Jalisco
Relatan problemática del Mercado Obreros de Cananea
Locatarios refieren que en el lugar no hay clientes, ni velador, ni barrendero
GUADALAJARA, JALSICO (08/MAY/2013).- Locatarios del mercado Obreros de Cananea que se ubica en el municipio de Zapopan, en la colonia La Palmita, desde hace cinco años tienen el problema de que no hay clientela, aproximadamente hay 45 locales, de los cuales, en promedio se abren de 15 a 20 al día, las instalaciones lucen descuidadas, las paredes están rayadas, "no tenemos clientela, ni velador, ni barrendero", dice una comerciante que tiene un puesto de frutas y verduras. "La venta comienza a las 07:00 de la mañana y termina a las 09:00 horas, y eso porque aquí está la Liconsa".
La señora, que prefirió omitir su nombre, comparte que el mercado está abandonado por el Ayuntamiento de Zapopan, y que el administrador que se encarga de escuchar las necesidades de los que ahí trabajan, sólo llega en las mañanas a saludar.
"No sacamos ni para pagar la plaza, estoy atrasada en mis pagos, porque la verdad ni me dan ganas de pagar, tenemos dos años de que no nos lo pintan (el mercado), viene el administrador, nada más nos saluda y ya se va, pero no hace nada de provecho y no se hace nada de nada. Aunque reconoce que la renta es poca -370 pesos mensuales-, dice que con la venta diaria no alcanza ni para cubrirla, "queremos que nos promuevan, que nos metan ganas, las banquetas se están levantando, no arreglan nada, les pagamos con los impuestos, pero no se ve nada de provecho. Hace falta más gente y seguridad para los locatarios".
La comerciante y otros dos compañeros que estuvieron dando testimonio durante el recorrido por las instalaciones, ven como óptimo que el tianguis que se hace los domingos por la avenida Obreros de Cananea se instale en su mercado, "en la avenida se vende más, la gente ya no se viene para acá, de la Preparatoria 8 venían, pero ya no los dejan, en la UPN son puros maestros, ellos vienen a desayunar a las fonditas, en realidad está bien muerto, uno está con la esperanza de que llegue más gente. Lo ideal es que cambiaran al tianguis del domingo para acá y promovernos en televisión o radio, aquí en el mercado tenemos buenos precios".
No hay policías a la vista
Un locatario que tiene un puesto de comida, explica que además de que no hay clientela, hay jóvenes que se reúnen a las afueras del mercado para fumar mariguana y jugar futbol, "se han dado accidentes, a mí con un balón me tiraron una chocomilera, pero a una señora embarazada que pasó por aquí le tiraron un balonazo y se sofocó del dolor que sentía, es que esos muchachos no tienen cuidado, aquí hasta tiran piedras. Venga a las ocho de la noche aquí y vea lo que le va a pasar". Explica a estas calles que colindan por el mercado, no las supervisa la policía, "aquí si una vez al día pasa la patrulla es mucho, y si ven a los muchachos reunidos, ni se paran".
Destaca además que cuando es tiempo de elecciones, vienen los partidos a hacer propaganda, con la promesa de mejorar el mercado, "pero todo se queda en promesas, vino el PRI, el PAN, es más yo voté por Gloria Trevi, porque a ellos ya no les creemos nada".
Un mercado en buenas condiciones, atrae el consumo
Los mercados establecidos representaban espacios de convivencia, ahora con el paso de tiempo se ha ido perdiendo ese objetivo, "en el que el cliente iba con su familia a comer y de paso compraba el mandando", explica la maestra Aurora Cuevas Peña, investigadora del CUCHS (Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades).
La investigadora comparte que un espacio como el mercado, si está limpio, abastecido y vigilado, seguro será un lugar que atraiga la economía en la colonia donde se ubica, "es una corresponsabilidad de comerciantes, colonos y ayuntamientos municipales. Si es importante reactivarlos, no sólo por el espacio, sino porque pueden jugar un rol importante en el barrio, los municipios tienen que atender la seguridad y los servicios, porque además cobran, no es gratuito, los mercados son empleos que se están generando y para que tenga consumidores, la imagen también cuenta".
La especialista explica que ahora los mercados municipales han quedado rezagados, porque ahora estos espacios han entrado en una dinámica distinta, "el tiempo ya es muy valioso y muchas personas que trabajan, prefieren hacer sus compras en fin de semana, la cuestión de la capacidad adquisitiva ha disminuido mucho, entre más competencia hay en una colonia, como el mercado municipal, las cadenas comerciales, el tianguis etc. La población tiene mayor oportunidad de ahorrar y cuando tienen esas opciones, van identificando qué comprar en cada establecimiento".
Los mercados que se encuentran descuidados y que no proporcionan seguridad al cliente difícilmente lograrán ser rentables, "ahorita hay que hacer una ingeniería y más en los estratos más bajos, todo para que alcance el dinero y si añadimos que estos mercados están descuidados y no tienen seguridad, pues eso al cliente lo afecta, si no va con tranquilidad, seguro irá a comprar su mercancía en otro lado".
