Jalisco
La vida no se acaba con el cáncer de mama
Tras ser detectada con la enfermedad, hace tres años, Patricia Magallón lleva una vida normal
GUADALAJARA, JALISCO (19/OCT/2013).- Es administradora de empresas y está a unos cuatrimestres de también ser comunicóloga. Siempre quiso estudiar Ciencias de la Comunicación y no lo hacía por cuestiones de trabajo, falta de tiempo y desidia. Patricia Magallón Cortés es una sobreviviente de
cáncer de mama, y luego de tres años de haber sido diagnosticada y luchar con la enfermedad, lleva una vida normal.
Nadie espera escuchar la frase “tienes cáncer de mama”; mucho menos a los 36 años, en plena vida productiva, edad en la que Paty pensaba que su vida cursaba de manera habitual.
Fue un golpe doloroso, de llanto, de miedo a morir. Pero Paty no se dio por vencida.
“Había días en que yo decía ‘Dios, donde no la libre, ¿qué voy a hacer?’. No me quería morir, eso me pasaba por la mente; tenía apenas un año en mi nuevo trabajo”.
Su tumor, que se detectó mientras se autoexploraba los senos, era palpable, lo que significa que la enfermedad estaba en una etapa avanzada. El médico le mandó hacer una biopsia y, efectivamente, la “bolita” era cancerígena y se vio obligada a realizarse una mastectomía del seno derecho.
Debido a que el tumor estaba encapsulado, Paty no requirió de quimio y radioterapia, más que tomar una pastilla diaria con una quimioterapia leve, que el médico le recetó por cinco años; lleva tres tomándola.
Paty platica con naturalidad que toda la vida será paciente de oncología, pues tiene que estar en revisión cada seis meses, y cada año sacarse estudios completos de todo el cuerpo.
Su vida es normal, y sólo tiene algunas restricciones: no beber alcohol, no fumar (lo hizo durante 15 años), no tomar café o bebidas negras y no cargar más de dos kilogramos con su mano derecha, pues cuando le retiraron el seno también le quitaron 23 ganglios, y si carga algo pesado, puede padecer elefantiasis.
“Creo que la enfermedad te cambia la vida para humanizarte y hacerte más consciente; yo soy de las que digo ‘si un lunar sale es por alguna razón’, y siempre me checo. El médico me dijo que por estar al día con mis chequeos, la libré”.
Al poco tiempo de ser diagnosticada con la enfermedad, Paty se realizó una cirugía de reconstrucción mamaria, y eso le devolvió la seguridad que perdió en el proceso.
A casi tres años de la experiencia, asegura que le quedó una sensibilidad increíble a la vida, de vivir al máximo y de cuidarse. Se dio cuenta que la vida es corta y que se debe hacer todo lo que se quiere, como estudiar otra carrera que ya casi termina.
La herencia cuenta
El jefe de Oncología del Hospital General de Occidente, José Luis Medina Gasser, destaca que el cáncer de mama no es prevenible y quien está predestinado a padecerlo, lo tendrá. No obstante, si se encuentra en etapas en donde se puede tratar, es curable.
“Cuando hemos tenido pacientes jóvenes, yo digo que el cáncer se ensaña con ellas, porque tienen toda la vitalidad completa; en cambio, en personas mayores y post menopáusicas, el crecimiento puede ser menos agresivo y un poco más lento, porque ya no tiene todo lo que lo hace crecer”.
En el nosocomio cada año se atienden alrededor de 80 casos de cáncer de mama, y de cada 100, ocho fallecen.
Resalta que el miedo impide que las mujeres acudan al médico cuando notan una irregularidad en el seno, y dejan que avance la enfermedad, sin saber que cursan con ella. Asegura que si las mujeres conocieran su cuerpo y notaran cualquier cambio en él, disminuirían las tasas de letalidad por cáncer de mama, debido a que se iría más rápido al médico.
Otro tema a destacar es el factor genético y su papel en la aparición del cáncer, pues por cada antecedente de cáncer se disminuyen 10 años en el inicio de la aparición de la enfermedad en nuevas generaciones.
