Jalisco

Tonalá, el más rezagado en nomenclaturas de calles

La correcta identificación de las calles facilita su localización y las intervenciones de ambulancias, bomberos y policías

GUADALAJARA, JALISCO (25/MAY/2017).- Aunque los especialistas señalan que la nomenclatura ayuda a tener una mejor lectura de la ciudad, a crear identidad entre los habitantes y a corroborar direcciones sugeridas por las herramientas tecnológicas, la colocación de este tipo de infraestructura en los municipios metropolitanos sigue pendiente.  

El alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro, afirmó que en el Ayuntamiento “hay un atraso muy importante” en esta materia. Recordó que anteriormente se llevaron a cabo acciones aisladas para atenderla.

“Se intentó hacer algo en la última administración, pero el procedimiento tenía cosas muy raras que nos hizo pensar que si se hace algo en este sentido hagamos el proceso desde cero con absoluta transparencia, pero con una licitación abierta para que se presenten propuestas. Sí creo que podría ser un esquema viable para poder resolver la falta de señalamientos en las calles y de nomenclatura que tiene la ciudad”.

Alfaro destacó que existe la posibilidad de desarrollar un acuerdo para que una empresa se encargue de las placas; sin embargo, aseguró que no es un tema que la administración revise actualmente.

En el caso de Zapopan, la Dirección de Comunicación Social contestó que el municipio realiza una revisión para determinar las condiciones de la nomenclatura. Y precisó que, además de que no hay concesiones vigentes, en la actual administración no se han llevado a cabo convenios con las empresas para que se hagan cargo de este mobiliario.

En Tonalá, Salvador Castañeda Guillén, regidor de la Comisión de Nomenclatura, aceptó que sólo 15% del municipio cuenta con este tipo de letreros. Entre las zonas con más cobertura están la cabecera municipal y Loma Dorada. “De ahí en más, está totalmente hasta allí… es el tema en el resto del municipio. No tenemos nomenclatura”.

Resaltó que las colonias que más urge atender son Jalisco, Santa Paula, Rancho de la Cruz, San Gaspar, Rosario y Educadores Jaliscienses.

“Hasta el momento no tenemos ninguna concesión. Hay intentos de dos empresas, pero todavía no hay nada sobre este tema, son acercamientos. Por nosotros no habría ningún problema si hubiera patrocinadores”.

El Ayuntamiento de Tlaquepaque respondió a través de un correo electrónico que la cobertura de nomenclatura en el municipio es de 40 por ciento.

Además, indicó la existencia de un contrato de donación de 40 mil placas desde 2014 “con un adendum de 2016 que finalmente dará inicio con la colocación que incluye publicidad con un aprovechamiento por 10 años, siempre y cuando se realice el pago de derechos por publicidad con base en lo que establece la Ley de Ingresos”.

Este medio de comunicación buscó al Ayuntamiento de Tlajomulco para conocer el estado de la nomenclatura en su territorio, pero hasta anoche aún no se atendía la solicitud.

INTERNET

La tecnología ayuda, pero no resuelve todo

Raúl Díaz, académico de la Maestría en Ciudad y Espacio Público Sustentable del ITESO, afirmó que si bien las nuevas tecnologías juegan un papel muy importante en la ubicación de los usuarios en la ciudad, es muy riesgoso que las administraciones municipales piensen que estas herramientas ayudarán a crear identidad.

Explicó que los letreros no le dan a los habitantes mayor legibilidad para navegar y orientarse. “La ciudad tiene un conglomerado de señales que mal que bien informan, comunican a la gente, pero son, a final de cuentas, señales aisladas. No representan un sistema integrado del cual nosotros podamos identificar una identidad y mejor sería que nosotros podamos tener un diálogo con la ciudad en la que estamos”.

Por otra parte, Juan Ángel Demerutis, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), resaltó que herramientas como Google Maps permiten a los usuarios de internet ubicar un espacio con facilidad. Sin embargo, acentuó que en este contexto las placas son necesarias para confirmar el lugar buscado.

“Desgraciadamente, si no existe una nomenclatura en el municipio al que vamos, no podemos tener la garantía de que estamos ahí solamente por el mapa. La forma que tenemos de corroborar que estamos en ese lugar debe ser por la placa en el sitio. Se vuelven testigos de la ciudad”.

Las venden como fierro viejo

Antonio Moreno afirma que en sus 40 años como taxista ha visto cómo los actos de vandalismo provocan daños en las placas de las calles. Incluso, en algunas ocasiones las retiran de los muros de las calles para venderlas como fierro viejo.

Recargado sobre su taxi, estacionado frente al templo de Aranzazú, en el Centro de Guadalajara, Antonio comenta que las zonas más afectadas por este tipo de actividad están “fuera de la periferia”. En su opinión, este problema se acentúa por la indiferencia de la sociedad y de las autoridades, que dejan la responsabilidad de reponer estos letreros en manos de algunas empresas.

“Vemos que hay destrucción de la nomenclatura y nos quedamos callados. Como es lámina y todo eso se compra, es un círculo vicioso”.

Resalta que en ocasiones supera estos obstáculos por el conocimiento que tiene de la ciudad. Sin embargo, asegura que hay fraccionamientos nuevos en los que, a falta de nomenclatura, no sabe cómo encontrar un sitio. “Le pregunta uno en muchas ocasiones a personas que están ahí y contestan que no saben y que no se acuerdan”.

LOS DOMICILIOS SE REPITEN HASTA TRES OCASIONES

Alberto Villanueva, administrador de la oficina de Correos de México en Tonalá, cuenta que los principales problemas con los que se enfrentan los carteros que recorren el municipio son la falta de nomenclatura en las calles y la existencia de letreros repetidos o irregulares.

