México

Acepta dirigir el penal de Cieneguillas, pero la decepciona el sistema

Fabiola Quiroz enfatiza que prefiere irse antes que corromperse; reconoce que hay grupos que quieren controlar el lugar

ZACATECAS (19/MAR/2012).- Hace casi tres años se fugaron 53 reos de alta peligrosidad, pero aun así Fabiola Quiroz Zárate aceptó dirigir el penal de Cieneguillas.

Se trata de la primera mujer que encabeza el penal varonil del municipio zacatecano.

Apenas tiene tres meses al frente de este centro penitenciario, tiempo suficiente para darse cuenta que quizá fue la peor decisión que pudo haber tomado.

Fabiola  tiene 43 años y desde los 30 labora en el sistema penitenciario; admite que al asumir el mando del penal —que tiene un antecedente negativo por ser el primero a nivel nacional con una fuga de este magnitud debido a la corrupción— quizá tenga en sus manos “una bomba de tiempo” que podría explotar en cualquier momento.

Dice que su nombramiento ha causado “cierta inestabilidad y rebeldía al interior del penal”, debido a su  dignidad y profesionalismo.

“No he aceptado ni aceptaré corromperme por ciertos internos o grupos externos que desean obtener el control y poder”.

Viendo su rostro a primera vista pareciera una mujer ruda, pero cambia por completo cuando suspira y torna su vista hacia abajo, lo que permite mostrar su decepción, pero aclara que no de ella como mando, sino del sistema penitenciario, exclusivamente de este penal.

Incluso, al cuestionarle si existe la posibilidad de que renuncie a su cargo, revela que sí y comenta que quizá sea la mejor decisión.

“Creo que el riesgo y las presiones pueden ir en aumento, pero me mantendré firme y en esta postura. En un dado caso es mejor renunciar que perder la dignidad y corromperse”.

No es la primera vez que Fabiola Quiroz dirige un penal, ya que su puesto anterior fue como directora de la cárcel distrital, ubicada en el municipio de Fresnillo, pero asegura que hoy se da cuenta que aquella era “un nido hermoso”, porque son otro tipo de internos que en su mayoría cometieron delitos menores y del fuero común.

Dice que su visión cambió en Cieneguillas por dos razones: al darse cuenta de la corrupción en que se vivía en este centro penitenciario y conocer que los internos tienen otro tipo de intereses o presiones que los vuelven rebeldes.

Sin embargo, revela que las presiones no sólo vienen del interior, sino del exterior. “No tanto de personas en específico, sino de grupos que buscan tener como rehenes a los presos y a utoridades a través de la corrupción”.

Antes de iniciar la entrevista, Fabiola permitió el recorrido por las instalaciones de este penal para mostrar la reactivación de todas las áreas donde se realizan actividades deportivas, sociale s, sicológicas, agrícolas, educativas, así como diversos oficios que permiten la readaptación de los internos, quienes al encontrársela la saludan y le muestran su respeto.

En la entrevista admite que de la población que hasta ayer era de 521 reos, la mayoría de ellos no quiere la readaptación. Agrega que de ese total, algunos 200 sí participan para alcanzar su libertad al realizar sus actividades y conocer algún oficio para que al salir de la cárcel no reincidan.

— ¿Esos internos que usted dice que buscan el poder, le han tratado de imponer que les otorguen privilegios?

— Sí lo han querido exigir e imponer, porque eso existía aquí, son parte de los intereses que buscan esos internos. También hemos visto que algunos tienen familias e hijos, y se ha buscado platicar como seres humanos y se ha intentado sensibilizarlos.

Presiones internas y externas

La directora considera que quizá esos internos tienen presiones fuertes que vienen desde afuera, “porque justamente allá están sus familias con los que se les presiona, y la clave es que los reos lograran hacer conciencia, pero sólo si ellos quieren cambiar”.

Incluso, dice que las presiones del exterior dirigidas a los internos quizá sean más fuertes que las que se le presenten a ella, pero al dimensionar que si junta tanto las que se dan al interior del penal, como las que viene de afuera y aunado a la corrupción del sistema, es cuando el ambiente se torna “muy complicado”.

Tampoco cree que la reubicación de los reos del fuero federal sea la solución para que se termine el foco rojo en este penal, al insistir que las presiones no sólo son de los internos directamente, sino las más fuertes provienen de los que están afuera (grupos delictivos).

El problema es que el sistema “está enfermo”, dice. Si no existiera o se acabara la corrupción esa sería una de las grandes curas, pero también acepta que no hay gran trabajo de prevención del delito y el problema se debe erradicar desde sus orígenes.