Es decir, si la abuela tuvo cáncer a los 60 años, la hija lo podrá tener a los 50 y la nieta a los 40 años.
El cáncer de mama es curable, pero depende de la evolución que tenga la enfermedad en el cuerpo. El reto en todo el mundo es revertir las cifras y hacer que cada vez haya más casos detectados en etapas tempranas, y no al contrario.
Si una mujer se detecta a tiempo que tiene cáncer de mama, tiene ocho o hasta nueve probabilidades sobre 10 de encontrar curación y seguir con su vida.
El director de la Clínica de Mama del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, Manuel Cortés Anguiano, explica que el factor genético es determinante en la aparición del cáncer. Si una mamá lo padeció, la hija tiene una de 10 probabilidades para tenerlo; si su tía también lo tuvo, la posibilidad aumenta a dos.
Así, sucesivamente, hasta llegar a tres o cuatro probabilidades de enfermar de cáncer, aunado a los factores de riesgo prevenibles, como los hábitos de vida no saludables como fumar, tomar alcohol, ser obesa, sedentaria y comer grasas saturadas, entre otras.
SABER MÁS
Elementos de riesgo
Tener más de 40 años.
No haber procreado.
Que su primer hijo haya sido después de los 35 años de edad.
Su mamá, abuela, tías o hermanas hayan padecido cáncer de mama.
Si la primera menstruación se presentó antes de los 12 años de edad.
Acostumbrar fumar o beber alcohol.
La menopausia llegó después de la quinta década de la vida.
Ingesta excesiva de grasas saturadas.
Tomar estrógenos en dosis altas y por un lapso largo.
El cáncer de mama es curable, pero depende de la evolución que tenga la enfermedad en el cuerpo. El reto en todo el mundo es que cada vez haya más casos detectados en etapas tempranas
PREVENCIÓN
Recomendaciones
Una autoexploración mensual (después de que termine la regla) en ambos senos, desde la primera menstruación.
Una mamografía de detección anual en mujeres de 40 años y más.
Si se tienen antecedentes de cáncer de mama en la familia, iniciar con las mamografías a los 35 años.
EL DATO
Para tomar en cuenta
Hoy se llevará a cabo una jornada de detección gratuita de cáncer de mama, enfocada a mujeres mayores de 40 años o que tengan factores de riesgo como antecedentes de la enfermedad en la familia. La cita es en la Plaza de Armas, de las 10:00 a las 17:00 horas.
Durante todo el mes de octubre se realizará una campaña interinstitucional en pro de la detección oportuna de cáncer de mama. Para mayor información, llamar al Hospital Civil de Guadalajara, a los teléfonos 3658 3217 y 3614 2957, en el área de Comunicación Social.
La Secretaría de Salud Jalisco dispondrá de mastógrafos nuevos durante octubre, en los siguientes puntos:
Calle Pino Suárez número 1, Colonia Centro, en Tonalá.
Unidad de Servicios Médicos Municipales de Tlajomulco.
Unidad Deportiva Puerto Vallarta, en Avenida Francisco Medina Ascencio sin número.
DIF Jalisco, en Avenida Alcalde número 1220, Colonia Miraflores.
Auditorio Benito Juárez, en las Fiestas de Octubre.
(Para información sobre las fechas y horarios de los mastógrafos, llamar a la SSJ, al 3030 5000).
Mujeres menores de 30, las más vulnerables
Cuando el cáncer de mama ataca a una mujer joven, de 30 años o menos, es más agresivo que cuando aparece en mujeres adultas o cuando ya pasaron la menopausia.
La tasa de mortalidad también es más alta en mujeres jóvenes, a comparación de la que se registra en el grupo de mujeres mayores a los 45 años.
Hoy se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, y el reto sigue siendo que las mujeres acudan a tiempo al médico, además de que la enfermedad se detecte en etapas más tempranas.
La razón por la que el cáncer suele ser más fuerte en las jóvenes, tiene que ver con el proceso hormonal; un tumor cancerígeno en la mama se alimenta de hormonas.
