Jalisco
Pacientes hablan con el médico de hombre a hombre
Desde su apertura en junio, en la Clínica del Varón se han hecho más de mil detecciones de cáncer de próstata
GUADALAJARA, JALISCO (25/MAR/2012).- La salud nunca pesó tanto para Pablo Días Murillo. Hace tres años, su esposa enfermó de cáncer en la matriz. La familia entera se tambaleó; y ¿cómo no? Si tienen tres hijos y uno de ellos apenas cursa la adolescencia.
Este año, Pablo puso su salud en manos de la Clínica del Varón, el que está dentro del Centro de Salud Yugoslavia, de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ).
Pablo estuvo, codo a codo, con su compañera de vida, mientras pasaban juntos la cruda enfermedad. Ni la cirugía ni los tratamientos ni la recuperación mermaron su fortaleza.
Cuando pensaron que ya había pasado lo peor, viene otro golpe. El cáncer regresó hace unos meses, pero ahora a los senos.
El joven señor de barba rojiza y cabellos rubios tiene 44 años y está sano, o al menos no le duele nada. La experiencia de su esposa lo obliga a tener al menos un chequeo anual en su salud.
Tras semanas de pasar por el mismo lugar, un buen día se animó a conocer la clínica. Entró y se encontró con cuatro consultorios: de Urología, Planificación Familiar, Prevención de Infecciones de Transmisión Sexual y Equidad y Género.
A excepción de la atención psicológica, las especialidades son tratadas por varones; la atención es de hombre a hombre, exclusiva para el sexo masculino. Y lo mejor: es gratis.
Pablo no puede darse el lujo de enfermar y dejar de ser uno de los pilares de su hogar, por eso acudió a la clínica y llamar a la prevención.
Además de estudios de laboratorio, se sometió a la exploración prostática, el único estudio eficaz y 100% confiable para la detección de cáncer en esa zona.
A él no le importa que un médico lo revise. Para él, la salud es lo primero y recomienda con firmeza: “Más vale prevenir que lamentar. Hay muchos hombres que no quieren hacerse el estudio, pero que hagan a un lado su ego y que es atiendan, es preferible estar sanos”.
De manera histórica o por cultura, las mujeres acuden más al médico que los hombres. Pero esta visión ha ido cambiando con el tiempo, los médicos hablan de que, cada vez, los varones tienen más conciencia y cuando dicen “voy al médico”, lo cumplen.
El significado de la salud cambió para Pablo. Ya no es sólo la ausencia de enfermedad. Es prevenir, es cuidarse, es quererse a si mismo y a los que viven a su alrededor.
15 segundos para salvar la vida
El médico abre la puerta. El paciente entra al consultorio y responde ciertas preguntas para su historia clínica. Acto seguido, el varón se sube a una camilla y el médico hace un tacto rectal para palpar su próstata. Listo. No tardó más de 15 segundos.
El hombre sale como entró. No perdió su masculinidad, ni cambió de preferencia sexual, tampoco tiene dolor. En menos de medio minuto, el paciente pudo saber si tiene probabilidades de padecer cáncer de próstata, o si está sano.
Éste es el procedimiento de la detección de cáncer de próstata. Una revisión sencilla que salva vidas, pero sobre la cual existe mucho desconocimiento en torno a la exploración. Pero ésta es la única manera de detectar, de manera exacta, cuando un hombre tiene cáncer de próstata. No hay más. Es la “piedra medular” para hacer un diagnóstico.
El antígeno prostático en sangre no es 100% confiable, y hay ocasiones en que aunque resulte negativo, el paciente tiene cáncer.
De 100 pacientes que acuden a la Clínica del Varón para hacerse este estudio, 99 sale con otra visión, y son ellos mismos quienes desmitifican el tan “temido” tacto rectal.
Desde que abrió la clínica, los médicos han hecho mil 114 detecciones de cáncer de próstata.
Pacientes hay de todo tipo. Desde el que llega seguro de sí y no le teme al estudio, el que llega con una risa nerviosa y no se le quita hasta que se va, el que se baja de la camilla, o la mujer que se burla de su marido al momento del estudio.
