Jalisco
Vigilar ambulantes y tianguis satura a los inspectores tapatíos
De las 384 personas que laboran para esa área, 283 trabajan en el cuidado de puestos callejeros
GUADALAJARA, JALISCO (06/MAR/2016).- El comercio en la vía pública es el que más ocupa al personal operativo de la Dirección de Inspección y Vigilancia del Ayuntamiento de Guadalajara.
Tan sólo para supervisar a comerciantes ambulantes, puestos callejeros y tianguis de la ciudad se asigna a un total de 283 inspectores. Se trata de 73% de los 384 inspectores que actualmente laboran para el municipio.
Óscar Villalobos, titular del área, explicó que la distribución del personal operativo obedece a las acciones implementadas por el Ayuntamiento para regular al ambulantaje que se han llevado a cabo desde el inicio de la administración y por el tema de mantener el control a comercio, principalmente en el primer cuadro de la ciudad.
El resto de los inspectores tapatíos se dedican a supervisar cuestiones sanitarias, de protección del medio ambiente y obra pública, así como para inspeccionar espectáculos y al comercio establecido.
El funcionario municipal indicó que arrancaron la administración con apenas 165 inspectores de los 520 que llegó a tener en su nómina el municipio, pues el contrato de muchos de ellos venció al terminar el trienio de Ramiro Hernández García.
“Nosotros vamos a estabilizar la dirección con 407 inspectores. Ya sólo quedan 13 espacios por cumplir”, explicó el titular de Inspección y Vigilancia.
Villalobos explicó que uno de los objetivos de la administración es profesionalizar la labor de los inspectores, por lo que durante el segundo semestre del año iniciarán con una importante etapa de capacitación que incluirá, entre varios temas, la sistematización de los actos administrativos con ayuda de las nuevas tecnologías.
“También estamos armando cursos de mediación y de manejo de situaciones problemáticas para que no se enfrasquen en confrontaciones”, indicó el funcionario municipal. “Tenemos que cumplir con los reglamentos a la perfección”.
“Hemos tenido problemas en la zona de intervención especial del Centro Histórico. Algunos compañeros han sido agredidos y lo más fácil es repeler la agresión pero no se puede. Hay que entender que somos la autoridad, que somos servidores públicos y que no podemos hacerlo un asunto personal” concluyó Óscar Villalobos.
Tan sólo para supervisar a comerciantes ambulantes, puestos callejeros y tianguis de la ciudad se asigna a un total de 283 inspectores. Se trata de 73% de los 384 inspectores que actualmente laboran para el municipio.
Óscar Villalobos, titular del área, explicó que la distribución del personal operativo obedece a las acciones implementadas por el Ayuntamiento para regular al ambulantaje que se han llevado a cabo desde el inicio de la administración y por el tema de mantener el control a comercio, principalmente en el primer cuadro de la ciudad.
El resto de los inspectores tapatíos se dedican a supervisar cuestiones sanitarias, de protección del medio ambiente y obra pública, así como para inspeccionar espectáculos y al comercio establecido.
El funcionario municipal indicó que arrancaron la administración con apenas 165 inspectores de los 520 que llegó a tener en su nómina el municipio, pues el contrato de muchos de ellos venció al terminar el trienio de Ramiro Hernández García.
“Nosotros vamos a estabilizar la dirección con 407 inspectores. Ya sólo quedan 13 espacios por cumplir”, explicó el titular de Inspección y Vigilancia.
Villalobos explicó que uno de los objetivos de la administración es profesionalizar la labor de los inspectores, por lo que durante el segundo semestre del año iniciarán con una importante etapa de capacitación que incluirá, entre varios temas, la sistematización de los actos administrativos con ayuda de las nuevas tecnologías.
“También estamos armando cursos de mediación y de manejo de situaciones problemáticas para que no se enfrasquen en confrontaciones”, indicó el funcionario municipal. “Tenemos que cumplir con los reglamentos a la perfección”.
“Hemos tenido problemas en la zona de intervención especial del Centro Histórico. Algunos compañeros han sido agredidos y lo más fácil es repeler la agresión pero no se puede. Hay que entender que somos la autoridad, que somos servidores públicos y que no podemos hacerlo un asunto personal” concluyó Óscar Villalobos.