Jalisco
Polígonos prioritarios concentran a más de 200 mil tapatíos
En estos espacios se crearán consejos ciudadanos, redes de mujeres, un Observatorio de Seguridad y Gobernanza y un programa antisecuestros
GUADALAJARA, JALISCO (29/OCT/2012).- La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara, a través de su Dirección de Vinculación Social y Prevención del Delito, definió los cuatro polígonos prioritarios de ese municipio por su incidencia delictiva y las condiciones de alta vulnerabilidad social, siguiendo los lineamientos del Centro Nacional de Prevención del Delito y Participación Ciudadana. Sus sedes están en las colonias Lomas del Paraíso, Oblatos, El Zalate y Miravalle.
Éstas son las colonias de Guadalajara cuyas características delictivas y sociales las hacen sobresalir en el marco de la Estrategia Nacional de Prevención del Delito, a la que se deben ceñir los gobiernos municipales y que sigue a la Ley General para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, vigente apenas desde el 24 de enero de 2012.
Si en el país hay 345 polígonos prioritarios, donde habitan tres millones y medio de mexicanos, según los datos del Centro Nacional de Prevención del Delito y Participación Ciudadana, en el caso de Guadalajara hay 201 mil 129 tapatíos que viven en este tipo de entornos con problemas de inseguridad y rezagos sociales, 13% de su población total de un millón 495 mil 189 personas.
Sobre estos polígonos, la Dirección de Vinculación Social y Prevención del Delito de Guadalajara implementará 32 proyectos validados por el Centro Nacional (algunos obligatorios, otros opcionales y, por tanto, seleccionados por el municipio), que serán financiados con una bolsa federal por 19 millones de pesos: un monto histórico para ser ejercido en esa materia.
Luis Armando Bazaldúa Flores, coordinador de estos proyectos de la Dirección de Vinculación, lo confirma: nunca antes esta dependencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana había contado con un presupuesto de ese tamaño: casi 20 millones de pesos para la prevención; no para patrullas, ni armas ni instalaciones, sino para incidir directamente en los barrios del municipio.
Esto nace del Presupuesto de Egresos de la Federación 2012, donde se condicionó la entrega del Subsemun para que 20% del fondo se destine obligatoriamente a la prevención del delito; la bolsa nacional es de cuatro mil 453 millones 900 mil pesos, por lo cual 890 millones 780 mil pesos se irán necesariamente a estas estrategias para “anticipar, detectar y disminuir las dinámicas sociales que generan contextos de violencia y delincuencia”.
Esto lleva a que, en el caso de Jalisco, los 11 gobiernos municipales beneficiarios del Subsemun deberán ejercer exclusivamente para estos fines 56 millones 335 mil 062 pesos.
En Guadalajara la cartera de proyectos delineados desde el Centro Nacional y, por tanto, desde el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), significarán la creación en los cuatro polígonos prioritarios de 35 Consejos de Participación Ciudadana en Seguridad Ciudadana y Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, así como de 26 Redes de Mujeres para la Prevención Social de la Violencia, la Construcción de Paz y la Seguridad.
También se consolidará un Observatorio de Seguridad y Gobernanza Urbana para Guadalajara, instalado en 2011 pero al que se le dotará de mejor infraestructura y de un portal web, desde donde se evaluarán los avances o retrocesos de la ciudad con base en los indicadores del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat). El Observatorio está a cargo de la Universidad de Guadalajara.
Se elaborará también el Programa Municipal para Prevenir y Sancionar el Secuestro, lo cual se enmarca en las obligaciones que impone la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro, y que partirá de un diagnóstico que identifique los factores de riesgo de tipo demográfico, económico, social y cultural como causas de ese delito.
Este diagnóstico, dice el Centro Nacional, “debe determinar perfiles generales de víctimas y victimarios, a fin de desarrollar estrategias adecuadas para inhibir este delito desde el enfoque de la prevención”. Debe también “detectar las particularidades geográficas locales y/o regionales que determinan las características sociales y urbanas en las que se comete el secuestro, así como la posible participación de la juventud en las redes delictivas especializadas en este delito. Identificar factores de riesgo a fin de desarrollar propuestas y recomendaciones de política pública que permitan a las autoridades competentes difundir medidas de prevención a la ciudadanía para reducirlos, así como acciones de atención a las víctimas y sus familias, en su entorno social”.
Hay proyectos dirigidos a las pandillas, y a la generación de alternativas de autoempleo para estos grupos, con un par de investigaciones de por medio, además de otra dirigida a la niñez, para saber cómo impactan los entornos inseguros y violentos en su desarrollo. Hubo otra investigación ya finalizada sobre violencia escolar, asignada desde 2011 también a la Universidad de Guadalajara.
El Centro Nacional regula, inclusive, los topes máximos que se pueden erogar en cada uno de estos proyectos e investigaciones. Al exigirse la participación de instituciones y académicos con especialidad comprobada en estas materias, hay algunos que pueden rondar en su costo los tres millones de pesos; por ello, los planes de Guadalajara fueron concursados y están en proceso de adjudicación.
Finalmente, la capacitación policial y de servidores públicos, en general, sobre estrategias de proximidad ciudadana, se dará por grupos compuestos de al menos 20 integrantes y hasta 35, con 120 horas de enseñanza efectiva.
HAY 91 VOLUNTARIOS EN LA CALLE
Red de promotores comunitarios toca a 10 mil personas
La Dirección de Vinculación Social y Prevención del Delito en Guadalajara ya tiene en operación una red de promotores comunitarios y agentes de cambio (54 de los primeros, 37 de los segundos), que han tenido comunicación con 10 mil personas dentro de los polígonos prioritarios.
Un promotor comunitario es una persona que ya terminó sus estudios de licenciatura y que trabaja de lunes a viernes en los polígonos; un agente de cambio, por su parte, sigue estudiando y, por lo tanto, sólo labora los fines de semana.
Los promotores comunitarios deben estar capacitados en manejo de conflictos, trabajo en equipo, comunicación efectiva y conducción de grupos.
Entre sus tareas están impulsar la participación ciudadana en los proyectos de prevención del delito y de violencia, evaluarlos y elaborar diagnósticos para los polígonos prioritarios.
BUSCAN RECUPERAR LA CONVIVENCIA DESDE EL NIVEL DE LOS BARRIOS
Una estrategia nacional para reconstruir el tejido social
La Estrategia Nacional de Prevención del Delito es uno de los componentes de la Estrategia Nacional de Seguridad que tiene tres ejes: contención y debilitamiento de las organizaciones criminales; transformación de las leyes y las instituciones (aquí se enmarca el proceso de depuración nacional de las policías) y reconstrucción del tejido social y la prevención del delito.
Cuando se habla de que el objetivo es la reconstrucción del “tejido social”, se entiende por este concepto, tan presente hoy en el discurso gubernamental, al “conjunto de redes personales que constituyen un activo para los individuos y la sociedad, pues les permite ampliar sus opciones y oportunidades para mejorar su calidad de vida”, según lo define el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Estas redes del tejido social, advierte el Centro Nacional de Prevención del Delito y Participación Ciudadana, se articulan o se descomponen a escala barrial. Si comienzan a perder fuerza es porque hay factores como violencia colectiva, robos, abuso psicológico y físico (en particular hacia las mujeres), abusos de familiares (padrastros o tíos), peleas callejeras y confrontaciones, entre otros.
Por eso, lo que la Estrategia Nacional de Prevención del Delito pretende es incidir en los barrios para aumentar su cohesión comunitaria, con la intervención de los gobiernos, de las asociaciones civiles y especialistas y de la ciudadanía misma.
Los pasos de la Estrategia son: diagnóstico documental (ponderación de indicadores, definición de polígonos prioritarios y caracterización demográfica), diagnóstico comunitario (talleres comunitarios, marchas exploratorios), plan de acción (matriz de acciones, cronograma, presupuestos), implementación (coordinación interinstitucional y grupos operativos) y evaluación (comparación y resultados).
