Jalisco
Tramitan amparo contra planes parciales de Guadalajara
Vecinos de Providencia Sur estiman que el Ayuntamiento violó sus derechos cuando rechazó sus propuestas de cambio para el próximo plan parcial de la zona
GUADALAJARA, JALISCO (27/ABR/2012).- La Asociación de Colonos de Providencia Sur tiene en curso un juicio de amparo para obligar al Ayuntamiento de Guadalajara, a integrar las observaciones que hicieron los vecinos al nuevo plan parcial de desarrollo urbano que se elaboró para ese punto de la ciudad, aún bajo estudio edilicio.
Los colonos no han solicitado hasta ahora una suspensión legal dentro del juicio de amparo para detener el proceso de actualización del plan parcial, pero piensan hacerlo de manera inmediata en caso de que el documento avance y sea aprobado en las comisiones edilicias del Ayuntamiento tapatío: de esta forma mantienen bajo control la situación.
El presidente de la Asociación, Alfonso Gómez Contreras, narró que durante el proceso de consulta pública del plan todas las propuestas que hicieron los vecinos del lugar fueron bien aceptadas por la autoridad municipal, pero al momento de recibir la respuesta oficial y por escrito, vieron que prácticamente todas sus inquietudes habían sido rechazadas.
El Código Urbano de Jalisco establece la obligación para los ayuntamientos de contestar debidamente los señalamientos que reciben a través de las consultas públicas para la actualización de los planes, pero no así la de tener que aceptarlas e integrarlas forzosamente a estos instrumentos de planeación, esto es precisamente lo que están combatiendo legalmente los vecinos.
Cuando el Ayuntamiento de Guadalajara determinó rechazar las propuestas que hicieron los colonos sobre el desarrollo de su entorno más inmediato, se les violaron derechos constitucionales que pueden ser defendidos a través de un juicio de amparo, es la premisa básica que guía la labor de su abogado, Jonathan Martínez Jaramillo.
Para la perspectiva vecinal, apunta el abogado, los derechos que les fueron vulnerados al restringirse su decisión sobre el crecimiento del lugar donde viven, son:
“Primeramente está la cuestión del planteamiento con un sustento técnico, el derecho de participar en la planeación del desarrollo urbano como cuestión de los ciudadanos, que son quienes resienten (los cambios) pero normalmente son a quienes menos escuchan para hacer un plan, y es lo que se está reclamando, los derechos de la colectividad, los derechos de la zona que reclama y aunado a eso, el derecho de petición y a la fundamentación y motivación de los actos administrativos en la respuesta que se da a la comparecencia de la consulta”.
Aunque son varios los puntos de divergencia entre la autoridad municipal y los vecinos, pueden resumirse en que los segundos no aceptan una densificación del espacio tan intensa como la que está siendo prevista; las condiciones de infraestructura básica actuales (redes hidrosanitarias, electricidad, vialidades…), dicen, de por sí antiguas (40 años alrededor), podrían soportar quizá edificios de siete, ocho o 10 niveles a lo más, pero no los 17 pisos que planea el Ayuntamiento.
Asimismo, el presidente de la Asociación, también habla del rechazo categórico vecinal a más establecimientos como antros y restaurantes que están afectando su calidad de vida.
En el juicio de amparo los ciudadanos no están cuestionando únicamente el contenido del plan parcial en proyecto, también su proceso mismo de elaboración, pues a decir del abogado, el Ayuntamiento no ha querido –o no ha podido- mostrar los estudios técnicos que fundamenten la conveniencia de su propuesta.
Por su parte, hasta el momento la argumentación de la autoridad municipal ante el juzgado federal para sostener su proyecto de plan parcial, es que el municipio de Guadalajara atraviesa por un despoblamiento que está trayendo múltiples efectos negativos, como recientemente se ha demostrado, incluso, en la recepción de subsidios federales.
