Jalisco
Víctimas del ''bullying'' no tienen conciencia del problema
El Instituto Jalisciense de Salud Mental no tiene un convenio de cooperación con la SEJ que ayude a la oportuna detección del fenómeno
GUADALAJARA, JALISCO (09/SEP/2010).- A diferencia del año pasado, el fenómeno “
bullying” ha tenido menor impacto este 2010 en Jalisco. Sin embargo, los casos que hay son difíciles de detectar debido a que los adolescentes no acuden por esa causa a recibir atención en salud mental, y se identifican sólo en el momento en el que piden una consulta por depresión o ansiedad, asegura la subdirectora de atención del Instituto Jalisciense de Salud Mental (Salme), Lorena Hernández Muñoz.
“Los adolescentes no tienen conciencia de sus trastornos emocionales. Cuando es llevado a consulta por sus padres, muchas veces a fuerza, el adolescente no coopera, es muy renuente a expresar sus sentimientos”.
Pese al problema que ocurre en las escuelas, el instituto no tiene un convenio de cooperación con la Secretaría de Educación Jalisco ( SEJ), que ayude a detectar los casos y darles seguimiento.
En la mayoría de los casos (95%), las víctimas del “bullying” no tienen conciencia de la gravedad del problema, y ser las “estrellas” en un video que suben a alguna red social o una página de internet al momento de la agresión, o bien, ser el centro de atención en el grupo de sus compañeros, les puede parecer atractivo.
Esto provoca que los adolescentes no comenten lo que les sucede a sus padres, y terminen por darse cuenta hasta que su hijo llega a casa con alguna agresión física que requiere atención médica.
El perfil de las víctimas del “bullying” sigue siendo el de aquel joven perteneciente a una familia disfuncional y con problemas de baja autoestima.
No obstante, debido a que no existe un diagnóstico de este fenómeno como tal, no hay un registro oficial de los casos, lo que hace más difícil su abordaje.
De acuerdo con Hernández Muñoz, el problema se detecta cuando un menor acude a recibir atención mental por cuestiones de depresión, ansiedad o adicciones, y es el especialista quien después de una entrevista, logra asociar la violencia con su padecimiento.
“Los adolescentes no tienen conciencia de sus trastornos emocionales. Cuando es llevado a consulta por sus padres, muchas veces a fuerza, el adolescente no coopera, es muy renuente a expresar sus sentimientos”.
Pese al problema que ocurre en las escuelas, el instituto no tiene un convenio de cooperación con la Secretaría de Educación Jalisco ( SEJ), que ayude a detectar los casos y darles seguimiento.
En la mayoría de los casos (95%), las víctimas del “bullying” no tienen conciencia de la gravedad del problema, y ser las “estrellas” en un video que suben a alguna red social o una página de internet al momento de la agresión, o bien, ser el centro de atención en el grupo de sus compañeros, les puede parecer atractivo.
Esto provoca que los adolescentes no comenten lo que les sucede a sus padres, y terminen por darse cuenta hasta que su hijo llega a casa con alguna agresión física que requiere atención médica.
El perfil de las víctimas del “bullying” sigue siendo el de aquel joven perteneciente a una familia disfuncional y con problemas de baja autoestima.
No obstante, debido a que no existe un diagnóstico de este fenómeno como tal, no hay un registro oficial de los casos, lo que hace más difícil su abordaje.
De acuerdo con Hernández Muñoz, el problema se detecta cuando un menor acude a recibir atención mental por cuestiones de depresión, ansiedad o adicciones, y es el especialista quien después de una entrevista, logra asociar la violencia con su padecimiento.