“Las jóvenes tienen mucho más actividad hormonal que las mujeres añosas, y desgraciadamente a veces se nos van más rápido, porque el tumor de mama es hormonodependiente”, refiere la coordinadora estatal del Programa de Cáncer de la Mujer en la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Martha Arias Novoa.
“Una mujer menor de 40 años de edad tiene más actividad hormonal que a lo mejor una de 45 o 50, y a ésas se les puede prolongar la vida porque ya no hay tanta forma de alimentarse el tumor”.
Pese a las intensas campañas preventivas que se realizan de manera permanente, el mensaje no es tomado de igual forma en toda la población femenina, y dos de cada 10 casos de cáncer de mama se están dando en mujeres jóvenes.
De acuerdo con la funcionaria, ha sido más difícil que las mujeres jóvenes hagan conciencia de la enfermedad, pese a que el cáncer es más agresivo en ellas.
Esto se debe, entre otras cosas, a la falta de conocimiento, conciencia y falta de cultura de la prevención, a diferencia de las mujeres mayores de 40 años, quienes cada vez hacen más caso a mensajes preventivos y acuden a su ginecólogo para chequeos de rutina.
Y, si bien, la mamografía no está indicada para menores de 40 años, o 35 en caso de tener antecedentes de cáncer de mama en familiares directos, el mejor estudio es un ultrasonido indicado por el médico, además de la autoexploración mamaria mensual.
COMPARATIVA ANUAL
La patología en números
2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013*
Casos 1059 1260 1285 1150 1067 1092 1588 630
Defunciones 425 345 402 394 434 455 477 77
Exploraciones de mama 51,528 74,171 88,593 83,110 67,386 67,394 59,538 16,268
*Hasta el 10 de mayo
FUENTE: Sistema de Cáncer de Mama federal (Sicam) y SSJ.
Seis de cada 10 mujeres, abandonadas tras enfermar
El shock que llega junto al diagnóstico médico de cáncer de mama no es sólo de la mujer, sino de la familia entera.
Muchas de las parejas de las pacientes que son diagnosticadas con la enfermedad también entran en pánico, al saberse inmersos en una situación complicada que implica acompañamiento, apoyo, citas al médico, dolor, cambios de ánimo y, en algunos casos, momentos graves o la muerte.
Según estimaciones de la Fundación Decídete a Reconstruirte (DAR), que apoya a mujeres con cáncer de mama en su recuperación física y emocional, que además ofrece la oportunidad de cirugías para reconstrucción mamaria, seis de cada 10 pacientes con este tipo de cáncer son abandonadas por sus parejas.
La presidenta de DAR, Celina Kishi Sutto, indica que según lo que se observa en los casos que se presentan en la fundación, muchos esposos no saben cómo responder ante un diagnóstico tan fuerte como el cáncer, y se retiran.
“Es todo un proceso, no preparamos bien a nuestros hombres, se sienten como que no saben responder a una enfermedad de la mujer; cuando el hombre se enferma, nosotros vamos a cuidar, pero él no está preparado para cuando una mujer se enferma, no sabe cómo responder, se siente desvalido”.
En la fundación se apoya a las mujeres a través de un grupo de psicólogas voluntarias, quienes escuchan a las pacientes y a sus familias, en caso de requerirlo.
DAR nació con la idea de ayudar a las mujeres en su recuperación física y emocional, después de perder un seno por el cáncer. Se les ofrece la oportunidad de ser reconstruidas a través de cirugía de mamas en el Instituto Jalisciense de Cirugía Reconstructiva, cuya unidad de investigación dirige Kishi Sutto.
Debido a que la cirugía de reconstrucción mamaria es un programa prioritario para el instituto, sólo se cobra una cuota de recuperación por la cirugía a las pacientes que son candidatas, como aquellas que ya están dadas de alta por su oncólogo.
“Nos reunimos el tercer jueves de cada mes, y el objetivo es apoyar, instruir y orientar a las mujeres que han sufrido cáncer de mama”.
