Jalisco
Regidores estudian reformas para evitar acoso a empleadas
Contemplan medidas para mejorar condiciones de trabajadoras del Gobierno municipal. En el país, tres de cada 10 mujeres padecen estos fenómenos
GUADALAJARA, JALISCO.- El Ayuntamiento de Guadalajara tiene en estudio la creación del Protocolo de Prevención y Atención del Acoso Sexual Laboral en los Centros de Trabajo, cuya promulgación servirá para ofrecerle mejores condiciones laborales, principalmente a las mujeres que se desempeñan actualmente en las distintas dependencias municipales.
Fue la regidora Leticia Hernández Rangel quien elevó ante el pleno del Ayuntamiento esta propuesta que se originó en el Instituto Municipal de las Mujeres de Guadalajara, y que considera la instalación de una mesa interinstitucional donde se analice la problemática del acoso laboral y las medidas más eficaces para eliminarlo.
Una de las primeras funciones del protocolo consistiría en acercarles a las mujeres trabajadoras del Ayuntamiento, las instancias y mecanismos existentes para denunciar estos actos de acoso laboral, y la fijación de directrices que aseguren la igualdad entre hombres y mujeres en la vida laboral de las direcciones y sus áreas.
Para fundamentar la relevancia que tiene la revisión de esta problemática para el Ayuntamiento tapatío, la iniciativa de la regidora Hernández Rangel hace referencia a estadísticas sobre la violencia laboral, en particular las del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), que señalan que el 29.9% de las mujeres mayores de 15 años que trabajaban, la padecieron durante el año 2009.
“La violencia laboral consiste en el abuso de poder por parte de los jefes o compañeros de trabajo e incluye expresiones que van desde insinuaciones sexuales, hostilidad, humillaciones en forma de insultos y hostigamiento, hasta la violación; así como desprecio, inequidades salariales y despidos”.
Según estos números, 24 de cada 100 mujeres trabajadoras en el país declararon haber enfrentando inequidades salariales en comparación con hombres que desempeñan la misma tarea, petición de pruebas de embarazo, limitadas oportunidades para ascender en el puesto de trabajo, consecuencias negativas del embarazo u originadas por su edad o estado civil, igual que una disminución del sueldo e incluso, despidos.
Con respecto al acoso laboral o sexual, señala la iniciativa haciendo referencia a humillaciones, insinuaciones y propuestas de carácter sexual, menosprecio, manoseos, agresiones físicas y relaciones sexuales forzadas, 12 de cada 100 mujeres trabajadoras afirmaron padecerlo.
Fue la regidora Leticia Hernández Rangel quien elevó ante el pleno del Ayuntamiento esta propuesta que se originó en el Instituto Municipal de las Mujeres de Guadalajara, y que considera la instalación de una mesa interinstitucional donde se analice la problemática del acoso laboral y las medidas más eficaces para eliminarlo.
Una de las primeras funciones del protocolo consistiría en acercarles a las mujeres trabajadoras del Ayuntamiento, las instancias y mecanismos existentes para denunciar estos actos de acoso laboral, y la fijación de directrices que aseguren la igualdad entre hombres y mujeres en la vida laboral de las direcciones y sus áreas.
Para fundamentar la relevancia que tiene la revisión de esta problemática para el Ayuntamiento tapatío, la iniciativa de la regidora Hernández Rangel hace referencia a estadísticas sobre la violencia laboral, en particular las del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), que señalan que el 29.9% de las mujeres mayores de 15 años que trabajaban, la padecieron durante el año 2009.
“La violencia laboral consiste en el abuso de poder por parte de los jefes o compañeros de trabajo e incluye expresiones que van desde insinuaciones sexuales, hostilidad, humillaciones en forma de insultos y hostigamiento, hasta la violación; así como desprecio, inequidades salariales y despidos”.
Según estos números, 24 de cada 100 mujeres trabajadoras en el país declararon haber enfrentando inequidades salariales en comparación con hombres que desempeñan la misma tarea, petición de pruebas de embarazo, limitadas oportunidades para ascender en el puesto de trabajo, consecuencias negativas del embarazo u originadas por su edad o estado civil, igual que una disminución del sueldo e incluso, despidos.
Con respecto al acoso laboral o sexual, señala la iniciativa haciendo referencia a humillaciones, insinuaciones y propuestas de carácter sexual, menosprecio, manoseos, agresiones físicas y relaciones sexuales forzadas, 12 de cada 100 mujeres trabajadoras afirmaron padecerlo.