A partir de los 45 años, la exploración rectal es el análisis obligado para los hombres para monitorear su próstata. Si papá o abuelo padecieron o murieron de cáncer en esta zona, el estudio debe adelantarse a los 30 ó 35 años, dependiendo de cada caso.
Planificación sin dolor
Una mujer puede tener un hijo cada año. Un hombre, en cambio, podría embarazar a una mujer diariamente.
No hay pretextos. Si se busca un método de planificación familiar que no duela, no cueste y no le implique una larga recuperación, la vasectomía sin bisturí es la opción.
En Jalisco hay 21 médicos certificados por la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), para hacer vasectomías de este tipo, mucho menos invasivas que el procedimiento convencional.
Este proceso es una de las cartas fuertes de la Clínica del Varón, y desde que arrancó operaciones (junio de 2011) se llevan 196 vasectomías, con una estadística de complicación en cero.
El encargado de este servicio médico, dentro del módulo de Salud Reproductiva de la clínica, es Emilio García Mendoza, quien señala que esta técnica ambulatoria es una buena oportunidad para los hombres, sobre todo para aquellos que temen a someterse a una cirugía.
La vasectomía sin bisturí data de la década de 1970, cuando el doctor Shliangiang Li desarrolló unas pinzas (cuyo nombre es el apellido del médico) con las que se comenzó a hacer este procedimiento.
El proceso es sencillo, indoloro y rápido. El anillo de las pinzas Li toman el conducto deferente del varón, a través de la piel escrotal. Se hace una incisión de menos de medio centímetro, se saca el conducto, se diseca o se limpia, para posteriormente amarrarlo y cortarlo. “El procedimiento dura alrededor de 15 minutos; el paciente sale caminando y puede incorporarse a sus actividades al otro día”, señala el doctor.
En su forma convencional este método anticonceptivo sí requiere de la utilización de un bisturí para abrir a nivel escrotal, justo arriba del testículo. Es más traumática, dolorosa, tiene más consecuencias tardías, además de que la recuperación es prolongada.
García Mendoza advierte que esta técnica no interviene en nada con las funciones masculinas y hormonales del varón.
Violentados por la mujer
No es fácil aceptar que se tiene un problema. Mucho menos si eso implica decir que es violentado por una mujer.
Baja autoestima, depresión, ansiedad y violencia. Son parte de los trastornos que presentan los varones que acuden con la psicóloga de la Clínica del Varón, Ahidé Aguilar García. “Vienen con nosotros hombres que sienten que la agresión física o verbal de parte de sus parejas, ya rebasó los límites”.
Los tipos de violencia que más refieren son la verbal, psicológica y sexual, para lo que se les ofrece tratamiento de al menos 12 sesiones de una hora, con terapia que les ayuda a empoderarse.
Uno de los problemas más comunes es la baja autoestima del varón por tener disfunción eréctil. Esto, a su vez, genera violencia por parte de su pareja, quien lo tacha de ser “poco hombre” o “inservible”, refiere la especialista en terapia conductual. “Les explico que están enfermos de sus emociones, por no saberlas manejar adecuadamente, que no dejan de ser hombres por venir a pedir atención”.
A pesar de que es una clínica para hombres, muchas de las atenciones se otorgan a mujeres, con diferentes problemas. Hasta el momento 850 personas, entre hombres y mujeres, han recibido un servicio psicológico en la clínica.
¿DONDE ESTÁ?
Región Sanitaria XIII
La Clínica del Varón está ubicada dentro del Centro de Salud #4 Yugoslavia, en Juan de Dios Robledo (calle 56) 230-A, entre Gómez de Mendiola y Josefa Ortiz de Domínguez, Sector Libertad, Guadalajara. Teléfono: 3030 9555 con las extensiones 109 y 110.
En su propia voz
“Yo me hice la vasectomía”
Carlos Hermosillo Vélez es uno de los 196 hombres que, desde junio pasado, se han practicado la vasectomía sin bisturí en la Clínica del Varón.