La fundación ha brindado apoyo en la reconstrucción mamaria de cerca de 550 mujeres que sufrieron cáncer de mama, aunque el número es todavía pequeño, debido a que sólo una o dos de cada 10 pacientes acceden a este tipo de cirugías por falta de conocimiento o miedo.
Sigue: #debateinformador
¿Considera que falta cultura para realizarse revisiones médicas periódicas y prevenir la enfermedad?
Participa en Twitter en el debate del día @informador
Nadie espera escuchar la frase “tienes cáncer de mama”; mucho menos a los 36 años, en plena vida productiva, edad en la que Paty pensaba que su vida cursaba de manera habitual.
Fue un golpe doloroso, de llanto, de miedo a morir. Pero Paty no se dio por vencida.
“Había días en que yo decía ‘Dios, donde no la libre, ¿qué voy a hacer?’. No me quería morir, eso me pasaba por la mente; tenía apenas un año en mi nuevo trabajo”.
Su tumor, que se detectó mientras se autoexploraba los senos, era palpable, lo que significa que la enfermedad estaba en una etapa avanzada. El médico le mandó hacer una biopsia y, efectivamente, la “bolita” era cancerígena y se vio obligada a realizarse una mastectomía del seno derecho.
Debido a que el tumor estaba encapsulado, Paty no requirió de quimio y radioterapia, más que tomar una pastilla diaria con una quimioterapia leve, que el médico le recetó por cinco años; lleva tres tomándola.
Paty platica con naturalidad que toda la vida será paciente de oncología, pues tiene que estar en revisión cada seis meses, y cada año sacarse estudios completos de todo el cuerpo.
Su vida es normal, y sólo tiene algunas restricciones: no beber alcohol, no fumar (lo hizo durante 15 años), no tomar café o bebidas negras y no cargar más de dos kilogramos con su mano derecha, pues cuando le retiraron el seno también le quitaron 23 ganglios, y si carga algo pesado, puede padecer elefantiasis.
“Creo que la enfermedad te cambia la vida para humanizarte y hacerte más consciente; yo soy de las que digo ‘si un lunar sale es por alguna razón’, y siempre me checo. El médico me dijo que por estar al día con mis chequeos, la libré”.
Al poco tiempo de ser diagnosticada con la enfermedad, Paty se realizó una cirugía de reconstrucción mamaria, y eso le devolvió la seguridad que perdió en el proceso.
A casi tres años de la experiencia, asegura que le quedó una sensibilidad increíble a la vida, de vivir al máximo y de cuidarse. Se dio cuenta que la vida es corta y que se debe hacer todo lo que se quiere, como estudiar otra carrera que ya casi termina.
La herencia cuenta
El jefe de Oncología del Hospital General de Occidente, José Luis Medina Gasser, destaca que el cáncer de mama no es prevenible y quien está predestinado a padecerlo, lo tendrá. No obstante, si se encuentra en etapas en donde se puede tratar, es curable.
“Cuando hemos tenido pacientes jóvenes, yo digo que el cáncer se ensaña con ellas, porque tienen toda la vitalidad completa; en cambio, en personas mayores y post menopáusicas, el crecimiento puede ser menos agresivo y un poco más lento, porque ya no tiene todo lo que lo hace crecer”.
En el nosocomio cada año se atienden alrededor de 80 casos de cáncer de mama, y de cada 100, ocho fallecen.
Resalta que el miedo impide que las mujeres acudan al médico cuando notan una irregularidad en el seno, y dejan que avance la enfermedad, sin saber que cursan con ella. Asegura que si las mujeres conocieran su cuerpo y notaran cualquier cambio en él, disminuirían las tasas de letalidad por cáncer de mama, debido a que se iría más rápido al médico.
Otro tema a destacar es el factor genético y su papel en la aparición del cáncer, pues por cada antecedente de cáncer se disminuyen 10 años en el inicio de la aparición de la enfermedad en nuevas generaciones.
Es decir, si la abuela tuvo cáncer a los 60 años, la hija lo podrá tener a los 50 y la nieta a los 40 años.
El cáncer de mama es curable, pero depende de la evolución que tenga la enfermedad en el cuerpo. El reto en todo el mundo es revertir las cifras y hacer que cada vez haya más casos detectados en etapas tempranas, y no al contrario.
