Jalisco
Necesaria, presencia de nutriólogos en escuelas
Considera adecuados los desayunos planteados por el DIF que contempla el contenido calórico según la edad de los infantes
GUADALAJARA, JALISCO (28/MAR/2011).- Sin dejar de reconocer las bondades de los desayunos escolares, para la jefa del Laboratorio de Gestión de Servicios Alimentarios del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, de la Universidad de Guadalajara (
UdeG), Leyna Priscila López Torres, es necesaria la presencia de más nutriólogos en las escuelas, lugar donde se preparan los alimentos más aún a raíz de la entrada en vigor del Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria.
“Yo creo que es importante que haya estas alternativas; sin embargo, sí se necesita más la presencia de los nutriólogos en sitio. Los DIF municipales tienen a su cargo algunos nutriólogos que se encargan de correr estos programas, pero se vuelve una locura cuando está hablando de un número tan grande de escuelas.
“Entonces en realidad ya lo que se acaba haciendo en la escuela puede en ocasiones verse diferente a lo que se había planeado, precisamente porque falta el recurso humano de un nutriólogo que de manera estrecha esté ahí tomando las decisiones”.
Por otro lado, López Torres califica como adecuados los lineamientos calóricos para los desayunos calientes estipulados por el DIF Jalisco, que son de mil 300 calorías para los niños de uno a tres años, mil 800 para los infantes de cuatro a seis y de dos mil calorías para los estudiantes de siete a 10 años, que fueron tomados del libro “Nutrición y Dietoterapia” de Krause, conocido entre los estudiantes de nutrición.
“En muchas ocasiones el niño asiste a la escuela sin desayunar y esto sí tiene repercusiones en su desarrollo cognitivo, porque para empezar no pone atención. Uno con hambre no pone atención. Entonces el niño se encuentra inquieto precisamente por el alimento, esto sería como a corto plazo”
A largo plazo, complementa la especialista, vienen los problemas de desnutrición que inciden en el proceso de aprendizaje.
“Definitivamente que el niño pueda consumir alimento a temprana hora de la mañana para romper con el ayuno de la noche, es una ventaja importante, es una buena noticia”, celebra la universitaria.
“Yo creo que es importante que haya estas alternativas; sin embargo, sí se necesita más la presencia de los nutriólogos en sitio. Los DIF municipales tienen a su cargo algunos nutriólogos que se encargan de correr estos programas, pero se vuelve una locura cuando está hablando de un número tan grande de escuelas.
“Entonces en realidad ya lo que se acaba haciendo en la escuela puede en ocasiones verse diferente a lo que se había planeado, precisamente porque falta el recurso humano de un nutriólogo que de manera estrecha esté ahí tomando las decisiones”.
Por otro lado, López Torres califica como adecuados los lineamientos calóricos para los desayunos calientes estipulados por el DIF Jalisco, que son de mil 300 calorías para los niños de uno a tres años, mil 800 para los infantes de cuatro a seis y de dos mil calorías para los estudiantes de siete a 10 años, que fueron tomados del libro “Nutrición y Dietoterapia” de Krause, conocido entre los estudiantes de nutrición.
“En muchas ocasiones el niño asiste a la escuela sin desayunar y esto sí tiene repercusiones en su desarrollo cognitivo, porque para empezar no pone atención. Uno con hambre no pone atención. Entonces el niño se encuentra inquieto precisamente por el alimento, esto sería como a corto plazo”
A largo plazo, complementa la especialista, vienen los problemas de desnutrición que inciden en el proceso de aprendizaje.
“Definitivamente que el niño pueda consumir alimento a temprana hora de la mañana para romper con el ayuno de la noche, es una ventaja importante, es una buena noticia”, celebra la universitaria.