Jalisco

Locatarios que venden en el parque están desesperados

Dicen que ya no 'aguantan más' luego de ofrecer sus productos por más de 150 días a la intemperie

GUADALAJARA, JALISCO (05/MAR/2014).- Rosario Sepúlveda tiene, afuera de lo que llama su cremería y que en realidad es un puesto de tianguis, una pancarta con la cuenta de los días que llevan vendiendo en un parque, cuando antes lo hacía en un mercado, el Pedro Ogazón. Rosario está desesperada porque las condiciones de insalubridad han afectado las ventas y sus mercancías.

“Por supuesto que la gente ya no tiene la misma confianza. Es como comprar en un tianguis y eso no a todos les gusta. En lo personal, sí me molesta, sobre todo por los vecinos. Ellos se han portado muy bien, pero sabemos que somos una incomodidad, porque les causamos basura, ruido y molestias a las que ellos no estaban acostumbrados”, relata la comerciante.

Hoy se cumplen 160 días desde que el Ayuntamiento decidió habilitar un parque aledaño al predio donde se ubicaba el Mercado Pedro Ogazón, para que los comerciantes no dejen de laborar. Pero lo que parecía una medida emergente se ha vuelto una rutina. Y así será medio año más.

Si la licitación no se declara desierta, será durante la primera quincena de septiembre cuando el nuevo mercado esté listo. Mientras, el terreno donde alguna vez estuvo un gigante de más de 45 años hoy es un solar al que pocos voltean a ver.

No se rinden

Lo único que quedó de pie son los locales de alrededor del mercado, que tendrán que ser desocupados, porque el proyecto establece renovarlos. Según el director de Proyectos de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) del Gobierno del Estado, Lucio López Cervantes, “es un proyecto grande, pero de un mercado barrial. De esos que le dan vida a las colonias”.

Y si es así, el Pedro Ogazón sobrevive porque sus locatarios no se han rendido. Todos los días sacan sus mercancías y venden como si estuvieran en una kermés. Pero también la sobrevivencia se debe a los vecinos, que como Luis Orozco, un hombre de 72 años, opinan que el mercado es “donde la gente se reúne, se ríe, se enoja”.

FRASE

"
Lo más bonito de los mercados no son las paredes, lo bonito es la gente que vive en ellos. Ojalá que eso lo entiendan las autoridades "

Luis Orozco,
vecino de la Colonia Morelos.

Recursos, dictamen y desplome

Aunque hubo un dictamen de la Unidad de Protección Civil Municipal en Guadalajara que advertía de la urgencia de intervenir el Mercado Pedro Ogazón antes de que se viniera abajo, en septiembre pasado, la posible negligencia no fue factor determinante para que el Gobierno del Estado, que se encargará de levantar un nuevo edificio para los locatarios, no haya destinado dinero proveniente del Fondo Estatal de Desastres.

El acuerdo, que se encuentra fechado el 5 de diciembre de 2013 en el periódico oficial del Estado, establece que la Comisión Estatal del Agua comprobó que la noche del 26 de septiembre —el mercado se desplomó a medianoche— sí llovió en la ciudad, aunque nunca aclara que ésa sea una declaratoria de emergencia.

Ese día, la lluvia se combinó con la negligencia de la autoridad. Según un estudio de la Dirección de Protección Civil dos días antes del colapso, el edificio necesitaba una intervención urgente. Pero el inmueble no soportó la espera y se desplomó a medianoche. Por fortuna no hubo pérdidas humanas ni lesionados por el derrumbe del edificio de más de 40 años que está a tres cuadras de la estación Santa Filomena del Tren Ligero.

Temas

Sigue navegando