Jalisco
Proyectan renovación para el barrio de Santa Tere
Vecinos impulsan la creación de más y mejores espacios públicos para la colonia, que solamente tiene uno
GUADALAJARA, JALISCO (29/MAY/2013).- El Ayuntamiento de Guadalajara dio los primeros pasos para la implementación de un proyecto de mejoramiento del entorno urbano que tiene previsto para el barrio de Santa Tere, con un operativo de reordenamiento de la vida comercial que se da en él y que es muy intensa, tanto en su vertiente establecida como la informal, en el espacio público.
El regidor César Guillermo Ruvalcaba Gómez anunció una estrategia de intervención que emprenderá la autoridad municipal para la rehabilitación de banquetas, vialidades, el mercado y el único espacio público disponible del barrio: el parque José Clemente Orozco.
Lo hecho hasta ahora, sin embargo, consistió en el despliegue el domingo pasado de 120 servidores públicos de distintas dependencias, más con fines preventivos que sancionatorios, y que apercibieron a 130 establecimientos comerciales del barrio por distintos incumplimientos a la norma municipal, y a otros 35 tianguistas y ambulantes que también deberán ajustarse plenamente a lo que dice la reglamentación.
El tianguis de Santa Tere tiene 922 vendedores empadronados, pero se detectaron y fueron retirados otros 52 que no tenían un permiso para estar ahí (excedencias), además de 60 vendedores ambulantes en la misma situación (estos, sin embargo, cuentan con un tarjetón que se les habría expedido en 2006, y cuya aceptación como válido está en estudio por la autoridad municipal).
La presencia de la autoridad en el barrio, dice Cosme Morán Manrique, jefe de la Unidad Departamental de Tianguis, será permanente, para velar porque los vendedores en vía pública se ciñan a las dimensiones autorizadas, para que haya limpieza y para que no obstruyan pasos peatonales, además, para impedir que haya abusos de los aparta-lugares, retirándoles los materiales con que controlan los espacios de la vía pública, que es de todos.
Para el colectivo ciudadano “Mejor Santa Tere”, integrado por habitantes de la zona y coordinado por Christian Scott Martone, un punto trascendental para el barrio es la creación de nuevos espacios públicos y áreas verdes, pues, efectivamente, el único que tienen es el parque Clemente Orozco.
“Hicimos unas estimaciones, sólo hay un parque en todo el barrio; son 120 manzanas y sólo media manzana es área verde y está descuidada, y tenemos un promedio de 0.44 metros cuadrados de área verde por habitante, cuando el mínimo es nueve: estamos muy bajos. Tenemos esta serie de problemas de la inseguridad, el abandono y el descuido, pero no nos ponemos a pensar en la raíz del problema: la inseguridad no se resuelve con policías en la calle, se resuelve con espacios donde conocernos, con banquetas amplias que sean dignas para que te puedas transportar de un lugar a otro”.
Al barrio de Santa Tere le vendría muy bien, dice el coordinador del colectivo, la implementación de un Distrito de Movilidad y Accesibilidad Preferencial como el que se desarrolla en el Centro Histórico de la ciudad, donde se priorizan los espacios y desplazamientos del peatón —con equipamiento especial para los que tienen alguna discapacidad—, y que son la base de las llamadas “zonas 30”, que fijan límites de velocidad y controles para restringir el paso vehicular y se reordena las líneas de transporte público.
“Tenemos el objetivo de recuperar los espacios públicos del barrio, el espacio público lo entendemos como este lugar de interacción; no es un pedazo de tierra sin construcción, es un lugar donde los vecinos nos podemos unir y proyectar películas y después hablar de política y empezar a buscar soluciones a nuestros problemas”.
La necesidad de regular el comercio tanto formal como informal en el barrio la da por sentado el colectivo, pero hay otras problemáticas igual de importantes, como la contaminación auditiva, que es muy grave, señala, por el intenso tráfico automotor, el hábito de los automovilistas por usar el claxon en cada esquina y algunos comercios que optan por poner música a un volumen muy alto para “atraer” clientes.
