Jalisco
Seis de cada 10 tapatías han sido violentadas
Un 12% afirma haber sido amenazada de muerte por sus parejas, releva una encuesta financiada por la Sedesol
GUADALAJARA, JALISCO (10/NOV/2011).- El
Ayuntamiento de Guadalajara y la asociación civil CODISE presentaron la Encuesta sobre Violencia hacia las Mujeres, que revela las condiciones específicas de esta problemática social en la capital de Jalisco, y los cuales señalan que seis de cada 10 tapatías (el 56%) ha sido víctima de un acto violento en su vida.
La encuesta fue financiada por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) del Gobierno federal, y el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), y se aplicó básicamente en las colonias Centro, Mezquitán y Fresno, por los indicadores del Instituto Jalisciense de las Mujeres y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco que las destacan por sus niveles de ataques hacia las féminas.
Entre los datos que fueron destacados por Rodrigo Rincón, de la asociación civil, junto a la regidora Gloria Judith Rojas Maldonado, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y Equidad de Género de Guadalajara, está que el 35% de las mujeres consultadas se consideran controladas y vigiladas por sus parejas; que el 12% ha sido amenazada de muerte y un 8% fue obligada a dejar sus estudios.
Aunque la gran mayoría de las mujeres tapatías (el 78%) ya asume que la condición de violencia en la que vive se origina por una responsabilidad compartida (la de su pareja que la violenta y la suya propia, que de alguna manera, consiente seguir en esa situación que podría detener, dice Rincón), persiste un 22% que sigue trasladando la culpa únicamente al agresor, o que la asume en su totalidad.
Otro dato muy relevante expuesto por la asociación y la autoridad municipal es que de las mujeres violentadas en Guadalajara, sólo el 47% ha recibido alguna atención, asesoría o asistencia, y dentro de este grupo que sí fue apoyado, el 22% fue por instancias religiosas y no por instituciones públicas, lo que conlleva una problemática en el abordaje de los casos, pues:
“…destacó el perdón hacia el agresor por parte de la víctima como medio de resolución del conflicto, lo que muy posiblemente refuerza los patrones de violencia”.
Además, de las mujeres en situación de violencia, en un 62% no ha presentado ningún tipo de denuncia, siguen en el silencio, principalmente por desconocimiento de las alternativas institucionales a su alcance (29%) y por miedo (25%).
Las conclusiones de la asociación es que las autoridades gubernamentales deben reforzar las campañas de información para sensibilizar en la prevención de esta violencia, con mensajes dirigidos a todos los sectores de la sociedad, también hacia los agresores, para intervenir desde una perspectiva de salud pública y no sólo de índole penal.
También se le planteó al Ayuntamiento tapatío la creación de un centro que sirva como albergue temporal para las mujeres que son víctimas de violencia, y cursos de capacitación para su personal para prevenir y erradicar esta problemática social.
Más resultados
· De las mujeres que sí han denunciado la violencia que sufren, en un 11% lo hizo ante el Ministerio Público estatal, pero el 61% terminó por desistirse y sólo un 25% decidió continuar con el proceso; un 15% de las denuncias no procedieron.
· Las agresiones físicas más comunes hacia las mujeres: Manazo (30%); jalón de cabello (22%); golpes con cinturón, cable u otro objeto (21%); torcedura de brazo (16%); o intento de ahorcamiento (8%).
· Impacto de la violencia en su salud: Dolor de cabeza (15%); depresión (13%); y tensión o nerviosismo (12%).
· Lo sexual: El 19% de las mujeres han sufrido violencia sexual. Un 17% mencionó que ha tenido sexo en formas que no le gustan; en un 8% fueron obligadas a introducirse dedos, mano, juguetes y verduras en ano, vagina y boca.
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA
La encuesta fue financiada por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) del Gobierno federal, y el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), y se aplicó básicamente en las colonias Centro, Mezquitán y Fresno, por los indicadores del Instituto Jalisciense de las Mujeres y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco que las destacan por sus niveles de ataques hacia las féminas.
Entre los datos que fueron destacados por Rodrigo Rincón, de la asociación civil, junto a la regidora Gloria Judith Rojas Maldonado, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y Equidad de Género de Guadalajara, está que el 35% de las mujeres consultadas se consideran controladas y vigiladas por sus parejas; que el 12% ha sido amenazada de muerte y un 8% fue obligada a dejar sus estudios.
Aunque la gran mayoría de las mujeres tapatías (el 78%) ya asume que la condición de violencia en la que vive se origina por una responsabilidad compartida (la de su pareja que la violenta y la suya propia, que de alguna manera, consiente seguir en esa situación que podría detener, dice Rincón), persiste un 22% que sigue trasladando la culpa únicamente al agresor, o que la asume en su totalidad.
Otro dato muy relevante expuesto por la asociación y la autoridad municipal es que de las mujeres violentadas en Guadalajara, sólo el 47% ha recibido alguna atención, asesoría o asistencia, y dentro de este grupo que sí fue apoyado, el 22% fue por instancias religiosas y no por instituciones públicas, lo que conlleva una problemática en el abordaje de los casos, pues:
“…destacó el perdón hacia el agresor por parte de la víctima como medio de resolución del conflicto, lo que muy posiblemente refuerza los patrones de violencia”.
Además, de las mujeres en situación de violencia, en un 62% no ha presentado ningún tipo de denuncia, siguen en el silencio, principalmente por desconocimiento de las alternativas institucionales a su alcance (29%) y por miedo (25%).
Las conclusiones de la asociación es que las autoridades gubernamentales deben reforzar las campañas de información para sensibilizar en la prevención de esta violencia, con mensajes dirigidos a todos los sectores de la sociedad, también hacia los agresores, para intervenir desde una perspectiva de salud pública y no sólo de índole penal.
También se le planteó al Ayuntamiento tapatío la creación de un centro que sirva como albergue temporal para las mujeres que son víctimas de violencia, y cursos de capacitación para su personal para prevenir y erradicar esta problemática social.
Más resultados
· De las mujeres que sí han denunciado la violencia que sufren, en un 11% lo hizo ante el Ministerio Público estatal, pero el 61% terminó por desistirse y sólo un 25% decidió continuar con el proceso; un 15% de las denuncias no procedieron.
· Las agresiones físicas más comunes hacia las mujeres: Manazo (30%); jalón de cabello (22%); golpes con cinturón, cable u otro objeto (21%); torcedura de brazo (16%); o intento de ahorcamiento (8%).
· Impacto de la violencia en su salud: Dolor de cabeza (15%); depresión (13%); y tensión o nerviosismo (12%).
· Lo sexual: El 19% de las mujeres han sufrido violencia sexual. Un 17% mencionó que ha tenido sexo en formas que no le gustan; en un 8% fueron obligadas a introducirse dedos, mano, juguetes y verduras en ano, vagina y boca.
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA