Jalisco
Pobladores acusan desalojo en San Antonio Tlayacapan
El síndico Moisés Sanabria dice desconocer la diligencia
GUADALAJARA, JALISCO (29/ENE/2015).- Llegaron entre 25 y 30. Algunos con uniforme de Policía y otros con credenciales del Ayuntamiento de Chapala. Esperaron a que los ocupantes de un pequeño predio propiedad de la comunidad indígena de San Antonio Tlayacapan salieran de él, y luego entraron.
Lo hicieron a bordo de una patrulla; la cual ya no recorre las calles de la localidad. Después echaron cadena y candado a la reja del sitio, y volcaron una carga de escombro y tierra. “Suponemos que es para que no podamos pasar después”, dice la señora Antonia Corona, la tesorera de la comunidad.
Era un predio en el que realizaban sus asambleas, pero al cual adaptaron como un espacio de convivencia en el que se cobraba una cantidad simbólica que se utilizaba para dar mantenimiento.
El municipio, cuentan los desalojados, les apoyó con la contratación de un jardinero. Pero a partir de eso la autoridad municipal trató de apropiarse del predio.
Ya dos espacios aledaños al “golfito” de San Antonio Tlayacapan fueron vendidos, aseguran, por el municipio. Pero el síndico de Chapala, Moisés Sanabria Gálvez, afirma completamente lo contrario. La Contraloría sugirió que fuera él quien expresara su opinión. Él es, dijo el contralor Roberto Arroyo. Sanabria Gálvez rehusó cualquier interés del municipio en apropiarse de ese espacio.
Dijo desconocer una diligencia de desalojo. “Se andan haciendo unos trabajos y a lo mejor por ahí se escuchó algo; es común que sucedan esos problemas, pero es entre particulares. Allí sigue siendo un parque”.
EL DATO
Título virreinal
Los pobladores de la comunidad de San Antonio Tlayacapan muestran una copia del título virreinal que les fue entregado en 1797, y del que, afirman, hay pruebas completas de autenticidad.
Lo hicieron a bordo de una patrulla; la cual ya no recorre las calles de la localidad. Después echaron cadena y candado a la reja del sitio, y volcaron una carga de escombro y tierra. “Suponemos que es para que no podamos pasar después”, dice la señora Antonia Corona, la tesorera de la comunidad.
Era un predio en el que realizaban sus asambleas, pero al cual adaptaron como un espacio de convivencia en el que se cobraba una cantidad simbólica que se utilizaba para dar mantenimiento.
El municipio, cuentan los desalojados, les apoyó con la contratación de un jardinero. Pero a partir de eso la autoridad municipal trató de apropiarse del predio.
Ya dos espacios aledaños al “golfito” de San Antonio Tlayacapan fueron vendidos, aseguran, por el municipio. Pero el síndico de Chapala, Moisés Sanabria Gálvez, afirma completamente lo contrario. La Contraloría sugirió que fuera él quien expresara su opinión. Él es, dijo el contralor Roberto Arroyo. Sanabria Gálvez rehusó cualquier interés del municipio en apropiarse de ese espacio.
Dijo desconocer una diligencia de desalojo. “Se andan haciendo unos trabajos y a lo mejor por ahí se escuchó algo; es común que sucedan esos problemas, pero es entre particulares. Allí sigue siendo un parque”.
EL DATO
Título virreinal
Los pobladores de la comunidad de San Antonio Tlayacapan muestran una copia del título virreinal que les fue entregado en 1797, y del que, afirman, hay pruebas completas de autenticidad.