Acudió a la clínica para una revisión, la primera vez desde diciembre, que fue cuando decidió “cerrar la fábrica” de hijos. Durante su atención le hicieron una prueba de efectividad, para verificar que efectivamente, ya no puede procrear.
Cuando se hizo la vasectomía, bastaron cuatro horas de reposo para volver a sus actividades de cerrajero. No tuvo complicaciones ni dolor.
La decisión de ser él y no su esposa la que se operara para no tener más hijos, fue porque su mujer padece de presión alta, y una cirugía de salpingoclasia significaba mucho más riesgo para ella que para él con la vasectomía. “Ya recomendé a dos amigos y ya vinieron a hacérsela también. Algunos me han hecho ‘carrilla’ porque les digo que vengan, pero es algo muy sencillo”.
Pareja responsable
En su atención médica de rutina, vía Seguro Popular, a la esposa de David Emanuel Virgin le recomendaron que se hiciera una prueba de VIH, en el módulo de detección de infecciones de transmisión sexual de la Clínica del Varón.
David, de 23 años, no se opuso a la prueba y acompañó a su mujer, de 20, que trae en su vientre al primer hijo de esta pareja de la zona de Oblatos. “Uno ha tenido muchas novias o novios, y no puede saberse qué puede traer esa persona, imagínate, es algo bueno para el bebé”.
El letrero de “Clínica del Varón” llamó su atención. Dijo desconocer que existía un lugar específico para la atención de personas del sexo masculino, y se interesó en acudir para pedir atención sobre planificación familiar.
Adiós a la vergüenza
No es la primera vez que un médico le realiza una exploración rectal. A sus 66 años, el señor Ángel Paredes Aguilar acude al médico de manera regular para prevenir enfermedades.
Esta vez, los resultados del estudio revelaron que tiene una inflamación en su próstata. El médico le dijo que no es nada grave, pero sí es necesario que tome medicamentos, y que lo recibirá en tres meses.
A diferencia de otras clínicas u hospitales, Ángel se siente en confianza, porque son médicos varones los que lo atienden. “Uno trata de hombre a hombre, exponiéndole lo que tiene, y ya no hay tanta pena como en otros lados”. La primera vez que le hicieron un tacto rectal fue a sus 40 años, y siempre ha salido bien. “Gracias a Dios”, dice sonriente.
Critica a los hombres que no cuidan su salud y no se hacen esa revisión por pena. Advierte que si las mujeres siempre se hacen su papanicolau, el hombre también debe hacerse el estudio de la próstata, y así se cuida la salud de los jefes de familia. “Viendo que es por salud, no tiene a donde hacerse. Hay otros métodos para hacerse el diagnóstico, yo me lo hacía anteriormente, pero el más efectivo es el del tacto”.
ATENCIÓN EN CIFRAS
Urología
Detección de cáncer de próstata mil 114
Casos de disfunción eréctil 65
Tratamiento de hiperplasia prostática 780
Planificación familiar
Orientación en salud reproductiva 426
Vasectomías sin bisturí 196
Control post vasectomía 24
Infecciones de transmisión sexual (ITS)
Detección y atención de ITS 131
Toma de muestra para detección de VIH e ITS 34
Pruebas rápidas de VIH 572
Pruebas rápidas de sífilis 259
Casos nuevos de VIH 16
Penescopías 37
Equidad y género
Atención psicológica para hombres y mujeres que viven con violencia 850
Pláticas informativas de violencia y ciclos de violencia en adultos 10
Herramientas de detección positivas de violencia 200
ATENCIÓN EN CIFRAS
Urología
Detección de cáncer de próstata mil 114
Casos de disfunción eréctil 65
Tratamiento de hiperplasia prostática 780
Planificación familiar
Orientación en salud reproductiva 426
Vasectomías sin bisturí 196
Control post vasectomía 24
Infecciones de transmisión sexual (ITS)
Detección y atención de ITS 131
Toma de muestra para detección de VIH e ITS 34
Pruebas rápidas de VIH 572
Pruebas rápidas de sífilis 259
Casos nuevos de VIH 16
Penescopías 37
Equidad y género
Atención psicológica para hombres y mujeres que viven con violencia 850
Pláticas informativas de violencia y ciclos de violencia en adultos 10
Herramientas de detección positivas de violencia 200
Este año, Pablo puso su salud en manos de la Clínica del Varón, el que está dentro del Centro de Salud Yugoslavia, de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ).
