Jalisco
Los sabores de Santa Tere
Carnes en su jugo, lonches, tacos, tostadas de cueritos, chamorro, pozole y hasta nieve es el menú en el tradicional barrio tapatío
GUADALAJARA, JALISCO (07/FEB/2011).- El Primer Tour Gastronómico de Santa Tere comenzó con muchas ganas de comer a las 14:00 horas. Un grupo de “hambrientos” ciudadanos se reunió en la calle Clemente Orozco 333. El primer platillo fue carne en su jugo en Kamilos, que abrió sus puertas desde 1975; en el lugar se ven desde fotografías de personajes reconocidos en la entrada del lugar, hasta sombreros, herraduras, pistolas, espadas y gatos.
En el estómago aún se sentía un hueco, apenas fue una probadita de lo que ofrece el tradicional barrio.
El recorrido se realizó con dos objetivos: conocer el barrio de Santa Tere, su gente, sus fachadas… sentir la tranquilidad de caminar seguro; así como degustar la gastronomía del lugar.
Los Naranjos, con 25 años en el mercado de Santa Tere, y Tostadas Don Ramón, con 52 años en el cruce de Pedro Antonio Buzeta y Juan Álvarez, fueron las siguientes paradas. En el primero se ofrecía desde lonches hasta tacos de guisados con tortillas recién hechas; en el segundo, se disfrutaron de tostadas de cueritos.
“¡Mi primera tostada de cueritos en la vida! ¡Un éxito!”, expresó Mariel Rivera a través de su cuenta en Twitter.
La gira a pie por los lugares que conforman la esencia de la tradición culinaria siguió, ahora para conocer Nacionalísimas, donde se realizan tortillas de harina y maíz; tienen 25 años en el mercado.
Tortas Betos fue la siguiente parada, el lugar huele a salsa ligeramente picante. En un plato de barro sirvieron media torta de chamorro bañada en salsa de jitomate con un poco de consomé, salsa picante y limón.
Parte de la experiencia fue comer con extraños, sentarse a la mesa con desconocidos y platicar sobre la ciudad, quehaceres, bicicletas, violencia y, por supuesto, comida.
Algunos salieron tocándose el estómago, como un síntoma de que están por llegar a su punto de saciedad, pero listos para seguir al restaurante La Gorda… a comer pozole.
“No puedo más... bueno sí, sí puedo”, comenta Daniela en la red social. En Twitter, el tour fue compartido con hashtag#mejorsantatere. Cada parada, detalles y experiencia fueron compartidos en la web.
Del pozole a la Casa del Ciclista para descansar un poco y comer otro poquito, y después continuar la ruta en Mariscos Manzanillo.
Y claro, el postre no podía faltar, así que los turistas llegaron a La Violeta para endulzarse con nieve de garrafa.
Poco más de 100 personas se dieron cita al tour. Caminando sobre el arroyo vehicular y banquetas hicieron suyos los espacios de Santa Tere. Cerraron con charlas de café en Caligari.
En el estómago aún se sentía un hueco, apenas fue una probadita de lo que ofrece el tradicional barrio.
El recorrido se realizó con dos objetivos: conocer el barrio de Santa Tere, su gente, sus fachadas… sentir la tranquilidad de caminar seguro; así como degustar la gastronomía del lugar.
Los Naranjos, con 25 años en el mercado de Santa Tere, y Tostadas Don Ramón, con 52 años en el cruce de Pedro Antonio Buzeta y Juan Álvarez, fueron las siguientes paradas. En el primero se ofrecía desde lonches hasta tacos de guisados con tortillas recién hechas; en el segundo, se disfrutaron de tostadas de cueritos.
“¡Mi primera tostada de cueritos en la vida! ¡Un éxito!”, expresó Mariel Rivera a través de su cuenta en Twitter.
La gira a pie por los lugares que conforman la esencia de la tradición culinaria siguió, ahora para conocer Nacionalísimas, donde se realizan tortillas de harina y maíz; tienen 25 años en el mercado.
Tortas Betos fue la siguiente parada, el lugar huele a salsa ligeramente picante. En un plato de barro sirvieron media torta de chamorro bañada en salsa de jitomate con un poco de consomé, salsa picante y limón.
Parte de la experiencia fue comer con extraños, sentarse a la mesa con desconocidos y platicar sobre la ciudad, quehaceres, bicicletas, violencia y, por supuesto, comida.
Algunos salieron tocándose el estómago, como un síntoma de que están por llegar a su punto de saciedad, pero listos para seguir al restaurante La Gorda… a comer pozole.
“No puedo más... bueno sí, sí puedo”, comenta Daniela en la red social. En Twitter, el tour fue compartido con hashtag#mejorsantatere. Cada parada, detalles y experiencia fueron compartidos en la web.
Del pozole a la Casa del Ciclista para descansar un poco y comer otro poquito, y después continuar la ruta en Mariscos Manzanillo.
Y claro, el postre no podía faltar, así que los turistas llegaron a La Violeta para endulzarse con nieve de garrafa.
Poco más de 100 personas se dieron cita al tour. Caminando sobre el arroyo vehicular y banquetas hicieron suyos los espacios de Santa Tere. Cerraron con charlas de café en Caligari.