Sin embargo, Alberto resalta que este no es el único escollo que sus compañeros sortean gracias a la experiencia, pues en ocasiones encuentran vías en las que los números de los domicilios se repiten hasta en tres ocasiones.

El trabajador, quien la semana pasada aprovechó para acudir a las oficinas ubicadas en el Centro Histórico de Guadalajara a realizar algunos trámites, precisa que estos errores o lagunas de información se presentan, en el caso de Tonalá, en las colonias Centro, Santa Paula y Jauja, pero también tiene conocimiento de que se da lo mismo en otras zonas de la periferia de la ciudad.

Por otra parte, Salvador Castañeda Guillén, regidor de la Comisión de Nomenclatura del Ayuntamiento de Tonalá, afirma que, a pesar de estas carencias, actualmente la administración de Sergio Chávez no cuenta con los recursos económicos para resolver la falta de placas que permitan identificar las vialidades del municipio.

Santa Tere, de difícil ubicación

La mañana del pasado 18 de mayo, Raymundo García detuvo el camión de gas LP en la esquina de Américas y Alfredo Chavero.

A pesar de que desde hace 14 años recorre la Colonia de Santa Tere, cuando una mujer se acercó para preguntarle el nombre de la calle en la que tomaba un descanso, miró uno de los muros en busca de una placa. Pero al ver que no había, el distribuidor le respondió que no se acordaba y pidió disculpas.

Raymundo cuenta que es común que algunas esquinas de este barrio carezcan de letrero o que los rayen, dificultando la ubicación de los trabajadores y visitantes. Comenta que en algunas ocasiones no puede dar con alguna “callecita” por estos motivos.

“Batallas mucho. Yo que tengo muchos años, no me acordaba cómo se llamaba esta calle. Una persona que venga no va a dar. Si tomas un taxi y el taxista no sabe, no vas a dar porque no tienen nombre las calles. Esa sí es una problemática difícil”.

Su compañero, Antonio, agrega que otros espacios que presentan estos problemas son El Retiro y Lomas de Polanco. Hace unos días no pudo encontrar el domicilio de un cliente por la falta de nomenclatura.

Libertad cruza con Penitenciaría

En Guadalajara, la calle Libertad cruza con Penitenciaría, en la colonia Americana. En una de las esquinas de este punto del municipio hay rejas, pero pertenecen a una tienda cuyos propietarios se cuidan de un asalto.

Además de ríos, volcanes, países, islas, políticos, héroes y animales, las calles del municipio tienen nombres como Abundancia, que se extiende desde Belisario Domínguez hasta Artesanos; pero también Pitaya, La Verdad, Ahorro, Los Caciques, Chachalaca, Crédito y Dinero.

La capital de Jalisco tiene una calle Salvador Novo —ensayista y poeta que no nació en el municipio, pero lo visitó y escribió sobre él—, pero carece de vías que recuerden a Juan Rulfo o a Juan José Arreola.

De acuerdo con el Reglamento del Ayuntamiento de Guadalajara, una de las atribuciones de la Comisión Edilicia de Cultura es proponer y aprobar los criterios para la imposición de los nombres, avenidas, calzadas, andadores, parques, plazas públicas, jardines, fuentes y monumentos.

LA VOZ DEL EXPERTO

Contra la publicidad en las placas

Carlos Romero Sánchez (consultor técnico en urbanismo).

Para el también profesor de la Universidad del Valle de Atemajac (Univa), las administraciones municipales deben recuperar la nomenclatura de las calles y no permitir que este servicio se utilice como herramienta publicitaria.

“El espacio público debe ser inalienable. No se vale comerciar con lo que es de todos. La publicidad visual no es justa porque no depende de la voluntad del individuo el verla o no verla. El espacio público debe ser respetado. La autoridad no debe lucrar con ella”.

Comentó que los municipios tienen que aprovechar el concepto de “navegabilidad” para nutrir estas placas, de manera que orienten a personas con discapacidad, turistas y peatones, pero también que incluyan información histórica, vial, entre otras, que pueda consultarse a través de diferentes dispositivos tecnológicos.

“La ciudad debe ser cada vez más interactiva con las tecnologías de la información. Un sentido de arraigo, pertenencia, identificación con los barrios y con la ciudad misma puede ser ese. Puede ser un gran elemento si se hace de una buena manera”.

¿Para qué sirve?

De acuerdo con el Banco Mundial, la nomenclatura también sirve para trazar un plano de la ciudad que puedan utilizar los diferentes servicios municipales, para realizar una encuesta sistemática que ofrezca la oportunidad de recabar información urbana y demográfica, y para crear una base de datos de información similar a un censo de construcciones y equipamientos.

La nomenclatura tiene varios objetivos:

a) Para la población: una lectura más fácil de la ciudad:
Mejorar la localización y la identificación.
Facilitar las intervenciones de urgencia: ambulancias, bomberos y policías.
Localizar los servicios urbanos.

b) Para las municipalidades: mejoramiento de los recursos y de la gestión urbana:
Es una herramienta de programación y de gestión de los servicios técnicos y permite establecer un sistema de seguimiento y de ayuda para la planificación y programación de la inversión urbana.

c) Para el sector privado:
Los concesionarios de los servicios públicos pueden administrar mejor las redes. En efecto, la nomenclatura permite facilitar el trabajo de los concesionarios de los sistemas de distribución de agua, electricidad y telecomunicaciones, en cuanto a la instalación y los cobros por los servicios.

FUENTE: Banco Mundial.

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