Jalisco
Volantas preventivas en la ciudad no serán permanentes: Alfaro
“La delincuencia rebasó nuestra capacidad de respuesta”, señala
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TLAJOMULCO DE ZÚÑIGA, JALISCO (24/JUL/2010).- La eventual puesta en marcha de dispositivos fijos de vigilancia en todas las vías de acceso a la ciudad, que ayer oficializaron los alcaldes de los ocho municipios metropolitanos, no será permanente, pues se trata de “una medida temporal que debe ser muy bien coordinada”.
De esta manera lo comentó el alcalde de Tlajomulco de Zúñiga, Enrique Alfaro Ramírez, para quien estos operativos, también llamados retenes o volantas, representaban una medida “inconstitucional” que no estaba dispuesto a apoyar.
El radical cambio de opinión ocurrió luego de que los ocho representantes metropolitanos acordaron solicitar apoyo a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, organismo que se encargará de revisar que la medida no represente un revés a los derechos humanos de los ciudadanos que serán detenidos para someter a revisión.
“Esta es una medida temporal, tiene que ser muy bien coordinada y debe tener, por supuesto, este tipo de garantías, en el sentido de que no se violenten los derechos de nadie”.
Aceptó que la delincuencia en el Estado ha llegado a un punto de rebase a la capacidad de respuesta de las autoridades locales, razón por la cual se integrarán como apoyo la Policía del Estado y la Federación.
“Tenemos qué entender que hay un problema que rebasó por mucho nuestra capacidad de respuesta; es nuestra responsabilidad garantizar la seguridad de la gente. Es imposible que podamos permitir que sigan andando personas armadas por las calles sin ningún tipo de restricción”.
Contrario a las declaraciones vertidas en ocasiones anteriores, Alfaro Ramírez señaló que la cuarta mesa de diálogo entre alcaldes, celebrada el viernes por la tarde, sirvió para recapacitar su postura sobre la estrategia que tanto ha servido a Guadalajara, según comenta el presidente tapatío Aristóteles Sandoval.
“La propuesta en la mesa no surgió de quien estuviera apoyando esa idea; la hicimos nosotros, los que estábamos en contra, porque entendemos que no podemos seguir así, porque entendemos que esto, de dejarse, se puede convertir en un problema mucho mayor”.
De esta manera, la única petición es el respecto irrestricto a las garantías individuales y a los derechos humanos de aquellos “sospechosos”, que eventualmente pasen por revisión.
Añadió que, aunque en la Perla Tapatía las volantas han ayudado a disminuir la incidencia de delitos de alto impacto y el aseguramiento de armas de fuego de diversos calibres, no se trata de una medida que será copiada en su totalidad, toda vez que se adaptará a las condiciones de cada localidad.
“No se trata de copiar estrategias; vamos a revisar cómo está funcionando Guadalajara, vamos a mejorar esa estrategia y adaptarla a las condiciones de cada Municipio, lo que queremos es tener una mayor vigilancia en las calles”, finalizó.
EL INFORMADOR / Isaack de Loza
TLAJOMULCO DE ZÚÑIGA, JALISCO (24/JUL/2010).- La eventual puesta en marcha de dispositivos fijos de vigilancia en todas las vías de acceso a la ciudad, que ayer oficializaron los alcaldes de los ocho municipios metropolitanos, no será permanente, pues se trata de “una medida temporal que debe ser muy bien coordinada”.
De esta manera lo comentó el alcalde de Tlajomulco de Zúñiga, Enrique Alfaro Ramírez, para quien estos operativos, también llamados retenes o volantas, representaban una medida “inconstitucional” que no estaba dispuesto a apoyar.
El radical cambio de opinión ocurrió luego de que los ocho representantes metropolitanos acordaron solicitar apoyo a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, organismo que se encargará de revisar que la medida no represente un revés a los derechos humanos de los ciudadanos que serán detenidos para someter a revisión.
“Esta es una medida temporal, tiene que ser muy bien coordinada y debe tener, por supuesto, este tipo de garantías, en el sentido de que no se violenten los derechos de nadie”.
Aceptó que la delincuencia en el Estado ha llegado a un punto de rebase a la capacidad de respuesta de las autoridades locales, razón por la cual se integrarán como apoyo la Policía del Estado y la Federación.
“Tenemos qué entender que hay un problema que rebasó por mucho nuestra capacidad de respuesta; es nuestra responsabilidad garantizar la seguridad de la gente. Es imposible que podamos permitir que sigan andando personas armadas por las calles sin ningún tipo de restricción”.
Contrario a las declaraciones vertidas en ocasiones anteriores, Alfaro Ramírez señaló que la cuarta mesa de diálogo entre alcaldes, celebrada el viernes por la tarde, sirvió para recapacitar su postura sobre la estrategia que tanto ha servido a Guadalajara, según comenta el presidente tapatío Aristóteles Sandoval.
“La propuesta en la mesa no surgió de quien estuviera apoyando esa idea; la hicimos nosotros, los que estábamos en contra, porque entendemos que no podemos seguir así, porque entendemos que esto, de dejarse, se puede convertir en un problema mucho mayor”.
De esta manera, la única petición es el respecto irrestricto a las garantías individuales y a los derechos humanos de aquellos “sospechosos”, que eventualmente pasen por revisión.
Añadió que, aunque en la Perla Tapatía las volantas han ayudado a disminuir la incidencia de delitos de alto impacto y el aseguramiento de armas de fuego de diversos calibres, no se trata de una medida que será copiada en su totalidad, toda vez que se adaptará a las condiciones de cada localidad.
“No se trata de copiar estrategias; vamos a revisar cómo está funcionando Guadalajara, vamos a mejorar esa estrategia y adaptarla a las condiciones de cada Municipio, lo que queremos es tener una mayor vigilancia en las calles”, finalizó.
EL INFORMADOR / Isaack de Loza