“El Gobierno debe proporcionar todos los medios para el desarrollo desde la familia, con la educación y atención a los hijos por parte de los padres. Ahora, con la apatía y exceso de trabajo que hay en los padres de familia ha permitido que los hijos se eduquen en las calles. Ahí también hay que trabajar mucho”.

— ¿Cree que usted pueda lograr cambiar la situación de este penal?

— La verdad no creo que pueda, porque es ir contracorriente. No digamos de personas, sino simplemente todo el sistema. Creo que si todos los que trabajamos aquí camináramos por la misma línea, tal vez si no se lograría cambiarlo por completo, sí habría un gran avance.

— ¿Si le volvieran a ofrecer este puesto lo aceptaría?

— Totalmente no. Sí seguiría en el sistema de justicia. Obviamente, mientras esté aquí haré hasta lo imposible por cambiar, aunque no sé si pueda realizarlo todo, porque la verdad lo veo muy pesado.

Admite que no ha manifestado esta situación al gobernador Miguel Alonso, porque lo hace a través de su superior, el Secretario de Seguridad Pública, general Jesús Pinto Ortiz, quien está preocupado y afirma que la ha apoyado en todo en lo que él puede, porque considera que para obtener un control del penal no es fácil ni la solución está en una sola persona.

Reina la corrupción

Insiste que el problema es el sistema penitenciario que está corrompido y su hipótesis es que esté al frente un hombre o una mujer, la situación no va cambiar de la noche a la mañana, aunque aclara que la diferencia es que la mujer no es tan fácil que se corrompa.

Refiere que en estos tres meses ha tenido que alzar la voz, no una vez, sino varias para hacer valer su poder, “porque yo tengo una responsabilidad que debo asumir y tengo que enfrentar.

Es apoyada por Guadalupe Esquivel, subdirectora del penal; en otras ocasiones esos cargos estuvieron en manos de hombres y afirma que a ellos no les gusta que una mujer los mande. Ahora, juntas, en medio de la adversidad, buscan sacar este centro penitenciario adelante, con los reos que sí quieran readaptarse y salir con un oficio.

Asegura que hay personas que quieren opinar o dar órdenes sin conocer qué es un centro penitenciario, pero ella ha cuidado a sus colaboradores que no se corrompan, porque “somos los que nos estamos jugando el pellejo”.

Actualmente no tiene seguridad personal, por ello ha tenido que solicitar ese apoyo, pero todavía no se le ha otorgado, pues reconoce que se siente desprotegida.

— ¿Ha tenido miedo?

— Sí, al principio estaba angustiada por todo lo que le digo. Bueno, aún tengo miedo o temor, sobre todo cuando he andado en carretera o incluso en mi propia casa.

Nuevamente anticipa que quizá próximamente podría dejar el penal y aclara: “No me iría porque no pueda, porque de poder puedo, sino porque no tiene sentido estar aquí, por el hecho de que hoy se cierra un hoyo y al rato se abre otro. Puedo pedir apoyo, pero el apoyo debe ser al instante y en estas condiciones es de estar en una alerta latente, pero tampoco pretendo tirar la toalla así como si nada”.

Comenta que su familia le ha dicho que ya se salga de ese lugar, porque es muy riesgoso y no es la única forma de sobrevivir y hay mucho más trabajo de menor riesgo.

Fabiola reconoce que a las mujeres se les han abierto muchos cargos dentro del ámbito de seguridad, porque insiste que son más leales, honestas y trabajadoras, a ellas les aconseja que trabajen con la cara en alto, “sobre todo a las que nos hemos sostenido y que vivan así de frente y conserven su dignidad”.

Les advierte que si aceptan corromperse, “en determinado momento cuando ya no le sirvan a los jefes o a los que buscan un poder o control, sólo recibirán una patada o las van a congelar”. Mientras que a las mujeres en general les pide que jamás permitan que los hombres las pisoteen en sus derechos ni dejen que las dañen sicológica, económica ni moralmente.


HECHOS VIOLENTOS

2 febrero

Afuera del penal de Topo Chico un comando atacó a custodios, tres de ellos resultaron heridos.

14 de marzo

Mientras realizaba un recorrido por las instalaciones del penal de Nuevo Laredo, Rebeca Nicasio Vázquez, directora interina de ese centro penitenciario, murió apuñalada por un reo.

30 de marzo


Es asesinado Miguel Ángel Reyna Martínez, jefe de custodios del centro penitenciario de La Pila, en San Luis Potosí.

20 de abril


Durante un ataque armado contra una unidad de resguardo, un elemento de seguridad del penal de Ciudad Juárez fallece y tres más resultan lesionados.

Temas

Sigue navegando