Pablo estuvo, codo a codo, con su compañera de vida, mientras pasaban juntos la cruda enfermedad. Ni la cirugía ni los tratamientos ni la recuperación mermaron su fortaleza.
Cuando pensaron que ya había pasado lo peor, viene otro golpe. El cáncer regresó hace unos meses, pero ahora a los senos.
El joven señor de barba rojiza y cabellos rubios tiene 44 años y está sano, o al menos no le duele nada. La experiencia de su esposa lo obliga a tener al menos un chequeo anual en su salud.
Tras semanas de pasar por el mismo lugar, un buen día se animó a conocer la clínica. Entró y se encontró con cuatro consultorios: de Urología, Planificación Familiar, Prevención de Infecciones de Transmisión Sexual y Equidad y Género.
A excepción de la atención psicológica, las especialidades son tratadas por varones; la atención es de hombre a hombre, exclusiva para el sexo masculino. Y lo mejor: es gratis.
Pablo no puede darse el lujo de enfermar y dejar de ser uno de los pilares de su hogar, por eso acudió a la clínica y llamar a la prevención.
Además de estudios de laboratorio, se sometió a la exploración prostática, el único estudio eficaz y 100% confiable para la detección de cáncer en esa zona.
A él no le importa que un médico lo revise. Para él, la salud es lo primero y recomienda con firmeza: “Más vale prevenir que lamentar. Hay muchos hombres que no quieren hacerse el estudio, pero que hagan a un lado su ego y que es atiendan, es preferible estar sanos”.
De manera histórica o por cultura, las mujeres acuden más al médico que los hombres. Pero esta visión ha ido cambiando con el tiempo, los médicos hablan de que, cada vez, los varones tienen más conciencia y cuando dicen “voy al médico”, lo cumplen.
El significado de la salud cambió para Pablo. Ya no es sólo la ausencia de enfermedad. Es prevenir, es cuidarse, es quererse a si mismo y a los que viven a su alrededor.
15 segundos para salvar la vida
El médico abre la puerta. El paciente entra al consultorio y responde ciertas preguntas para su historia clínica. Acto seguido, el varón se sube a una camilla y el médico hace un tacto rectal para palpar su próstata. Listo. No tardó más de 15 segundos.
El hombre sale como entró. No perdió su masculinidad, ni cambió de preferencia sexual, tampoco tiene dolor. En menos de medio minuto, el paciente pudo saber si tiene probabilidades de padecer cáncer de próstata, o si está sano.
Éste es el procedimiento de la detección de cáncer de próstata. Una revisión sencilla que salva vidas, pero sobre la cual existe mucho desconocimiento en torno a la exploración. Pero ésta es la única manera de detectar, de manera exacta, cuando un hombre tiene cáncer de próstata. No hay más. Es la “piedra medular” para hacer un diagnóstico.
El antígeno prostático en sangre no es 100% confiable, y hay ocasiones en que aunque resulte negativo, el paciente tiene cáncer.
De 100 pacientes que acuden a la Clínica del Varón para hacerse este estudio, 99 sale con otra visión, y son ellos mismos quienes desmitifican el tan “temido” tacto rectal.
Desde que abrió la clínica, los médicos han hecho mil 114 detecciones de cáncer de próstata.
Pacientes hay de todo tipo. Desde el que llega seguro de sí y no le teme al estudio, el que llega con una risa nerviosa y no se le quita hasta que se va, el que se baja de la camilla, o la mujer que se burla de su marido al momento del estudio.
A partir de los 45 años, la exploración rectal es el análisis obligado para los hombres para monitorear su próstata. Si papá o abuelo padecieron o murieron de cáncer en esta zona, el estudio debe adelantarse a los 30 ó 35 años, dependiendo de cada caso.
