Jalisco

Nuevo mando, fuerte, pero no definitivo

Fracciones edilicias dan el espaldarazo al encargado de despacho

GUADALAJARA, JALISCO (14/ABR/2014).- Dicen que el hábito no hace al monje, pero lo distingue. Lo mismo ocurre con José Ángel Campa Molina, encargado del despacho de la Secretaría de Seguridad Ciudadana en el Ayuntamiento de Guadalajara.

Policía de línea con 38 años de servicio. Comandante y ex director de Bomberos y Protección Civil. Es franco y operativo. No le gusta andar con rodeos. Disciplinado, fiel y realista.

Lo primero que hizo cuando el alcalde de Guadalajara, Ramiro Hernández, lo nombró encargado de la oficina de seguridad fue cambiarse el uniforme de bombero por el de policía. Las corbatas y los trajes ya habían dado cuenta de la falta de resultados. Tanto en Guadalajara, como en el caso de Zapopan con David Mora, supuestamente fracasó el modelo de Policía donde se puso a ciudadanos especialistas en el tema de seguridad al frente de corporaciones policiacas.

Intuye zonas conflictivas

A José Ángel Campa Molina lo acompañan cinco elementos, una mujer entre ellos. Trae pistola, sus galones en el pecho, fiel a su costumbre. Sabe que aunque la corporación lo ha recibido con buenas actuaciones en la última semana, la suerte se le puede acabar pronto, cuando el presidente municipal pueda decidir no ratificarlo.

“Yo tengo 38 años de servicio. Yo vine a trabajar. Si el alcalde decide que yo me tengo que ir a otro puesto, pues eso voy a hacer. Ahorita estoy aquí porque es donde me toca y vamos a hacer lo mejor por los muchachos”.

A diferencia de Carlos Mercado Casillas, el ex comisario que empezó la administración hace 18 meses, a Campa Molina se le respeta su investidura. Conoce la corporación e intuye las zonas conflictivas.

Al frente en operativos, ante moral baja


El problema administrativo por el que pasa la Policía de Guadalajara es una de las materias pendientes que se pueden enumerar: la falta de elementos —más de 420 vacantes—, salarios más bajos que los de Zapopan y no saber a ciencia cierta con cuanto armamento y patrullas se cuenta.

Lo que le urge, por el momento, es que sus dos mil 400 elementos operativos tengan mejor ánimo, porque luego de la golpiza que propinaron aficionados de Chivas en el clásico tapatío a 21 elementos, muchos decayeron. “Ya no querían trabajar, no querían salir. Y yo lo que les dije es que yo estoy con ellos, por eso me puse el uniforme y estamos yendo a los operativos. Si ellos me quieren ahí, eso vamos a hacer con tal de que mejore la seguridad en la ciudad”.

FRASE

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Yo tengo 38 años de servicio. Yo vine a trabajar. Si el alcalde decide que yo me tengo que ir a otro puesto, pues eso voy a hacer "

José Ángel Campa Molina,
encargado del despacho de la Secretaría de Seguridad Ciudadana tapatía.

Dan voto de confianza; piden celeridad en pruebas


José Ángel Campa Molina logró convencer a quienes se pensaba que era imposible. Los regidores Cristina Solórzano, de Acción Nacional; y Salvador Caro Cabrera, de Movimiento Ciudadano; decidieron otorgarle un voto de confianza a quien se ha había desempeñado, hasta hace dos semanas, como el encargado de Protección Civil y Bomberos en el municipio de Guadalajara.

En el caso de ambos regidores fue reiterada la petición de que Carlos Mercado Casillas dejara el puesto de titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, ante los resultados presentados en materia de seguridad. En el caso de Cristina Solórzano, señala que ahora es una buena oportunidad de que un policía, forjado en la corporación que hoy dirige, sea quien impulse un liderazgo diferente al impulsado en el pasado. “Necesitábamos alguien más operativo, que se ponga el uniforme y que salga a patrullar con sus policías”.

Por su parte, Caro Cabrera comenta que su fracción ha decidido darle el voto de confianza a Campa Molina por un lapso de tres meses; con la intención de que en ese periodo puedan bajar los índices delictivos.

Y aunque están conformes con los cambios, tanto Solórzano como Caro, piden que se haga una revisión al modelo de reclutamiento; pues las vacantes que no se han podido ocupar “son demasiadas”.

PARTIDO DE FUTBOL EN EL QUE HUBO OFICIALES HERIDOS
Amenazas en el Clásico no se atendieron: regidor


El Clásico Tapatío del 22 de marzo pasado en el Estadio Jalisco no fue más violento que otros. Es más, de acuerdo con un reporte de la Policía tapatía y el área de inspección y vigilancia, se concluye que en los últimos clásicos tapatíos en el Jalisco, hubo menos delitos y también menos policías se apostaron en las zonas aledañas al evento.

En el caso del 22 de marzo, el regidor presidente de la comisión de Seguridad Pública del Ayuntamiento de Guadalajara, César Ruvalcaba Gómez, señala que sí hubo reporte de amenazas entre los aficionados que no se atendieron como se debía.

Además, confirma que grabaciones de la cabina que se dieron a conocer, uno es un supuesto escolta del Poder Ejecutivo quien pide el apoyo a la Policía, pero lo matiza al decir que esa voz fue “para verificar, no para dar una orden. Si el gobernador estaba en el partido, era su deber cuidar la integridad de todos los asistentes. Pero no hubo una orden, como tal”.

Ruvalcaba Gómez acepta que no se hicieron las revisiones como marcaba el protocolo. Estima que 20 minutos antes del inicio del cotejo, la gente comenzó a llegar en gran cantidad a los alrededores del estadio. El protocolo indicaba tres filtros alrededor del Estadio, pero al ver las filas “de hasta dos o tres cuadras, los policías sólo revisaron el boleto, no hicieron el cacheo como era” debido.

A esto se suma un portazo que permitió que la porra de animadores del Club Guadalajara, Chivas, se instalara en la parte alta del inmueble, lo cual está prohibido. Sin embargo, el detonante de la gresca fue el lanzamiento de bengalas. “Cuando tienes un portazo, donde entraron 300 o 400 personas a las que no revisaste... y lo único que había adentro eran bengalas, la verdad es nos salió barato”.

CLÁSICOS TAPATÍOS
Prueba en seguridad

29 de octubre de 2011


Fuerza policiaca: 450 elementos.

No hay documentos que validen reuniones entre la Policía y organizadores.

Puntos de revisión: No hubo.

Infracciones: Sobrecupo de 427 aficionados y 39 bengalas.

20 abril de 2013

Fuerza policiaca: 656 elementos.

Puntos de revisión: 33.

Infracciones: 28 bengalas, 12 bolas de humo, un kilogramo de pólvora.

22 de marzo de 2014


Fuerza policiaca: 750 elementos.

Se hicieron acuerdos de plan de operaciones en seguridad, pero no hay minuta que lo acredite

Infracciones: Ingreso de porras en parte superior del estadio, sobrecupo de mil 323 personas, 37 bengalas, una bola de humo, riña entre aficionados y policía, personal de seguridad privada que no aplicó Plan de Contingencia para protección civil.

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