Jalisco
Mujer que asfixió a su hija en Puerto Vallarta va a prisión
La detenida confesó que se 'desesperó' porque su hija, quien padecía de parálisis cerebral, la mordió
GUADALAJARA, JALISCO (04/MAR/2015).- Se "desesperó" porque su hija, una pequeña de 13 años con parálisis cerebral, la mordió. Entonces tomó una almohada y la colocó sobre el rostro de la infante hasta que ésta dejó de respirar.
Hoy ya se encuentra tras las rejas. La Fiscalía del Estado la señala por el delito de parricidio.
Se llama Ofelia Cisneros Ávila, tiene 38 años y habita en el municipio de Puerto Vallarta, localidad en la que, confesó, asfixió a su pequeña.
La Fiscalía del Estado informó esta tarde que el delito ocurrió el lunes pasado. La propia Ofelia Cisneros fue quien habló a la línea de emergencias (066) para confesar lo que había hecho. Incluso esperó en su domicilio, ubicado en la colonia Emiliano Zapata, hasta que llegaron las autoridades.
El llamado fue realizado a las 18.10 horas. Éste mencionaba que una persona había fallecido, por lo que los operadores de cabina pidieron a una patrulla de Policía que acudiera a verificar.
Así ocurrió: los oficiales llegaron junto con policías investigadores y confirmaron el deceso de la pequeña, quien se llamaba Alondra.
Después interrogaron a la madre, y ésta les declaró que "se había desesperado porque había notado a su hija, quien padecía de parálisis cerebral, muy agresiva y que incluso la mordió".
Los peritos forenses fijaron indicios mientras los agentes esposaban a la presunta parricida, a quien dejaron ahora a disposición del Juzgado Segundo en Materia Penal, con sede en Puerto Vallarta, toda vez que la Fiscalía sí la encontró responsable del asesinato.
Hoy ya se encuentra tras las rejas. La Fiscalía del Estado la señala por el delito de parricidio.
Se llama Ofelia Cisneros Ávila, tiene 38 años y habita en el municipio de Puerto Vallarta, localidad en la que, confesó, asfixió a su pequeña.
La Fiscalía del Estado informó esta tarde que el delito ocurrió el lunes pasado. La propia Ofelia Cisneros fue quien habló a la línea de emergencias (066) para confesar lo que había hecho. Incluso esperó en su domicilio, ubicado en la colonia Emiliano Zapata, hasta que llegaron las autoridades.
El llamado fue realizado a las 18.10 horas. Éste mencionaba que una persona había fallecido, por lo que los operadores de cabina pidieron a una patrulla de Policía que acudiera a verificar.
Así ocurrió: los oficiales llegaron junto con policías investigadores y confirmaron el deceso de la pequeña, quien se llamaba Alondra.
Después interrogaron a la madre, y ésta les declaró que "se había desesperado porque había notado a su hija, quien padecía de parálisis cerebral, muy agresiva y que incluso la mordió".
Los peritos forenses fijaron indicios mientras los agentes esposaban a la presunta parricida, a quien dejaron ahora a disposición del Juzgado Segundo en Materia Penal, con sede en Puerto Vallarta, toda vez que la Fiscalía sí la encontró responsable del asesinato.