Planificación sin dolor
Una mujer puede tener un hijo cada año. Un hombre, en cambio, podría embarazar a una mujer diariamente.
No hay pretextos. Si se busca un método de planificación familiar que no duela, no cueste y no le implique una larga recuperación, la vasectomía sin bisturí es la opción.
En Jalisco hay 21 médicos certificados por la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), para hacer vasectomías de este tipo, mucho menos invasivas que el procedimiento convencional.
Este proceso es una de las cartas fuertes de la Clínica del Varón, y desde que arrancó operaciones (junio de 2011) se llevan 196 vasectomías, con una estadística de complicación en cero.
El encargado de este servicio médico, dentro del módulo de Salud Reproductiva de la clínica, es Emilio García Mendoza, quien señala que esta técnica ambulatoria es una buena oportunidad para los hombres, sobre todo para aquellos que temen a someterse a una cirugía.
La vasectomía sin bisturí data de la década de 1970, cuando el doctor Shliangiang Li desarrolló unas pinzas (cuyo nombre es el apellido del médico) con las que se comenzó a hacer este procedimiento.
El proceso es sencillo, indoloro y rápido. El anillo de las pinzas Li toman el conducto deferente del varón, a través de la piel escrotal. Se hace una incisión de menos de medio centímetro, se saca el conducto, se diseca o se limpia, para posteriormente amarrarlo y cortarlo. “El procedimiento dura alrededor de 15 minutos; el paciente sale caminando y puede incorporarse a sus actividades al otro día”, señala el doctor.
En su forma convencional este método anticonceptivo sí requiere de la utilización de un bisturí para abrir a nivel escrotal, justo arriba del testículo. Es más traumática, dolorosa, tiene más consecuencias tardías, además de que la recuperación es prolongada.
García Mendoza advierte que esta técnica no interviene en nada con las funciones masculinas y hormonales del varón.
Violentados por la mujer
No es fácil aceptar que se tiene un problema. Mucho menos si eso implica decir que es violentado por una mujer.
Baja autoestima, depresión, ansiedad y violencia. Son parte de los trastornos que presentan los varones que acuden con la psicóloga de la Clínica del Varón, Ahidé Aguilar García. “Vienen con nosotros hombres que sienten que la agresión física o verbal de parte de sus parejas, ya rebasó los límites”.
Los tipos de violencia que más refieren son la verbal, psicológica y sexual, para lo que se les ofrece tratamiento de al menos 12 sesiones de una hora, con terapia que les ayuda a empoderarse.
Uno de los problemas más comunes es la baja autoestima del varón por tener disfunción eréctil. Esto, a su vez, genera violencia por parte de su pareja, quien lo tacha de ser “poco hombre” o “inservible”, refiere la especialista en terapia conductual. “Les explico que están enfermos de sus emociones, por no saberlas manejar adecuadamente, que no dejan de ser hombres por venir a pedir atención”.
A pesar de que es una clínica para hombres, muchas de las atenciones se otorgan a mujeres, con diferentes problemas. Hasta el momento 850 personas, entre hombres y mujeres, han recibido un servicio psicológico en la clínica.
¿DONDE ESTÁ?
Región Sanitaria XIII
La Clínica del Varón está ubicada dentro del Centro de Salud #4 Yugoslavia, en Juan de Dios Robledo (calle 56) 230-A, entre Gómez de Mendiola y Josefa Ortiz de Domínguez, Sector Libertad, Guadalajara. Teléfono: 3030 9555 con las extensiones 109 y 110.
En su propia voz
“Yo me hice la vasectomía”
Carlos Hermosillo Vélez es uno de los 196 hombres que, desde junio pasado, se han practicado la vasectomía sin bisturí en la Clínica del Varón.
Acudió a la clínica para una revisión, la primera vez desde diciembre, que fue cuando decidió “cerrar la fábrica” de hijos. Durante su atención le hicieron una prueba de efectividad, para verificar que efectivamente, ya no puede procrear.
