Jalisco
Recomiendan reflexión profunda para fijarse propósitos de año nuevo
Los propósitos más comunes tienen que ver con intereses personales
GUADALAJARA, JALISCO.- El especialista José de Jesús Gutiérrez Rodríguez resaltó hoy que los propósitos de año nuevo deben ser producto de una reflexión profunda y una perspectiva integral de vida.
En entrevista con Notimex agregó que con las fiestas y vacaciones de fin de año surgen los propósitos de año nuevo, debido a que de manera cronológica termina una etapa y florece la expectativa y perspectiva de un nuevo año, "se genera la condición de poder reflexionar sobre lo que se ha hecho y lo que se debería hacer".
El jefe del Departamento de Clínicas de Salud Mental del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) dijo que en esta época la gente recapacita sobre su vida.
"Es cuando la gente toma conciencia de diversas situaciones y surgen los propósitos, aprovechando un nuevo año, una nueva etapa, por lo que se formulan metas para el siguiente ciclo", puntualizó.
Resaltó que, además de fijarse los propósitos comunes, sería ideal que también se formulen otros en los que normalmente no se reflexiona, "para no tener una visión fraccionada de lo que es la vida del ser humano".
Manifestó que los propósitos más comunes tienen que ver con intereses personales, "que no han sido producto de una meditación profunda, ya que muchas veces la persona se fija metas como bajar de peso para mejorar la apariencia física, etcétera".
Lamentó que en su mayoría estos propósitos no son producto de una reflexión profunda, ni de una perspectiva integral de la vida, "lo mejor sería evaluar un proyecto de vida, no importando la edad o las condiciones en que se encuentre la persona".
Destacó que mientras haya vida "podemos definir qué hacer para encontrar sentido a nuestra existencia, en busca de bienestar y satisfacción, para lo cual es necesario analizar qué estamos haciendo, qué hemos dejados de hacer y qué podríamos hacer con metas a corto, mediano y largo plazo, en varias áreas, y empezar por la básica: la salud".
El psicólogo explicó que "sin salud no hay nada, hay cuestiones que son fundamentales y que tendríamos que considerar, cómo dormir bien, tener una alimentación sana y equilibrada, y realizar actividad física".
Sobre la salud mental, dijo que la gente debe prepararse para desarrollar todos los potenciales que tienen que ver con la autoestima, la creatividad, la capacidad para afrontar situaciones estresantes e incluso la sexualidad placentera, segura y responsable.
Comentó que en el área educativa, la gente requiere seguir capacitándose, "dado que el desarrollo de la ciencia y la tecnología se está acelerando y para ser eficiente se tiene que estar actualizado, en cualquiera de las áreas".
"En el área laboral, habría que ver si el empleo en el que estás te genera satisfacción, si resuelve tus necesidades fundamentales y si no, pues buscar uno nuevo, entrar en un proceso de transición, y no dejar el que se tiene hasta que se obtenga una mejor situación laboral", apuntó.
En la cuestión familiar, recomendó analizar si se alimentan las relaciones familiares con actitudes amorosas y con solidaridad, "como compartir tiempos, espacios, promover acciones para tener relaciones afectivas, ya que la familia es la red primaria de apoyo de cualquier persona".
Resaltó que la pareja también es muy importante, "habría que explorar si tenemos que actualizarnos en cómo mejorar nuestra relación de pareja, desde la cuestión sexual, las actitudes, la comunicación, el respeto y el compartir proyectos de vida mutuos".
En la participación social, mencionó que la gente se queja bastante de las autoridades, "pero no incorpora en sus proyecto el cómo participar más activamente en la vida social, que permita mejorar algunas cosas de las que nos quejamos o que deseamos que estén mejor".
"Es necesario ser solidarios con ciertos sectores vulnerables de la sociedad y poner nuestro granito de arena para humanizar nuestra sociedad, también se requiere alimentar temas relacionados a lo espiritual, que nos permita la transcendencia", apuntó.
