una alarma en todo el mundo ya que señala que este tipo de carnes se asocian con una mayor incidencia de cáncer colorrectal y una asociación positiva con el cáncer de estómago.
La doctora Graciela Caire Juvera, adscrita al Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), señala que esto no significa la prohibición a las carnes rojas y procesadas, sino un llamado a la disminución en cantidad y frecuencia de su consumo.
Explica que se sitúa a las carnes procesadas en el Grupo 1 de la clasificación de la IARC, donde se encuentran las sustancias más peligrosas para la salud como el humo del tabaco, el consumo de alcohol, las radiaciones ionizantes, entre otros.
Pero esto no significa que tenga la misma peligrosidad, ya que el resultado de su consumo diario y en cantidades elevadas puede causar un riesgo del 18 por ciento, respecto a las personas que no los ingieren, un porcentaje menor comparado con las demás sustancias del Grupo 1.
“La misma OMS ha dado datos de que las muertes anuales atribuibles al tabaco son alrededor de un millón y al consumo de alcohol cerca de 600 mil, mientras que a las carnes procesadas se le atribuyen alrededor de 34 mil defunciones”, destacó.
Integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I, explica que las carnes rojas no procesadas son clasificadas en el Grupo 2A ya que no hay evidencia de que su consumo provoque cáncer; “lo que se ha visto es que pueden aumentar el riesgo en personas que las consumen todos los días y más de 100 gramos”, añade.
A ello se agrega el hecho de que el cáncer es multifactorial, ya que tiene orígenes como la genética, las radiaciones gama, y el estilo de vida en el que influyen factores como el tipo de alimentación ó la inactividad física.
¿Qué cantidad de carne es un nivel saludable?
No se debe prohibir su consumo, “Tratemos de no estigmatizar el consumo de carnes rojas y procesadas, menos etiquetarlas como lo peor, porque su riesgo es menor comparado con otros agentes del Grupo 1”, subraya la investigadora que estudia la incidencia de cáncer mamario.
En ese sentido, la doctora en Nutrición recomienda el consumo de embutidos dos días a la semana en cantidades de 50 gramos, equivalentes a una salchicha o dos rebanadas de jamón, mientras que de carne roja debe ser menor a 100 gramos.
Además existe la recomendación de comer alimentos que de alguna manera minimizan el riesgo, entre ellos los vegetales y las frutas; a la vez enriquecer la alimentación con pollo y pescado, e incrementar las raciones de alimentos integrales y legumbres.
El caso de Sonora
En el CIAD desde 1983 se han realizado trabajos sobre cómo la alimentación de la población de Sonora podría ser un factor de riesgo para desarrollar cáncer de mama, resultando un mayor riesgo entre la población que lleva una dieta muy calórica, con azúcar y grasas saturadas.
En esta entidad los datos han mostrado que las carnes rojas y procesadas son de los principales alimentos en su dieta, y donde el cáncer colorrectal y de mama son de las principales causas de muerte por neoplastia.