Si una mujer se detecta a tiempo que tiene cáncer de mama, tiene ocho o hasta nueve probabilidades sobre 10 de encontrar curación y seguir con su vida.
El director de la Clínica de Mama del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, Manuel Cortés Anguiano, explica que el factor genético es determinante en la aparición del cáncer. Si una mamá lo padeció, la hija tiene una de 10 probabilidades para tenerlo; si su tía también lo tuvo, la posibilidad aumenta a dos.
Así, sucesivamente, hasta llegar a tres o cuatro probabilidades de enfermar de cáncer, aunado a los factores de riesgo prevenibles, como los hábitos de vida no saludables como fumar, tomar alcohol, ser obesa, sedentaria y comer grasas saturadas, entre otras.
SABER MÁS
Elementos de riesgo
Tener más de 40 años.
No haber procreado.
Que su primer hijo haya sido después de los 35 años de edad.
Su mamá, abuela, tías o hermanas hayan padecido cáncer de mama.
Si la primera menstruación se presentó antes de los 12 años de edad.
Acostumbrar fumar o beber alcohol.
La menopausia llegó después de la quinta década de la vida.
Ingesta excesiva de grasas saturadas.
Tomar estrógenos en dosis altas y por un lapso largo.
El cáncer de mama es curable, pero depende de la evolución que tenga la enfermedad en el cuerpo. El reto en todo el mundo es que cada vez haya más casos detectados en etapas tempranas
PREVENCIÓN
Recomendaciones
Una autoexploración mensual (después de que termine la regla) en ambos senos, desde la primera menstruación.
Una mamografía de detección anual en mujeres de 40 años y más.
Si se tienen antecedentes de cáncer de mama en la familia, iniciar con las mamografías a los 35 años.
EL DATO
Para tomar en cuenta
Hoy se llevará a cabo una jornada de detección gratuita de cáncer de mama, enfocada a mujeres mayores de 40 años o que tengan factores de riesgo como antecedentes de la enfermedad en la familia. La cita es en la Plaza de Armas, de las 10:00 a las 17:00 horas.
Durante todo el mes de octubre se realizará una campaña interinstitucional en pro de la detección oportuna de cáncer de mama. Para mayor información, llamar al Hospital Civil de Guadalajara, a los teléfonos 3658 3217 y 3614 2957, en el área de Comunicación Social.
La Secretaría de Salud Jalisco dispondrá de mastógrafos nuevos durante octubre, en los siguientes puntos:
Calle Pino Suárez número 1, Colonia Centro, en Tonalá.
Unidad de Servicios Médicos Municipales de Tlajomulco.
Unidad Deportiva Puerto Vallarta, en Avenida Francisco Medina Ascencio sin número.
DIF Jalisco, en Avenida Alcalde número 1220, Colonia Miraflores.
Auditorio Benito Juárez, en las Fiestas de Octubre.
(Para información sobre las fechas y horarios de los mastógrafos, llamar a la SSJ, al 3030 5000).
Mujeres menores de 30, las más vulnerables
Cuando el cáncer de mama ataca a una mujer joven, de 30 años o menos, es más agresivo que cuando aparece en mujeres adultas o cuando ya pasaron la menopausia.
La tasa de mortalidad también es más alta en mujeres jóvenes, a comparación de la que se registra en el grupo de mujeres mayores a los 45 años.
Hoy se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, y el reto sigue siendo que las mujeres acudan a tiempo al médico, además de que la enfermedad se detecte en etapas más tempranas.
La razón por la que el cáncer suele ser más fuerte en las jóvenes, tiene que ver con el proceso hormonal; un tumor cancerígeno en la mama se alimenta de hormonas.
“Las jóvenes tienen mucho más actividad hormonal que las mujeres añosas, y desgraciadamente a veces se nos van más rápido, porque el tumor de mama es hormonodependiente”, refiere la coordinadora estatal del Programa de Cáncer de la Mujer en la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Martha Arias Novoa.