Expresó que en los propósitos de año nuevo se deben contemplar el ocio y el descanso, "lo cual es fundamental, porque tiene una relación muy estrecha con la salud, el ser humano necesita espacios de descanso y de ocio creador, que nos lleve a vivir con mayor calidad".
Puntualizó que muchas veces los propósitos se abandonan en las primeras semanas del año nuevo porque la gente aspira a concretar metas ambiciosas en poco tiempo.
Lamentó que en la mayoría de los casos se promueve el inmediatismo, el pragmatismo y el hedonismo, "por ejemplo, una persona quiere bajar de peso y se pone a dieta esperando que en 15 días o un mes tendrá el peso deseado, cuando lo ideal es modificar sus hábitos alimenticios por salud y por ende tendrá buen peso".
"Si no modifica sus hábitos alimenticios a lo mejor baja dos o tres kilos y si le implicaba una cierta disciplina por esta cultura hedonista, abandona pronto el objetivo", enfatizó.
"Muchas veces se establecen buenos propósitos en lugar de convertirlos en proyectos de vida, por lo que se deben meditar si los objetivos son a corto, mediano o largo plazo, con los planes para cristalizarlos", estableció.
Indicó que cualquier persona, desde los adolescentes hasta los adultos mayores, "mientras tengamos vida tenemos la oportunidad de mejorar la calidad de nuestras vidas".
Dijo que la edad promedio de vida es de 75 años "y sería triste llegar al ocaso de la vida con la sensación de que no hemos vivido lo que queríamos, que hemos vegetado, insatisfechos por que tenemos muchos pendientes que no supimos atender".
Señaló que es lamentable que cuando una persona esté muriendo tome conciencia de que tiene problemas con sus padres o sus hijos o su pareja y que no los ha resuelto, "viene una sensación de insatisfacción, de culpas, de resentimientos, lo cual no le da calidad a su vida".
"Hay que atender todos esos pendientes que tenemos, hay que trabajar sobre aquellas situaciones que nos van a dar satisfacción y si nos quedan seis meses, un año o 50 años de vida, hay que trabajar para estar satisfechos y sentir que valió la pena vivir, y este año nuevo es buen momento para empezar", puntualizó.
En entrevista con Notimex agregó que con las fiestas y vacaciones de fin de año surgen los propósitos de año nuevo, debido a que de manera cronológica termina una etapa y florece la expectativa y perspectiva de un nuevo año, "se genera la condición de poder reflexionar sobre lo que se ha hecho y lo que se debería hacer".
El jefe del Departamento de Clínicas de Salud Mental del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) dijo que en esta época la gente recapacita sobre su vida.
"Es cuando la gente toma conciencia de diversas situaciones y surgen los propósitos, aprovechando un nuevo año, una nueva etapa, por lo que se formulan metas para el siguiente ciclo", puntualizó.
Resaltó que, además de fijarse los propósitos comunes, sería ideal que también se formulen otros en los que normalmente no se reflexiona, "para no tener una visión fraccionada de lo que es la vida del ser humano".
Manifestó que los propósitos más comunes tienen que ver con intereses personales, "que no han sido producto de una meditación profunda, ya que muchas veces la persona se fija metas como bajar de peso para mejorar la apariencia física, etcétera".
Lamentó que en su mayoría estos propósitos no son producto de una reflexión profunda, ni de una perspectiva integral de la vida, "lo mejor sería evaluar un proyecto de vida, no importando la edad o las condiciones en que se encuentre la persona".
Destacó que mientras haya vida "podemos definir qué hacer para encontrar sentido a nuestra existencia, en busca de bienestar y satisfacción, para lo cual es necesario analizar qué estamos haciendo, qué hemos dejados de hacer y qué podríamos hacer con metas a corto, mediano y largo plazo, en varias áreas, y empezar por la básica: la salud".
El psicólogo explicó que "sin salud no hay nada, hay cuestiones que son fundamentales y que tendríamos que considerar, cómo dormir bien, tener una alimentación sana y equilibrada, y realizar actividad física".
