Jalisco
Los grandes destinos, aliados del turismo rural
La afluencia de visitantes también beneficia a pequeños poblados o municipios
GUADALAJARA, JALISCO (01/DIC/2010).- La afluencia masiva de visitantes a los lugares más atractivos para el público, como las playas y las grandes ciudades, es compatible con el desarrollo de pequeños destinos del turismo rural. Incluso, éstos pueden beneficiarse con el auge de los anteriores, como se revela en la experiencia internacional de las décadas recientes.
En el caso mexicano de la Riviera Maya y Puerto Vallarta, las experiencias revelan que el éxito de un destino masivo trae consigo efectos benéficos para pequeñas localidades que se convierten en su periferia de influencia, aunque se encuentren a 150 kilómetros o más de distancia.
Tales conceptos fueron expuestos por los expertos Stella Maris Arnaiz y Alfredo César Dachary, ambos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), en un foro sobre turismo rural organizado por la Secretaría de Turismo de Jalisco.
César Dachary refirió que la dinámica de Puerto Vallarta ha incidido en poblaciones de su entorno inmediato, como en los municipios de Cabo Corrientes y San Sebastián del Oeste, pero también en poblaciones que suponen una distancia considerable, como son ejemplo los recorridos a lugares ya remotos, como Tequila o el antiguo puerto nayarita de San Blas.
En el caso de la Riviera Maya, Dachary expuso que el involucramiento y protagonismo de los pueblos mayas de Quintana Roo ha sido un factor relevante en la proyección turística de importantes sitios de la región, como los cenote y con ello darle vitalidad a sitios de gran importancia en una cultura de grandes raíces en la península yucateca.
Ambos insistieron en que los efectos en la derrama económica del turismo rural, cuando se tiene un producto de calidad, posicionado y bien dirigido a un público consumidor, pueden ser de gran tamaño, como se prueba en la experiencia de las 15 mil granjas rurales de Austria que anualmente dejan una derrama superior a los 900 millones de euros.
Apoyo al desarrollo regional
Por su parte, Stella Maris Arnaiz destacó que el turismo rural es un factor determinante para propiciar el desarrollo regional, si se considera que los sitios de hospedaje requieren del involucramiento de sus propietarios y éstos requieren de producir alimentos y bebidas en los mismos sitios para ofrecer al visitante la experiencia de producto de un lugar específico, y no del supermercado urbano.
Insistió en que el hecho de que los sitios de hospedaje sean lugar de origen de alimentos, supone que el agricultor original lo siga siendo y que, con ello, los pueblos conserven su identidad.
Asimismo, hizo énfasis en que la promoción de los lugares debe ser de manera tal, que no genere en los visitantes falsas expectativas que pudieran ser contraproducentes.
Agregó que los lugares de hospedaje son sitios muy propicios para que remitan al visitante al contacto con todo aquello que forma parte de su identidad, como las fiestas populares, la microhistoria y las artesanías, por citar algunos temas.
PARA SABER
El turismo rural tiene a su favor el actual momento de nueva percepción de los valores de este medio por las nuevas generaciones. Supone valorar diversos sitios y costumbres y otros aspectos ligados a la identidad de los lugares, como fiestas, grupos étnicos, ecosistemas (desde la selva, hasta el desierto), tradiciones, alimentos y bebidas regionales, parques temáticos, haciendas, casonas históricas, pueblos ligados a la minería y el ferrocarril, entre otros temas.
Fuente: Centro Universitario de la Costa. UdeG.
En el caso mexicano de la Riviera Maya y Puerto Vallarta, las experiencias revelan que el éxito de un destino masivo trae consigo efectos benéficos para pequeñas localidades que se convierten en su periferia de influencia, aunque se encuentren a 150 kilómetros o más de distancia.
Tales conceptos fueron expuestos por los expertos Stella Maris Arnaiz y Alfredo César Dachary, ambos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), en un foro sobre turismo rural organizado por la Secretaría de Turismo de Jalisco.
César Dachary refirió que la dinámica de Puerto Vallarta ha incidido en poblaciones de su entorno inmediato, como en los municipios de Cabo Corrientes y San Sebastián del Oeste, pero también en poblaciones que suponen una distancia considerable, como son ejemplo los recorridos a lugares ya remotos, como Tequila o el antiguo puerto nayarita de San Blas.
En el caso de la Riviera Maya, Dachary expuso que el involucramiento y protagonismo de los pueblos mayas de Quintana Roo ha sido un factor relevante en la proyección turística de importantes sitios de la región, como los cenote y con ello darle vitalidad a sitios de gran importancia en una cultura de grandes raíces en la península yucateca.
Ambos insistieron en que los efectos en la derrama económica del turismo rural, cuando se tiene un producto de calidad, posicionado y bien dirigido a un público consumidor, pueden ser de gran tamaño, como se prueba en la experiencia de las 15 mil granjas rurales de Austria que anualmente dejan una derrama superior a los 900 millones de euros.
Apoyo al desarrollo regional
Por su parte, Stella Maris Arnaiz destacó que el turismo rural es un factor determinante para propiciar el desarrollo regional, si se considera que los sitios de hospedaje requieren del involucramiento de sus propietarios y éstos requieren de producir alimentos y bebidas en los mismos sitios para ofrecer al visitante la experiencia de producto de un lugar específico, y no del supermercado urbano.
Insistió en que el hecho de que los sitios de hospedaje sean lugar de origen de alimentos, supone que el agricultor original lo siga siendo y que, con ello, los pueblos conserven su identidad.
Asimismo, hizo énfasis en que la promoción de los lugares debe ser de manera tal, que no genere en los visitantes falsas expectativas que pudieran ser contraproducentes.
Agregó que los lugares de hospedaje son sitios muy propicios para que remitan al visitante al contacto con todo aquello que forma parte de su identidad, como las fiestas populares, la microhistoria y las artesanías, por citar algunos temas.
PARA SABER
El turismo rural tiene a su favor el actual momento de nueva percepción de los valores de este medio por las nuevas generaciones. Supone valorar diversos sitios y costumbres y otros aspectos ligados a la identidad de los lugares, como fiestas, grupos étnicos, ecosistemas (desde la selva, hasta el desierto), tradiciones, alimentos y bebidas regionales, parques temáticos, haciendas, casonas históricas, pueblos ligados a la minería y el ferrocarril, entre otros temas.
Fuente: Centro Universitario de la Costa. UdeG.