IDEAS EN MARCHA
Otros proyectos de prevención en Guadalajara y sus objetivos oficiales
Jóvenes en riesgo que participan en pandillas para convertir a sus organizaciones o grupos identitarios en actores de paz.
Propiciar la participación de jóvenes pertenecientes a grupos de pandillas para potencializar y encaminar su capacidad organizativa y de liderazgo, a actividades que promuevan la resolución pacífica de conflictos y generar programas que los impulsen como agentes de cambio social en su comunidad.
Prevención de accidentes y conductas violentas generadas por el consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes.
Se realizará una evaluación general sobre la relación que existe entre los accidentes y las conductas violentas asociadas con el abuso en el consumo de alcohol y drogas entre las juventudes. A partir de la evaluación general, se implementarán proyectos participativos e intervenciones diseñadas y dirigidas a este sector de la población para sensibilizarlos sobre los riesgos de involucrarse en accidentes y conductas violentas derivadas del consumo de alcohol y drogas.
Estrategia de prevención de violencias entre las juventudes
Orientar y optimizar los proyectos y acciones dirigidos a las juventudes hacia acciones de prevención social de las violencias, por medio de un diagnóstico y presupuesto participativo vinculado a los grupos de juventudes de una comunidad, barrio o colonia determinada. El proceso participativo debe orientar el diseño e implementación de proyectos y acciones enfocados a disminuir los factores de riesgo a los que están expuestas las juventudes, a partir de un enfoque multidisciplinario que fortalezca sus capacidades y potencialice su liderazgo como agentes de desarrollo.
Investigación focalizada en la niñez, la violencia y la delincuencia social
Desarrollar una investigación sobre la situación de la niñez y la adolescencia en territorios de alta incidencia delictiva y disturbio interno que identifiquen el impacto y afectación del entorno y proyecto de vida de estos grupos de población para recomendar y proponer acciones que los beneficien. Actualmente no existen suficientes datos oficiales sobre cómo los disturbios internos propiciados por organizaciones delictivas afecta a la niñez y la adolescencia antes, durante y después de ocurrida la violencia en un territorio. La investigación es un primer acercamiento para detectar desde el ámbito local cómo la violencia, tanto sus causas como consecuencias, afectan e impactan a estos grupos de población. Una vez realizada la investigación, el documento deberá contener un listado de recomendaciones dirigidas a los beneficiarios, así como una lista de iniciativas y acciones que atiendan la situación de la niñez y la adolescencia como víctimas de la violencia y la delincuencia.
Éstas son las colonias de Guadalajara cuyas características delictivas y sociales las hacen sobresalir en el marco de la Estrategia Nacional de Prevención del Delito, a la que se deben ceñir los gobiernos municipales y que sigue a la Ley General para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, vigente apenas desde el 24 de enero de 2012.
Si en el país hay 345 polígonos prioritarios, donde habitan tres millones y medio de mexicanos, según los datos del Centro Nacional de Prevención del Delito y Participación Ciudadana, en el caso de Guadalajara hay 201 mil 129 tapatíos que viven en este tipo de entornos con problemas de inseguridad y rezagos sociales, 13% de su población total de un millón 495 mil 189 personas.
Sobre estos polígonos, la Dirección de Vinculación Social y Prevención del Delito de Guadalajara implementará 32 proyectos validados por el Centro Nacional (algunos obligatorios, otros opcionales y, por tanto, seleccionados por el municipio), que serán financiados con una bolsa federal por 19 millones de pesos: un monto histórico para ser ejercido en esa materia.
Luis Armando Bazaldúa Flores, coordinador de estos proyectos de la Dirección de Vinculación, lo confirma: nunca antes esta dependencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana había contado con un presupuesto de ese tamaño: casi 20 millones de pesos para la prevención; no para patrullas, ni armas ni instalaciones, sino para incidir directamente en los barrios del municipio.
Esto nace del Presupuesto de Egresos de la Federación 2012, donde se condicionó la entrega del Subsemun para que 20% del fondo se destine obligatoriamente a la prevención del delito; la bolsa nacional es de cuatro mil 453 millones 900 mil pesos, por lo cual 890 millones 780 mil pesos se irán necesariamente a estas estrategias para “anticipar, detectar y disminuir las dinámicas sociales que generan contextos de violencia y delincuencia”.