Sobre la salud mental, dijo que la gente debe prepararse para desarrollar todos los potenciales que tienen que ver con la autoestima, la creatividad, la capacidad para afrontar situaciones estresantes e incluso la sexualidad placentera, segura y responsable.
Comentó que en el área educativa, la gente requiere seguir capacitándose, "dado que el desarrollo de la ciencia y la tecnología se está acelerando y para ser eficiente se tiene que estar actualizado, en cualquiera de las áreas".
"En el área laboral, habría que ver si el empleo en el que estás te genera satisfacción, si resuelve tus necesidades fundamentales y si no, pues buscar uno nuevo, entrar en un proceso de transición, y no dejar el que se tiene hasta que se obtenga una mejor situación laboral", apuntó.
En la cuestión familiar, recomendó analizar si se alimentan las relaciones familiares con actitudes amorosas y con solidaridad, "como compartir tiempos, espacios, promover acciones para tener relaciones afectivas, ya que la familia es la red primaria de apoyo de cualquier persona".
Resaltó que la pareja también es muy importante, "habría que explorar si tenemos que actualizarnos en cómo mejorar nuestra relación de pareja, desde la cuestión sexual, las actitudes, la comunicación, el respeto y el compartir proyectos de vida mutuos".
En la participación social, mencionó que la gente se queja bastante de las autoridades, "pero no incorpora en sus proyecto el cómo participar más activamente en la vida social, que permita mejorar algunas cosas de las que nos quejamos o que deseamos que estén mejor".
"Es necesario ser solidarios con ciertos sectores vulnerables de la sociedad y poner nuestro granito de arena para humanizar nuestra sociedad, también se requiere alimentar temas relacionados a lo espiritual, que nos permita la transcendencia", apuntó.
Expresó que en los propósitos de año nuevo se deben contemplar el ocio y el descanso, "lo cual es fundamental, porque tiene una relación muy estrecha con la salud, el ser humano necesita espacios de descanso y de ocio creador, que nos lleve a vivir con mayor calidad".
Puntualizó que muchas veces los propósitos se abandonan en las primeras semanas del año nuevo porque la gente aspira a concretar metas ambiciosas en poco tiempo.
Lamentó que en la mayoría de los casos se promueve el inmediatismo, el pragmatismo y el hedonismo, "por ejemplo, una persona quiere bajar de peso y se pone a dieta esperando que en 15 días o un mes tendrá el peso deseado, cuando lo ideal es modificar sus hábitos alimenticios por salud y por ende tendrá buen peso".
"Si no modifica sus hábitos alimenticios a lo mejor baja dos o tres kilos y si le implicaba una cierta disciplina por esta cultura hedonista, abandona pronto el objetivo", enfatizó.
"Muchas veces se establecen buenos propósitos en lugar de convertirlos en proyectos de vida, por lo que se deben meditar si los objetivos son a corto, mediano o largo plazo, con los planes para cristalizarlos", estableció.
Indicó que cualquier persona, desde los adolescentes hasta los adultos mayores, "mientras tengamos vida tenemos la oportunidad de mejorar la calidad de nuestras vidas".
Dijo que la edad promedio de vida es de 75 años "y sería triste llegar al ocaso de la vida con la sensación de que no hemos vivido lo que queríamos, que hemos vegetado, insatisfechos por que tenemos muchos pendientes que no supimos atender".
Señaló que es lamentable que cuando una persona esté muriendo tome conciencia de que tiene problemas con sus padres o sus hijos o su pareja y que no los ha resuelto, "viene una sensación de insatisfacción, de culpas, de resentimientos, lo cual no le da calidad a su vida".
"Hay que atender todos esos pendientes que tenemos, hay que trabajar sobre aquellas situaciones que nos van a dar satisfacción y si nos quedan seis meses, un año o 50 años de vida, hay que trabajar para estar satisfechos y sentir que valió la pena vivir, y este año nuevo es buen momento para empezar", puntualizó.