Jalisco
Presentan en la UP modelo para evitar quiebra de empresas
Los indicadores del modelo oscilan en la presión financiera, es decir, en el adecuado pago de los intereses
GUADALAJARA, JALISCO (29/ABR/2011).- Las
empresas mexicanas fracasan porque no cuentan con un sistema administrativo que corresponda con la realidad económica, sostiene el tres veces ganador del Premio Nacional de Finanzas, del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas-Deloitte and Touché, Rubén Martín Mosqueda Almanza.
“Es decir un sistema administrativo que no corresponde al mercado, al gobierno, al sistema económico tan riesgoso con el que contamos”, refiere el experto quien además asegura que en un plazo de tres años, ocho de cada 10 empresas en México se van a la quiebra.
En la presentación del modelo de gestión empresarial RPV, hecha ante académicos de la Universidad Panamericana (UP), Mosqueda Almanza aseguró que la falta de preparación de los empresarios, otra situación que también pone en riesgo su organización, se demuestra al no saber negociar sus créditos. Y es que, según un estudio hecho entre más de 220 empresas, el principal factor interno por el que éstas se van a la quiebra, radica en las elevadas tasas de interés con las que se financian.
En ese tenor, es que el también ganador del Premio Nacional para Trabajos de Investigación para Académicos, ANFECA, considera como un error creer que la mejor forma de financiar la actividad de una empresa es mediante sus proveedores.
Por sector, las empresas comerciales registran un mayor índice de fracaso en México y por tamaño son los micronegocios, cuya vida promedio en nuestro país oscila entre un año y un año y medio, refiere el especialista miembro del Sistema Nacional de Investigadores.
El modelo de gestión empresarial RPV, es una herramienta que ayuda a los empresarios a determinar la probabilidad de que un negocio fracase dado el sistema comercial y administrativo instaurado.
Asegura que el modelo que también es aplicable para las microempresas, puede predecir el quiebre de una organización con un año de anticipación.
Los indicadores del modelo oscilan en la presión financiera, es decir, en el adecuado pago de los intereses; en la adecuada contratación de los créditos; en las oportunidades de negocio; y la preparación del gerente.
EL INFORMADOR / RAFAEL ZAPATA
“Es decir un sistema administrativo que no corresponde al mercado, al gobierno, al sistema económico tan riesgoso con el que contamos”, refiere el experto quien además asegura que en un plazo de tres años, ocho de cada 10 empresas en México se van a la quiebra.
En la presentación del modelo de gestión empresarial RPV, hecha ante académicos de la Universidad Panamericana (UP), Mosqueda Almanza aseguró que la falta de preparación de los empresarios, otra situación que también pone en riesgo su organización, se demuestra al no saber negociar sus créditos. Y es que, según un estudio hecho entre más de 220 empresas, el principal factor interno por el que éstas se van a la quiebra, radica en las elevadas tasas de interés con las que se financian.
En ese tenor, es que el también ganador del Premio Nacional para Trabajos de Investigación para Académicos, ANFECA, considera como un error creer que la mejor forma de financiar la actividad de una empresa es mediante sus proveedores.
Por sector, las empresas comerciales registran un mayor índice de fracaso en México y por tamaño son los micronegocios, cuya vida promedio en nuestro país oscila entre un año y un año y medio, refiere el especialista miembro del Sistema Nacional de Investigadores.
El modelo de gestión empresarial RPV, es una herramienta que ayuda a los empresarios a determinar la probabilidad de que un negocio fracase dado el sistema comercial y administrativo instaurado.
Asegura que el modelo que también es aplicable para las microempresas, puede predecir el quiebre de una organización con un año de anticipación.
Los indicadores del modelo oscilan en la presión financiera, es decir, en el adecuado pago de los intereses; en la adecuada contratación de los créditos; en las oportunidades de negocio; y la preparación del gerente.
EL INFORMADOR / RAFAEL ZAPATA