Esto lleva a que, en el caso de Jalisco, los 11 gobiernos municipales beneficiarios del Subsemun deberán ejercer exclusivamente para estos fines 56 millones 335 mil 062 pesos.
En Guadalajara la cartera de proyectos delineados desde el Centro Nacional y, por tanto, desde el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), significarán la creación en los cuatro polígonos prioritarios de 35 Consejos de Participación Ciudadana en Seguridad Ciudadana y Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, así como de 26 Redes de Mujeres para la Prevención Social de la Violencia, la Construcción de Paz y la Seguridad.
También se consolidará un Observatorio de Seguridad y Gobernanza Urbana para Guadalajara, instalado en 2011 pero al que se le dotará de mejor infraestructura y de un portal web, desde donde se evaluarán los avances o retrocesos de la ciudad con base en los indicadores del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat). El Observatorio está a cargo de la Universidad de Guadalajara.
Se elaborará también el Programa Municipal para Prevenir y Sancionar el Secuestro, lo cual se enmarca en las obligaciones que impone la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro, y que partirá de un diagnóstico que identifique los factores de riesgo de tipo demográfico, económico, social y cultural como causas de ese delito.
Este diagnóstico, dice el Centro Nacional, “debe determinar perfiles generales de víctimas y victimarios, a fin de desarrollar estrategias adecuadas para inhibir este delito desde el enfoque de la prevención”. Debe también “detectar las particularidades geográficas locales y/o regionales que determinan las características sociales y urbanas en las que se comete el secuestro, así como la posible participación de la juventud en las redes delictivas especializadas en este delito. Identificar factores de riesgo a fin de desarrollar propuestas y recomendaciones de política pública que permitan a las autoridades competentes difundir medidas de prevención a la ciudadanía para reducirlos, así como acciones de atención a las víctimas y sus familias, en su entorno social”.
Hay proyectos dirigidos a las pandillas, y a la generación de alternativas de autoempleo para estos grupos, con un par de investigaciones de por medio, además de otra dirigida a la niñez, para saber cómo impactan los entornos inseguros y violentos en su desarrollo. Hubo otra investigación ya finalizada sobre violencia escolar, asignada desde 2011 también a la Universidad de Guadalajara.
El Centro Nacional regula, inclusive, los topes máximos que se pueden erogar en cada uno de estos proyectos e investigaciones. Al exigirse la participación de instituciones y académicos con especialidad comprobada en estas materias, hay algunos que pueden rondar en su costo los tres millones de pesos; por ello, los planes de Guadalajara fueron concursados y están en proceso de adjudicación.
Finalmente, la capacitación policial y de servidores públicos, en general, sobre estrategias de proximidad ciudadana, se dará por grupos compuestos de al menos 20 integrantes y hasta 35, con 120 horas de enseñanza efectiva.
HAY 91 VOLUNTARIOS EN LA CALLE
Red de promotores comunitarios toca a 10 mil personas
La Dirección de Vinculación Social y Prevención del Delito en Guadalajara ya tiene en operación una red de promotores comunitarios y agentes de cambio (54 de los primeros, 37 de los segundos), que han tenido comunicación con 10 mil personas dentro de los polígonos prioritarios.
Un promotor comunitario es una persona que ya terminó sus estudios de licenciatura y que trabaja de lunes a viernes en los polígonos; un agente de cambio, por su parte, sigue estudiando y, por lo tanto, sólo labora los fines de semana.
Los promotores comunitarios deben estar capacitados en manejo de conflictos, trabajo en equipo, comunicación efectiva y conducción de grupos.
Entre sus tareas están impulsar la participación ciudadana en los proyectos de prevención del delito y de violencia, evaluarlos y elaborar diagnósticos para los polígonos prioritarios.