“Una mujer menor de 40 años de edad tiene más actividad hormonal que a lo mejor una de 45 o 50, y a ésas se les puede prolongar la vida porque ya no hay tanta forma de alimentarse el tumor”.
Pese a las intensas campañas preventivas que se realizan de manera permanente, el mensaje no es tomado de igual forma en toda la población femenina, y dos de cada 10 casos de cáncer de mama se están dando en mujeres jóvenes.
De acuerdo con la funcionaria, ha sido más difícil que las mujeres jóvenes hagan conciencia de la enfermedad, pese a que el cáncer es más agresivo en ellas.
Esto se debe, entre otras cosas, a la falta de conocimiento, conciencia y falta de cultura de la prevención, a diferencia de las mujeres mayores de 40 años, quienes cada vez hacen más caso a mensajes preventivos y acuden a su ginecólogo para chequeos de rutina.
Y, si bien, la mamografía no está indicada para menores de 40 años, o 35 en caso de tener antecedentes de cáncer de mama en familiares directos, el mejor estudio es un ultrasonido indicado por el médico, además de la autoexploración mamaria mensual.
COMPARATIVA ANUAL
La patología en números
2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013*
Casos 1059 1260 1285 1150 1067 1092 1588 630
Defunciones 425 345 402 394 434 455 477 77
Exploraciones de mama 51,528 74,171 88,593 83,110 67,386 67,394 59,538 16,268
*Hasta el 10 de mayo
FUENTE: Sistema de Cáncer de Mama federal (Sicam) y SSJ.
Seis de cada 10 mujeres, abandonadas tras enfermar
El shock que llega junto al diagnóstico médico de cáncer de mama no es sólo de la mujer, sino de la familia entera.
Muchas de las parejas de las pacientes que son diagnosticadas con la enfermedad también entran en pánico, al saberse inmersos en una situación complicada que implica acompañamiento, apoyo, citas al médico, dolor, cambios de ánimo y, en algunos casos, momentos graves o la muerte.
Según estimaciones de la Fundación Decídete a Reconstruirte (DAR), que apoya a mujeres con cáncer de mama en su recuperación física y emocional, que además ofrece la oportunidad de cirugías para reconstrucción mamaria, seis de cada 10 pacientes con este tipo de cáncer son abandonadas por sus parejas.
La presidenta de DAR, Celina Kishi Sutto, indica que según lo que se observa en los casos que se presentan en la fundación, muchos esposos no saben cómo responder ante un diagnóstico tan fuerte como el cáncer, y se retiran.
“Es todo un proceso, no preparamos bien a nuestros hombres, se sienten como que no saben responder a una enfermedad de la mujer; cuando el hombre se enferma, nosotros vamos a cuidar, pero él no está preparado para cuando una mujer se enferma, no sabe cómo responder, se siente desvalido”.
En la fundación se apoya a las mujeres a través de un grupo de psicólogas voluntarias, quienes escuchan a las pacientes y a sus familias, en caso de requerirlo.
DAR nació con la idea de ayudar a las mujeres en su recuperación física y emocional, después de perder un seno por el cáncer. Se les ofrece la oportunidad de ser reconstruidas a través de cirugía de mamas en el Instituto Jalisciense de Cirugía Reconstructiva, cuya unidad de investigación dirige Kishi Sutto.
Debido a que la cirugía de reconstrucción mamaria es un programa prioritario para el instituto, sólo se cobra una cuota de recuperación por la cirugía a las pacientes que son candidatas, como aquellas que ya están dadas de alta por su oncólogo.
“Nos reunimos el tercer jueves de cada mes, y el objetivo es apoyar, instruir y orientar a las mujeres que han sufrido cáncer de mama”.
La fundación ha brindado apoyo en la reconstrucción mamaria de cerca de 550 mujeres que sufrieron cáncer de mama, aunque el número es todavía pequeño, debido a que sólo una o dos de cada 10 pacientes acceden a este tipo de cirugías por falta de conocimiento o miedo.
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¿Considera que falta cultura para realizarse revisiones médicas periódicas y prevenir la enfermedad?
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