Jalisco
María Guadalupe Guerrero recibe Premio al Mérito Médico 2012
La doctora es reconocida por su trayectoria en la salud pública aplicada y control de epidemias
GUADALAJARA, JALISCO (30/OCT/2012).- Haber participado en la contención y control de brotes y epidemias como el cólera, la influenza y el dengue, entre muchas otras, pero además tener una de las trayectorias más sólidas en la formación de nuevos expertos en Salud Pública, hicieron acreedora a la doctora María Guadalupe Gutiérrez Guerrero al Premio al Mérito Médico 2012.
La experta, quien se desempeña como titular de la Coordinación de Información y Análisis Estratégicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el Estado, obtuvo este reconocimiento, el cual es nacional, luego de un cuidadoso escrutinio realizado por un Comité en el que se evaluaron cientos de propuestas de las 35 delegaciones del Instituto en el país.
El Premio al Mérito Médico, es un galardón que la Fundación IMSS en coordinación con Afore XXI, entrega a especialistas en diferentes ramas de la medicina que se distinguen no sólo por su trayectoria, sino por sus contribuciones al mejoramiento en los servicios de salud.
Para la la doctora Gutiérrez Guerrero recibir este reconocimiento significa hacer un recuento y además una reflexión sobre la trascendencia de la salud pública aplicada, pero también en la formación de nuevos expertos en esta rama de la Medicina.
Con 21 años de trayectoria institucional, Gutiérrez Guerrero ha vivido muy de cerca epidemias que marcaron el siglo pasado y lo que va de éste y recuerda por ejemplo el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) que en la década de los años 80 enfrentó a los salubristas a una situación totalmente desconocida y los obligó también a echar mano de sus conocimientos para el establecimiento de medidas eficientes y efectivas en su control.
"No teníamos miedo enfrentar la enfermedad y fui afortunada porque lo viví en la parte operativa, en el campo, con los pacientes; a los primeros que me tocó hacer estudios epidemiológicos que traían VIH, fueron mujeres que tuvieron abortos o cesáreas y fueron transfundidas en un afán de mejorar la condición de vida y a los tres meses les venía el diagnóstico que estaban infectadas porque aún no se establecía lo de la sangre segura y ves cómo esto se ha mejorado a través del tiempo y de alguna manera uno ha participado en ello", apunta.
El cólera en la década de los años 90 y la influenza humana a la que, particularmente en Jalisco se sumó la del dengue, esto en 2009, fueron también escenarios que implicaron un trabajo fuerte de los especialistas en Salud Pública, recuerda la entrevistada.
La Salud Pública, dijo, obliga no sólo a aplicar en la práctica las estrategias que en teoría sirven para enfrentar tal o cual situación, sino que implican un trabajo comunitario intenso en el que la labor de persuasión y convencimiento son vitales.
De hecho, apuntó, algo muy positivo que resultó de la pandemia de influenza humana, fue la apertura de la estrategia PREVENIMSS hacia centros de trabajo. "PREVENIMSS tiene muchos años y hasta antes de lo de la influenza los empresarios no veían con tan buenos ojos que los visitáramos porque decían que les quitábamos tiempo".
Tras las labores intensas que requirió el trabajo de campo para la contención de la influenza, dijo, eran los propios empresarios quienes nos abrieron las puertas dando paso a este importante ramal: PREVENIMSS en las Empresas y "ahora tenemos lleno el calendario de visitas a los centros de trabajo, no hay mal que por bien no venga", dijo.
Ahora, dijo, la misión es seguir aplicando la salud pública como herramienta fundamental para cumplimentar la actual tendencia de procurar la prevención por sobre la curación "es mucho más económico prevenir que curar", apuntó, y señaló que esto aplica desde el núcleo familiar, hasta las comunidades más extensas.
En muchos de los casos, dijo, la prevención está tan al alcance de las manos como el lavado frecuente de éstas, pero también en "seguir picando piedra", para que las nuevas generaciones crezcan con esta nueva tendencia en la salud pública.
Un ejemplo de ello, dijo, es CHIQUITIMSS que se orienta a niños que asisten a guarderías y JUVENIMSS, a través del cual se capacita a los adolescentes para que entre ellos mismos se difundan información de índole preventivo en factores de riesgo como accidentes, adicciones, violencias, nutrición, salud sexual y reproductiva, entre otros.
La experta, quien se desempeña como titular de la Coordinación de Información y Análisis Estratégicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el Estado, obtuvo este reconocimiento, el cual es nacional, luego de un cuidadoso escrutinio realizado por un Comité en el que se evaluaron cientos de propuestas de las 35 delegaciones del Instituto en el país.
El Premio al Mérito Médico, es un galardón que la Fundación IMSS en coordinación con Afore XXI, entrega a especialistas en diferentes ramas de la medicina que se distinguen no sólo por su trayectoria, sino por sus contribuciones al mejoramiento en los servicios de salud.
Para la la doctora Gutiérrez Guerrero recibir este reconocimiento significa hacer un recuento y además una reflexión sobre la trascendencia de la salud pública aplicada, pero también en la formación de nuevos expertos en esta rama de la Medicina.
Con 21 años de trayectoria institucional, Gutiérrez Guerrero ha vivido muy de cerca epidemias que marcaron el siglo pasado y lo que va de éste y recuerda por ejemplo el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) que en la década de los años 80 enfrentó a los salubristas a una situación totalmente desconocida y los obligó también a echar mano de sus conocimientos para el establecimiento de medidas eficientes y efectivas en su control.
"No teníamos miedo enfrentar la enfermedad y fui afortunada porque lo viví en la parte operativa, en el campo, con los pacientes; a los primeros que me tocó hacer estudios epidemiológicos que traían VIH, fueron mujeres que tuvieron abortos o cesáreas y fueron transfundidas en un afán de mejorar la condición de vida y a los tres meses les venía el diagnóstico que estaban infectadas porque aún no se establecía lo de la sangre segura y ves cómo esto se ha mejorado a través del tiempo y de alguna manera uno ha participado en ello", apunta.
El cólera en la década de los años 90 y la influenza humana a la que, particularmente en Jalisco se sumó la del dengue, esto en 2009, fueron también escenarios que implicaron un trabajo fuerte de los especialistas en Salud Pública, recuerda la entrevistada.
La Salud Pública, dijo, obliga no sólo a aplicar en la práctica las estrategias que en teoría sirven para enfrentar tal o cual situación, sino que implican un trabajo comunitario intenso en el que la labor de persuasión y convencimiento son vitales.
De hecho, apuntó, algo muy positivo que resultó de la pandemia de influenza humana, fue la apertura de la estrategia PREVENIMSS hacia centros de trabajo. "PREVENIMSS tiene muchos años y hasta antes de lo de la influenza los empresarios no veían con tan buenos ojos que los visitáramos porque decían que les quitábamos tiempo".
Tras las labores intensas que requirió el trabajo de campo para la contención de la influenza, dijo, eran los propios empresarios quienes nos abrieron las puertas dando paso a este importante ramal: PREVENIMSS en las Empresas y "ahora tenemos lleno el calendario de visitas a los centros de trabajo, no hay mal que por bien no venga", dijo.
Ahora, dijo, la misión es seguir aplicando la salud pública como herramienta fundamental para cumplimentar la actual tendencia de procurar la prevención por sobre la curación "es mucho más económico prevenir que curar", apuntó, y señaló que esto aplica desde el núcleo familiar, hasta las comunidades más extensas.
En muchos de los casos, dijo, la prevención está tan al alcance de las manos como el lavado frecuente de éstas, pero también en "seguir picando piedra", para que las nuevas generaciones crezcan con esta nueva tendencia en la salud pública.
Un ejemplo de ello, dijo, es CHIQUITIMSS que se orienta a niños que asisten a guarderías y JUVENIMSS, a través del cual se capacita a los adolescentes para que entre ellos mismos se difundan información de índole preventivo en factores de riesgo como accidentes, adicciones, violencias, nutrición, salud sexual y reproductiva, entre otros.