BUSCAN RECUPERAR LA CONVIVENCIA DESDE EL NIVEL DE LOS BARRIOS
Una estrategia nacional para reconstruir el tejido social
La Estrategia Nacional de Prevención del Delito es uno de los componentes de la Estrategia Nacional de Seguridad que tiene tres ejes: contención y debilitamiento de las organizaciones criminales; transformación de las leyes y las instituciones (aquí se enmarca el proceso de depuración nacional de las policías) y reconstrucción del tejido social y la prevención del delito.
Cuando se habla de que el objetivo es la reconstrucción del “tejido social”, se entiende por este concepto, tan presente hoy en el discurso gubernamental, al “conjunto de redes personales que constituyen un activo para los individuos y la sociedad, pues les permite ampliar sus opciones y oportunidades para mejorar su calidad de vida”, según lo define el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Estas redes del tejido social, advierte el Centro Nacional de Prevención del Delito y Participación Ciudadana, se articulan o se descomponen a escala barrial. Si comienzan a perder fuerza es porque hay factores como violencia colectiva, robos, abuso psicológico y físico (en particular hacia las mujeres), abusos de familiares (padrastros o tíos), peleas callejeras y confrontaciones, entre otros.
Por eso, lo que la Estrategia Nacional de Prevención del Delito pretende es incidir en los barrios para aumentar su cohesión comunitaria, con la intervención de los gobiernos, de las asociaciones civiles y especialistas y de la ciudadanía misma.
Los pasos de la Estrategia son: diagnóstico documental (ponderación de indicadores, definición de polígonos prioritarios y caracterización demográfica), diagnóstico comunitario (talleres comunitarios, marchas exploratorios), plan de acción (matriz de acciones, cronograma, presupuestos), implementación (coordinación interinstitucional y grupos operativos) y evaluación (comparación y resultados).
IDEAS EN MARCHA
Otros proyectos de prevención en Guadalajara y sus objetivos oficiales
Jóvenes en riesgo que participan en pandillas para convertir a sus organizaciones o grupos identitarios en actores de paz.
Propiciar la participación de jóvenes pertenecientes a grupos de pandillas para potencializar y encaminar su capacidad organizativa y de liderazgo, a actividades que promuevan la resolución pacífica de conflictos y generar programas que los impulsen como agentes de cambio social en su comunidad.
Prevención de accidentes y conductas violentas generadas por el consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes.
Se realizará una evaluación general sobre la relación que existe entre los accidentes y las conductas violentas asociadas con el abuso en el consumo de alcohol y drogas entre las juventudes. A partir de la evaluación general, se implementarán proyectos participativos e intervenciones diseñadas y dirigidas a este sector de la población para sensibilizarlos sobre los riesgos de involucrarse en accidentes y conductas violentas derivadas del consumo de alcohol y drogas.
Estrategia de prevención de violencias entre las juventudes
Orientar y optimizar los proyectos y acciones dirigidos a las juventudes hacia acciones de prevención social de las violencias, por medio de un diagnóstico y presupuesto participativo vinculado a los grupos de juventudes de una comunidad, barrio o colonia determinada. El proceso participativo debe orientar el diseño e implementación de proyectos y acciones enfocados a disminuir los factores de riesgo a los que están expuestas las juventudes, a partir de un enfoque multidisciplinario que fortalezca sus capacidades y potencialice su liderazgo como agentes de desarrollo.
Investigación focalizada en la niñez, la violencia y la delincuencia social
Desarrollar una investigación sobre la situación de la niñez y la adolescencia en territorios de alta incidencia delictiva y disturbio interno que identifiquen el impacto y afectación del entorno y proyecto de vida de estos grupos de población para recomendar y proponer acciones que los beneficien. Actualmente no existen suficientes datos oficiales sobre cómo los disturbios internos propiciados por organizaciones delictivas afecta a la niñez y la adolescencia antes, durante y después de ocurrida la violencia en un territorio. La investigación es un primer acercamiento para detectar desde el ámbito local cómo la violencia, tanto sus causas como consecuencias, afectan e impactan a estos grupos de población. Una vez realizada la investigación, el documento deberá contener un listado de recomendaciones dirigidas a los beneficiarios, así como una lista de iniciativas y acciones que atiendan la situación de la niñez y la adolescencia como víctimas de la violencia y la delincuencia.