EL DATO
Operativo
El domingo pasado autoridades tapatías realizaron un operativo en Santa Tere, donde se retiró a 52 comerciantes del tianguis que carecían de permiso municipal, así como 60 vendedores ambulantes.
El regidor César Guillermo Ruvalcaba Gómez anunció una estrategia de intervención que emprenderá la autoridad municipal para la rehabilitación de banquetas, vialidades, el mercado y el único espacio público disponible del barrio: el parque José Clemente Orozco.
Lo hecho hasta ahora, sin embargo, consistió en el despliegue el domingo pasado de 120 servidores públicos de distintas dependencias, más con fines preventivos que sancionatorios, y que apercibieron a 130 establecimientos comerciales del barrio por distintos incumplimientos a la norma municipal, y a otros 35 tianguistas y ambulantes que también deberán ajustarse plenamente a lo que dice la reglamentación.
El tianguis de Santa Tere tiene 922 vendedores empadronados, pero se detectaron y fueron retirados otros 52 que no tenían un permiso para estar ahí (excedencias), además de 60 vendedores ambulantes en la misma situación (estos, sin embargo, cuentan con un tarjetón que se les habría expedido en 2006, y cuya aceptación como válido está en estudio por la autoridad municipal).
La presencia de la autoridad en el barrio, dice Cosme Morán Manrique, jefe de la Unidad Departamental de Tianguis, será permanente, para velar porque los vendedores en vía pública se ciñan a las dimensiones autorizadas, para que haya limpieza y para que no obstruyan pasos peatonales, además, para impedir que haya abusos de los aparta-lugares, retirándoles los materiales con que controlan los espacios de la vía pública, que es de todos.
Para el colectivo ciudadano “Mejor Santa Tere”, integrado por habitantes de la zona y coordinado por Christian Scott Martone, un punto trascendental para el barrio es la creación de nuevos espacios públicos y áreas verdes, pues, efectivamente, el único que tienen es el parque Clemente Orozco.
“Hicimos unas estimaciones, sólo hay un parque en todo el barrio; son 120 manzanas y sólo media manzana es área verde y está descuidada, y tenemos un promedio de 0.44 metros cuadrados de área verde por habitante, cuando el mínimo es nueve: estamos muy bajos. Tenemos esta serie de problemas de la inseguridad, el abandono y el descuido, pero no nos ponemos a pensar en la raíz del problema: la inseguridad no se resuelve con policías en la calle, se resuelve con espacios donde conocernos, con banquetas amplias que sean dignas para que te puedas transportar de un lugar a otro”.
Al barrio de Santa Tere le vendría muy bien, dice el coordinador del colectivo, la implementación de un Distrito de Movilidad y Accesibilidad Preferencial como el que se desarrolla en el Centro Histórico de la ciudad, donde se priorizan los espacios y desplazamientos del peatón —con equipamiento especial para los que tienen alguna discapacidad—, y que son la base de las llamadas “zonas 30”, que fijan límites de velocidad y controles para restringir el paso vehicular y se reordena las líneas de transporte público.
“Tenemos el objetivo de recuperar los espacios públicos del barrio, el espacio público lo entendemos como este lugar de interacción; no es un pedazo de tierra sin construcción, es un lugar donde los vecinos nos podemos unir y proyectar películas y después hablar de política y empezar a buscar soluciones a nuestros problemas”.
La necesidad de regular el comercio tanto formal como informal en el barrio la da por sentado el colectivo, pero hay otras problemáticas igual de importantes, como la contaminación auditiva, que es muy grave, señala, por el intenso tráfico automotor, el hábito de los automovilistas por usar el claxon en cada esquina y algunos comercios que optan por poner música a un volumen muy alto para “atraer” clientes.
EL DATO
Operativo
El domingo pasado autoridades tapatías realizaron un operativo en Santa Tere, donde se retiró a 52 comerciantes del tianguis que carecían de permiso municipal, así como 60 vendedores ambulantes.