Al respecto, precisa el presidente de colonos, arquitecto de profesión:
“No tenemos ningún problema contra la densificación o la verticalidad, es una cuestión de proporciones y de tener los servicios necesarios para que se pueda hacer. Una ciudad tan extendida como la que tenemos ahorita que se va hasta Tlajomulco, para luego tener ciudades fantasmas allá, no funciona; tener cierta concentración en las ciudades es positivo porque puedes tener un sistema de transporte colectivo muy positivo, es más barato dar los servicios si están concentrados, pero aquí el tema es la proporción (de la densificación), que no quieran hacer en un terreno de 600 metros cuadrados 17 pisos, que es lo que tenemos”.
Y continúa: “No estamos en contra del progreso, ni de que se redensifique, aquí la cuestión es cómo y a costa de quién, tenemos que tener orden al hacerlo y seguir la ley. Los desarrolladores piden y piden pero no dan nada, se quieren poner en Providencia, quieren aprovechar lo bonita que estjá la colonia, los servicios, el arbolado, pero qué nos dan a cambio (…) no queremos una colonia sin vida, una colonia donde nada más están haciendo un negocio inmobiliario y no dan nada a cambio a la comunidad”.
En este tipo de conflictos con la autoridad lo más usual es que los ciudadanos acudan ante el Tribunal de lo Administrativo del Estado (TAE), para obtener medidas cautelares que detienen los procesos que se impugnan o cuestionan, pero en este caso los vecinos de Providencia Sur optaron por la vía del amparo al considerar que son derechos constitucionales los que están en riesgo.
El abogado menciona que esta estrategia para garantizar la injerencia ciudadana en la planeación de la ciudad es novedosa: “No conozco alguno (antecedentes similares), no dudo que sí lo haya, al menos aquí en Guadalajara creo que se está innovando en ese aspecto, desde el ámbito del derecho urbanístico siempre están los abogados más cargados hacia los constructores, pero en este caso estamos del lado de los ciudadanos para que se haga mejor el planteamiento”.
El Ayuntamiento de Guadalajara aprobó nuevos planes parciales para toda la ciudad, con excepción de los Distritos 1 (Centro Metropolitano), que corresponde a la zona Centro, y 2 (Minerva), que cubre el Poniente del municipio. Providencia Sur se encuentra dentro de este último, sin embargo, el juicio de amparo tiene efectos únicamente sobre el subdistrito específico que comprende a la colonia, que es donde se demuestra el interés jurídico de los inconformes ante la autoridad judicial.
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA
Los colonos no han solicitado hasta ahora una suspensión legal dentro del juicio de amparo para detener el proceso de actualización del plan parcial, pero piensan hacerlo de manera inmediata en caso de que el documento avance y sea aprobado en las comisiones edilicias del Ayuntamiento tapatío: de esta forma mantienen bajo control la situación.
El presidente de la Asociación, Alfonso Gómez Contreras, narró que durante el proceso de consulta pública del plan todas las propuestas que hicieron los vecinos del lugar fueron bien aceptadas por la autoridad municipal, pero al momento de recibir la respuesta oficial y por escrito, vieron que prácticamente todas sus inquietudes habían sido rechazadas.
El Código Urbano de Jalisco establece la obligación para los ayuntamientos de contestar debidamente los señalamientos que reciben a través de las consultas públicas para la actualización de los planes, pero no así la de tener que aceptarlas e integrarlas forzosamente a estos instrumentos de planeación, esto es precisamente lo que están combatiendo legalmente los vecinos.
Cuando el Ayuntamiento de Guadalajara determinó rechazar las propuestas que hicieron los colonos sobre el desarrollo de su entorno más inmediato, se les violaron derechos constitucionales que pueden ser defendidos a través de un juicio de amparo, es la premisa básica que guía la labor de su abogado, Jonathan Martínez Jaramillo.
Para la perspectiva vecinal, apunta el abogado, los derechos que les fueron vulnerados al restringirse su decisión sobre el crecimiento del lugar donde viven, son:
“Primeramente está la cuestión del planteamiento con un sustento técnico, el derecho de participar en la planeación del desarrollo urbano como cuestión de los ciudadanos, que son quienes resienten (los cambios) pero normalmente son a quienes menos escuchan para hacer un plan, y es lo que se está reclamando, los derechos de la colectividad, los derechos de la zona que reclama y aunado a eso, el derecho de petición y a la fundamentación y motivación de los actos administrativos en la respuesta que se da a la comparecencia de la consulta”.