El estancamiento de estos espacios de mercado, asegura la investigadora, también tiene que ver con el modelo de negocio de las plazas comerciales, "los jóvenes prefieren ir a ellas porque saben que ahí van a encontrar todo, el espacio de convivencia, el cine y de paso se traen el mandado de la semana, los mercados han sido desplazados porque tienen un sólo giro y ya no garantizan ni la economía ni en el espacio de convivencia".
EL INFORMADOR / ENRIQUE ESPARZA
La señora, que prefirió omitir su nombre, comparte que el mercado está abandonado por el Ayuntamiento de Zapopan, y que el administrador que se encarga de escuchar las necesidades de los que ahí trabajan, sólo llega en las mañanas a saludar.
"No sacamos ni para pagar la plaza, estoy atrasada en mis pagos, porque la verdad ni me dan ganas de pagar, tenemos dos años de que no nos lo pintan (el mercado), viene el administrador, nada más nos saluda y ya se va, pero no hace nada de provecho y no se hace nada de nada. Aunque reconoce que la renta es poca -370 pesos mensuales-, dice que con la venta diaria no alcanza ni para cubrirla, "queremos que nos promuevan, que nos metan ganas, las banquetas se están levantando, no arreglan nada, les pagamos con los impuestos, pero no se ve nada de provecho. Hace falta más gente y seguridad para los locatarios".
La comerciante y otros dos compañeros que estuvieron dando testimonio durante el recorrido por las instalaciones, ven como óptimo que el tianguis que se hace los domingos por la avenida Obreros de Cananea se instale en su mercado, "en la avenida se vende más, la gente ya no se viene para acá, de la Preparatoria 8 venían, pero ya no los dejan, en la UPN son puros maestros, ellos vienen a desayunar a las fonditas, en realidad está bien muerto, uno está con la esperanza de que llegue más gente. Lo ideal es que cambiaran al tianguis del domingo para acá y promovernos en televisión o radio, aquí en el mercado tenemos buenos precios".
No hay policías a la vista
Un locatario que tiene un puesto de comida, explica que además de que no hay clientela, hay jóvenes que se reúnen a las afueras del mercado para fumar mariguana y jugar futbol, "se han dado accidentes, a mí con un balón me tiraron una chocomilera, pero a una señora embarazada que pasó por aquí le tiraron un balonazo y se sofocó del dolor que sentía, es que esos muchachos no tienen cuidado, aquí hasta tiran piedras. Venga a las ocho de la noche aquí y vea lo que le va a pasar". Explica a estas calles que colindan por el mercado, no las supervisa la policía, "aquí si una vez al día pasa la patrulla es mucho, y si ven a los muchachos reunidos, ni se paran".
Destaca además que cuando es tiempo de elecciones, vienen los partidos a hacer propaganda, con la promesa de mejorar el mercado, "pero todo se queda en promesas, vino el PRI, el PAN, es más yo voté por Gloria Trevi, porque a ellos ya no les creemos nada".
Un mercado en buenas condiciones, atrae el consumo
Los mercados establecidos representaban espacios de convivencia, ahora con el paso de tiempo se ha ido perdiendo ese objetivo, "en el que el cliente iba con su familia a comer y de paso compraba el mandando", explica la maestra Aurora Cuevas Peña, investigadora del CUCHS (Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades).
La investigadora comparte que un espacio como el mercado, si está limpio, abastecido y vigilado, seguro será un lugar que atraiga la economía en la colonia donde se ubica, "es una corresponsabilidad de comerciantes, colonos y ayuntamientos municipales. Si es importante reactivarlos, no sólo por el espacio, sino porque pueden jugar un rol importante en el barrio, los municipios tienen que atender la seguridad y los servicios, porque además cobran, no es gratuito, los mercados son empleos que se están generando y para que tenga consumidores, la imagen también cuenta".
La especialista explica que ahora los mercados municipales han quedado rezagados, porque ahora estos espacios han entrado en una dinámica distinta, "el tiempo ya es muy valioso y muchas personas que trabajan, prefieren hacer sus compras en fin de semana, la cuestión de la capacidad adquisitiva ha disminuido mucho, entre más competencia hay en una colonia, como el mercado municipal, las cadenas comerciales, el tianguis etc. La población tiene mayor oportunidad de ahorrar y cuando tienen esas opciones, van identificando qué comprar en cada establecimiento".
Los mercados que se encuentran descuidados y que no proporcionan seguridad al cliente difícilmente lograrán ser rentables, "ahorita hay que hacer una ingeniería y más en los estratos más bajos, todo para que alcance el dinero y si añadimos que estos mercados están descuidados y no tienen seguridad, pues eso al cliente lo afecta, si no va con tranquilidad, seguro irá a comprar su mercancía en otro lado".
El estancamiento de estos espacios de mercado, asegura la investigadora, también tiene que ver con el modelo de negocio de las plazas comerciales, "los jóvenes prefieren ir a ellas porque saben que ahí van a encontrar todo, el espacio de convivencia, el cine y de paso se traen el mandado de la semana, los mercados han sido desplazados porque tienen un sólo giro y ya no garantizan ni la economía ni en el espacio de convivencia".
EL INFORMADOR / ENRIQUE ESPARZA