Jalisco
Transportistas de la ruta 24 se plantan afuera del Congreso
Los choferes situaron cerca de 13 unidades de transporte en la avenida Hidalgo, a partir de 16 de Septiembre hasta la calle Belén
GUADALAJARA, JALISCO.- Desde las 13:15 horas, alrededor de 50 camioneros de la ruta 24 están congregados en las afueras del Palacio Legislativo para exigir que les renueven el contrato de subrogación y así seguir operando con normalidad.
Los choferes situaron cerca de 13 unidades de transporte en la Avenida Hidalgo, a partir de 16 de Septiembre hasta la calle Belén, tramo que se encuentra cerrado a la circulación. A las 14:30 horas arribaron seis grúas para retirar a los camiones. Los transportistas afirman que recibieron amenazas de muerte de la policía vial, y el clima es de constantes provocaciones que podrían desencadenar a la violencia.
Los quejosos también demandan la renuncia de Diego Monraz Villaseñor, director del Sistema de Transporte Eléctrico Urbano (Siteur), y la intervención de las autoridades ante la situación de hostigamiento que padecen desde que comenzó el año.
Pedro Padilla Márquez, delegado y subrogatorio de la ruta 24, aseguró que la verdadera razón de la suspensión de su contrato está relacionada con el transportista Enrique Galván Vargas, presidente de la Federación de Transporte Colectivo, quien se opone a la construcción del segundo corredor del Macrobús, y que además es dueño de tres unidades de la ruta.
Padilla Márquez relata que la problemática se ha convertido en una cacería en la cual las autoridades, instruidas supuestamente por Monraz Villaseñor, buscan cualquier argumento para hostigar a los choferes: los detienen sin motivo aparente, levantaron una orden de inspección por supuestas emisiones irregulares de gases y hasta la orden de chocar intencionalmente a los camiones de la ruta.
“Se registraron ocho choques simultáneos en una misma hora, ante lo cual procedía retirar las unidades de transporte (…) Me imagino que el señor Diego Monraz fue quien dio órdenes a Servicios y Transportes para realizar una estrategia de choque”.
Dicha estrategia consiste en colocar dos vehículos, uno adelante y otro al costado, para acorralar a los camiones y chocarlos por detrás. De este modo, las unidades quedan encerradas y no se pueden mover, por lo que cuando intervienen las autoridades, las cuales aparentemente están listas para acudir a los siniestros intencionales, retiran las unidades para llevarlas a la Procuraduría.
“El procurador no nos regresa los camiones, así no podemos trabajar, estamos preocupados porque no percibimos ingresos para nuestras familias”.
Padilla Márquez señaló que los vehículos “kamikaze” no traen placas o algún tipo de identificación, pero los sujetos que los conducen se encuentran armados.
“No hay estado de derecho, queremos que las autoridades sean las que juzguen si nosotros tenemos derecho a seguir explotando la ruta o no, pero no de esta manera, contratando kamikazes y poniendo en riesgo la integridad de usuarios y conductores”.
Solicitó el apoyo de los medios de comunicación para que difundan su situación: “trabajamos honradamente y lo hacemos lícitamente, entendemos que hay muchas fallas, pero nosotros no salimos a matar gente ni a provocar accidentes, y tratamos de mejorar nuestro servicio día con día”.
Algunos miembros del contingente gritaban consignas como: “Diego Monraz es un estúpido”, “Déjanos trabajar”. De igual forma, entre las protestas escritas en los vidrios de las unidades se pueden leer frases como “Diego Monraz renuncia, no sabes de transporte”, “Nosotros tenemos familias que atender”.
Los choferes situaron cerca de 13 unidades de transporte en la Avenida Hidalgo, a partir de 16 de Septiembre hasta la calle Belén, tramo que se encuentra cerrado a la circulación. A las 14:30 horas arribaron seis grúas para retirar a los camiones. Los transportistas afirman que recibieron amenazas de muerte de la policía vial, y el clima es de constantes provocaciones que podrían desencadenar a la violencia.
Los quejosos también demandan la renuncia de Diego Monraz Villaseñor, director del Sistema de Transporte Eléctrico Urbano (Siteur), y la intervención de las autoridades ante la situación de hostigamiento que padecen desde que comenzó el año.
Pedro Padilla Márquez, delegado y subrogatorio de la ruta 24, aseguró que la verdadera razón de la suspensión de su contrato está relacionada con el transportista Enrique Galván Vargas, presidente de la Federación de Transporte Colectivo, quien se opone a la construcción del segundo corredor del Macrobús, y que además es dueño de tres unidades de la ruta.
Padilla Márquez relata que la problemática se ha convertido en una cacería en la cual las autoridades, instruidas supuestamente por Monraz Villaseñor, buscan cualquier argumento para hostigar a los choferes: los detienen sin motivo aparente, levantaron una orden de inspección por supuestas emisiones irregulares de gases y hasta la orden de chocar intencionalmente a los camiones de la ruta.
“Se registraron ocho choques simultáneos en una misma hora, ante lo cual procedía retirar las unidades de transporte (…) Me imagino que el señor Diego Monraz fue quien dio órdenes a Servicios y Transportes para realizar una estrategia de choque”.
Dicha estrategia consiste en colocar dos vehículos, uno adelante y otro al costado, para acorralar a los camiones y chocarlos por detrás. De este modo, las unidades quedan encerradas y no se pueden mover, por lo que cuando intervienen las autoridades, las cuales aparentemente están listas para acudir a los siniestros intencionales, retiran las unidades para llevarlas a la Procuraduría.
“El procurador no nos regresa los camiones, así no podemos trabajar, estamos preocupados porque no percibimos ingresos para nuestras familias”.
Padilla Márquez señaló que los vehículos “kamikaze” no traen placas o algún tipo de identificación, pero los sujetos que los conducen se encuentran armados.
“No hay estado de derecho, queremos que las autoridades sean las que juzguen si nosotros tenemos derecho a seguir explotando la ruta o no, pero no de esta manera, contratando kamikazes y poniendo en riesgo la integridad de usuarios y conductores”.
Solicitó el apoyo de los medios de comunicación para que difundan su situación: “trabajamos honradamente y lo hacemos lícitamente, entendemos que hay muchas fallas, pero nosotros no salimos a matar gente ni a provocar accidentes, y tratamos de mejorar nuestro servicio día con día”.
Algunos miembros del contingente gritaban consignas como: “Diego Monraz es un estúpido”, “Déjanos trabajar”. De igual forma, entre las protestas escritas en los vidrios de las unidades se pueden leer frases como “Diego Monraz renuncia, no sabes de transporte”, “Nosotros tenemos familias que atender”.