Cuando se hizo la vasectomía, bastaron cuatro horas de reposo para volver a sus actividades de cerrajero. No tuvo complicaciones ni dolor.
La decisión de ser él y no su esposa la que se operara para no tener más hijos, fue porque su mujer padece de presión alta, y una cirugía de salpingoclasia significaba mucho más riesgo para ella que para él con la vasectomía. “Ya recomendé a dos amigos y ya vinieron a hacérsela también. Algunos me han hecho ‘carrilla’ porque les digo que vengan, pero es algo muy sencillo”.
Pareja responsable
En su atención médica de rutina, vía Seguro Popular, a la esposa de David Emanuel Virgin le recomendaron que se hiciera una prueba de VIH, en el módulo de detección de infecciones de transmisión sexual de la Clínica del Varón.
David, de 23 años, no se opuso a la prueba y acompañó a su mujer, de 20, que trae en su vientre al primer hijo de esta pareja de la zona de Oblatos. “Uno ha tenido muchas novias o novios, y no puede saberse qué puede traer esa persona, imagínate, es algo bueno para el bebé”.
El letrero de “Clínica del Varón” llamó su atención. Dijo desconocer que existía un lugar específico para la atención de personas del sexo masculino, y se interesó en acudir para pedir atención sobre planificación familiar.
Adiós a la vergüenza
No es la primera vez que un médico le realiza una exploración rectal. A sus 66 años, el señor Ángel Paredes Aguilar acude al médico de manera regular para prevenir enfermedades.
Esta vez, los resultados del estudio revelaron que tiene una inflamación en su próstata. El médico le dijo que no es nada grave, pero sí es necesario que tome medicamentos, y que lo recibirá en tres meses.
A diferencia de otras clínicas u hospitales, Ángel se siente en confianza, porque son médicos varones los que lo atienden. “Uno trata de hombre a hombre, exponiéndole lo que tiene, y ya no hay tanta pena como en otros lados”. La primera vez que le hicieron un tacto rectal fue a sus 40 años, y siempre ha salido bien. “Gracias a Dios”, dice sonriente.
Critica a los hombres que no cuidan su salud y no se hacen esa revisión por pena. Advierte que si las mujeres siempre se hacen su papanicolau, el hombre también debe hacerse el estudio de la próstata, y así se cuida la salud de los jefes de familia. “Viendo que es por salud, no tiene a donde hacerse. Hay otros métodos para hacerse el diagnóstico, yo me lo hacía anteriormente, pero el más efectivo es el del tacto”.
ATENCIÓN EN CIFRAS
Urología
Detección de cáncer de próstata mil 114
Casos de disfunción eréctil 65
Tratamiento de hiperplasia prostática 780
Planificación familiar
Orientación en salud reproductiva 426
Vasectomías sin bisturí 196
Control post vasectomía 24
Infecciones de transmisión sexual (ITS)
Detección y atención de ITS 131
Toma de muestra para detección de VIH e ITS 34
Pruebas rápidas de VIH 572
Pruebas rápidas de sífilis 259
Casos nuevos de VIH 16
Penescopías 37
Equidad y género
Atención psicológica para hombres y mujeres que viven con violencia 850
Pláticas informativas de violencia y ciclos de violencia en adultos 10
Herramientas de detección positivas de violencia 200
ATENCIÓN EN CIFRAS
Urología
Detección de cáncer de próstata mil 114
Casos de disfunción eréctil 65
Tratamiento de hiperplasia prostática 780
Planificación familiar
Orientación en salud reproductiva 426
Vasectomías sin bisturí 196
Control post vasectomía 24
Infecciones de transmisión sexual (ITS)
Detección y atención de ITS 131
Toma de muestra para detección de VIH e ITS 34
Pruebas rápidas de VIH 572
Pruebas rápidas de sífilis 259
Casos nuevos de VIH 16
Penescopías 37
Equidad y género
Atención psicológica para hombres y mujeres que viven con violencia 850
Pláticas informativas de violencia y ciclos de violencia en adultos 10
Herramientas de detección positivas de violencia 200