Aunque son varios los puntos de divergencia entre la autoridad municipal y los vecinos, pueden resumirse en que los segundos no aceptan una densificación del espacio tan intensa como la que está siendo prevista; las condiciones de infraestructura básica actuales (redes hidrosanitarias, electricidad, vialidades…), dicen, de por sí antiguas (40 años alrededor), podrían soportar quizá edificios de siete, ocho o 10 niveles a lo más, pero no los 17 pisos que planea el Ayuntamiento.
Asimismo, el presidente de la Asociación, también habla del rechazo categórico vecinal a más establecimientos como antros y restaurantes que están afectando su calidad de vida.
En el juicio de amparo los ciudadanos no están cuestionando únicamente el contenido del plan parcial en proyecto, también su proceso mismo de elaboración, pues a decir del abogado, el Ayuntamiento no ha querido –o no ha podido- mostrar los estudios técnicos que fundamenten la conveniencia de su propuesta.
Por su parte, hasta el momento la argumentación de la autoridad municipal ante el juzgado federal para sostener su proyecto de plan parcial, es que el municipio de Guadalajara atraviesa por un despoblamiento que está trayendo múltiples efectos negativos, como recientemente se ha demostrado, incluso, en la recepción de subsidios federales.
Al respecto, precisa el presidente de colonos, arquitecto de profesión:
“No tenemos ningún problema contra la densificación o la verticalidad, es una cuestión de proporciones y de tener los servicios necesarios para que se pueda hacer. Una ciudad tan extendida como la que tenemos ahorita que se va hasta Tlajomulco, para luego tener ciudades fantasmas allá, no funciona; tener cierta concentración en las ciudades es positivo porque puedes tener un sistema de transporte colectivo muy positivo, es más barato dar los servicios si están concentrados, pero aquí el tema es la proporción (de la densificación), que no quieran hacer en un terreno de 600 metros cuadrados 17 pisos, que es lo que tenemos”.
Y continúa: “No estamos en contra del progreso, ni de que se redensifique, aquí la cuestión es cómo y a costa de quién, tenemos que tener orden al hacerlo y seguir la ley. Los desarrolladores piden y piden pero no dan nada, se quieren poner en Providencia, quieren aprovechar lo bonita que estjá la colonia, los servicios, el arbolado, pero qué nos dan a cambio (…) no queremos una colonia sin vida, una colonia donde nada más están haciendo un negocio inmobiliario y no dan nada a cambio a la comunidad”.
En este tipo de conflictos con la autoridad lo más usual es que los ciudadanos acudan ante el Tribunal de lo Administrativo del Estado (TAE), para obtener medidas cautelares que detienen los procesos que se impugnan o cuestionan, pero en este caso los vecinos de Providencia Sur optaron por la vía del amparo al considerar que son derechos constitucionales los que están en riesgo.
El abogado menciona que esta estrategia para garantizar la injerencia ciudadana en la planeación de la ciudad es novedosa: “No conozco alguno (antecedentes similares), no dudo que sí lo haya, al menos aquí en Guadalajara creo que se está innovando en ese aspecto, desde el ámbito del derecho urbanístico siempre están los abogados más cargados hacia los constructores, pero en este caso estamos del lado de los ciudadanos para que se haga mejor el planteamiento”.
El Ayuntamiento de Guadalajara aprobó nuevos planes parciales para toda la ciudad, con excepción de los Distritos 1 (Centro Metropolitano), que corresponde a la zona Centro, y 2 (Minerva), que cubre el Poniente del municipio. Providencia Sur se encuentra dentro de este último, sin embargo, el juicio de amparo tiene efectos únicamente sobre el subdistrito específico que comprende a la colonia, que es donde se demuestra el interés jurídico de los inconformes ante la autoridad judicial.
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA