Jalisco
La inseguridad sigue igual en Nuevo México: vecinos
Agradecen mejores espacios públicos, pero lamentan la falta de tranquilidad en sus barrios
GUADALAJARA, JALISCO (12/MAY/2014).- De mínimas a nulas o peores, han sido las mejoras en seguridad, según vecinos de la Colonia Nuevo México, a un año de la puesta en marcha del programa Reconstrucción del tejido social que autoridades zapopanas implementaron en ese “punto rojo” para reducir la delincuencia. Consultados en un sondeo, si bien agradecen las mejoras en espacios públicos, lamentan que las autoridades no hayan hecho más para reducir el pandillerismo, drogadicción y delincuencia que no permite a las familias deambular tranquilas por las calles de sus barrios.
El 9 de mayo de 2013, el alcalde Héctor Robles anunció el proyecto de seis millones de pesos para esa colonia con el que se rehabilitarían espacios públicos y un centro cultural para talleres, cuyo fin incluía alejar a la juventud de la delincuencia.
Pero dicho centro, que ya luce con grafiti, tiene poco cupo y su oferta está dirigida a las clases acomodadas, y probablemente fuereñas, que poco ayudan a un cambio entre los habitantes de la Nuevo México, dijo Martín Delgadillo, vecino de la calle Idolina Gaona de Cosío. “Es nomás para la gente que tiene feria, puro carro bonito que viene de aquel lado. Los de bajos recursos nomás entran cuando van por sus despensas”.
En una carpintería de la calle Quinta Norte, Jacob Quintero y Carmen Arteaga coincidieron en que los talleres y cursos del centro cultural ayudarían a alejar a la juventud de caer en malos pasos. El problema es que prácticamente no hay actividades para jóvenes sino para niños, cuando quienes más necesitan ayuda son los adolescentes. Y en cuanto a los niños, Jacob no ha tenido la suerte de colocar a uno de sus hijos, pese a que vive en frente: “Como que se mueve por influencias”.
Unidad tomada
Fernando conversaba con Alfredo Cortés en el negocio de este último. Cuando se les cuestionó sobre si vieron cambios en la seguridad en el último año Alfredo contestó sin chistar: “No, está peor”.
Fernando puso como ejemplo la situación que viven en la Unidad Deportiva Jardines de Nuevo México, también conocida como La Huerta: “No se puede ir a cotorrear para allá, se dan sus fumadas de mota (mariguana)”. Alfredo se quejó de que las autoridades solapan a los jóvenes que noche a noche se reúnen en la unidad para consumir drogas.
Aunque Irene Castañeda señala no haber sido víctima del delito admitió que es porque se cuida: “Obviamente a las nueve de la noche estoy encerrada”.
OFICIAL
En 15 días presumirán los avances
Al cuestionar a las autoridades de Zapopan sobre los indicadores de éxito del programa en la Colonia Nuevo México, a un año de su aplicación, respondieron (al cabo de unas horas) que no podían dar avances informativos pues preparan un informe que darán a conocer en un plazo de 10 a 15 días, mediante el que expondrán los resultados del programa también llamado “Ciudad de Todos”.
Narcotienditas, peaje y ley de machete
Don Miguel fue la única persona que vio un cambio sustancial en su amada colonia, donde ha vivido más de 25 años: “Sí cambió, pero para peor…”, pues los niños que tenían 11 años ahora tienen 12 y esos son más móndrigos, dijo.
Y el tramo que hay entre el polígono formado por las calles Primera Poniente, Cuarta Poniente, Sexta Sur y Octava Sur, es el más crítico, aseguró: “Aquí las cosas siguen igual. Hace tres días navajearon a uno y a las tres horas balearon a otro”.
Territorio de “Los Pelones”
El territorio descrito es al parecer el epicentro de la pandilla de “Los Pelones”, quienes cobran una cuota de 50 pesos por transitar por la calle Séptima Sur.
Denuncia que en todos lados hay narcotienditas y asevera que es tierra tomada por los mariguanos: “‘Los Pelones’ andan diario con machete, el que no trae machete trae hacha y los que no traen hacha traen navaja.
Contó que hace medio año intentaron asaltar al señor de la basura y como se resistió le dieron un machetazo en un brazo: no había salido del hospital la víctima cuando el agresor ya estaba en las calles.
Atribuyó la creciente inseguridad al Gobierno, al que comparó con unos padres permisivos que dejan a los niños hacer lo que quieran y que cuando crecen ya poco pueden hacer para enderezarlos.
LA VOZ DEL EXPERTO
Falta atención y seguimiento
Dante Haro (presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad de Guadalajara)
Como el proyecto Reconstrucción del tejido social, otros lo han antecedido o replicado en varios municipios pero todos han tenido pocos resultados, opinó Dante Haro, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad de Guadalajara.
La mecánica ha sido similar en el sentido de que se anuncia el proyecto (generalmente elucubrado detrás de un escritorio), se hace la inversión, se le entrega a la gente y la autoridad se desentiende.
Para que proyectos de regeneración del tejido social sean exitosos, dijo, se requiere de mayor atención y recursos constantes para que las autoridades encabecen los programas hasta que los resultados se comiencen a ver en los verdaderos “focos rojos”.
Además, la elaboración de los planes debe ser de la mano de los ciudadanos que padecen la inseguridad, que son quienes conocen los problemas en sus colonias: “Una cosa es que te involucres y otra cosas es ‘ya vinimos, ya te pintamos el centro comunitario’, pero después ya no se le da mantenimiento. Entonces es la parte que está faltando, el darle seguimiento, la continuidad”.
FRASE
"(Las autoridades) invierten recursos en las colonias marginadas en algún tipo de proyectos, pero no se les da seguimiento. Es como la semilla que tú llegas, plantas, pero ya no la riegas, entonces se seca "
Dante Haro, investigador de la UdeG.
El 9 de mayo de 2013, el alcalde Héctor Robles anunció el proyecto de seis millones de pesos para esa colonia con el que se rehabilitarían espacios públicos y un centro cultural para talleres, cuyo fin incluía alejar a la juventud de la delincuencia.
Pero dicho centro, que ya luce con grafiti, tiene poco cupo y su oferta está dirigida a las clases acomodadas, y probablemente fuereñas, que poco ayudan a un cambio entre los habitantes de la Nuevo México, dijo Martín Delgadillo, vecino de la calle Idolina Gaona de Cosío. “Es nomás para la gente que tiene feria, puro carro bonito que viene de aquel lado. Los de bajos recursos nomás entran cuando van por sus despensas”.
En una carpintería de la calle Quinta Norte, Jacob Quintero y Carmen Arteaga coincidieron en que los talleres y cursos del centro cultural ayudarían a alejar a la juventud de caer en malos pasos. El problema es que prácticamente no hay actividades para jóvenes sino para niños, cuando quienes más necesitan ayuda son los adolescentes. Y en cuanto a los niños, Jacob no ha tenido la suerte de colocar a uno de sus hijos, pese a que vive en frente: “Como que se mueve por influencias”.
Unidad tomada
Fernando conversaba con Alfredo Cortés en el negocio de este último. Cuando se les cuestionó sobre si vieron cambios en la seguridad en el último año Alfredo contestó sin chistar: “No, está peor”.
Fernando puso como ejemplo la situación que viven en la Unidad Deportiva Jardines de Nuevo México, también conocida como La Huerta: “No se puede ir a cotorrear para allá, se dan sus fumadas de mota (mariguana)”. Alfredo se quejó de que las autoridades solapan a los jóvenes que noche a noche se reúnen en la unidad para consumir drogas.
Aunque Irene Castañeda señala no haber sido víctima del delito admitió que es porque se cuida: “Obviamente a las nueve de la noche estoy encerrada”.
OFICIAL
En 15 días presumirán los avances
Al cuestionar a las autoridades de Zapopan sobre los indicadores de éxito del programa en la Colonia Nuevo México, a un año de su aplicación, respondieron (al cabo de unas horas) que no podían dar avances informativos pues preparan un informe que darán a conocer en un plazo de 10 a 15 días, mediante el que expondrán los resultados del programa también llamado “Ciudad de Todos”.
Narcotienditas, peaje y ley de machete
Don Miguel fue la única persona que vio un cambio sustancial en su amada colonia, donde ha vivido más de 25 años: “Sí cambió, pero para peor…”, pues los niños que tenían 11 años ahora tienen 12 y esos son más móndrigos, dijo.
Y el tramo que hay entre el polígono formado por las calles Primera Poniente, Cuarta Poniente, Sexta Sur y Octava Sur, es el más crítico, aseguró: “Aquí las cosas siguen igual. Hace tres días navajearon a uno y a las tres horas balearon a otro”.
Territorio de “Los Pelones”
El territorio descrito es al parecer el epicentro de la pandilla de “Los Pelones”, quienes cobran una cuota de 50 pesos por transitar por la calle Séptima Sur.
Denuncia que en todos lados hay narcotienditas y asevera que es tierra tomada por los mariguanos: “‘Los Pelones’ andan diario con machete, el que no trae machete trae hacha y los que no traen hacha traen navaja.
Contó que hace medio año intentaron asaltar al señor de la basura y como se resistió le dieron un machetazo en un brazo: no había salido del hospital la víctima cuando el agresor ya estaba en las calles.
Atribuyó la creciente inseguridad al Gobierno, al que comparó con unos padres permisivos que dejan a los niños hacer lo que quieran y que cuando crecen ya poco pueden hacer para enderezarlos.
LA VOZ DEL EXPERTO
Falta atención y seguimiento
Dante Haro (presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad de Guadalajara)
Como el proyecto Reconstrucción del tejido social, otros lo han antecedido o replicado en varios municipios pero todos han tenido pocos resultados, opinó Dante Haro, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad de Guadalajara.
La mecánica ha sido similar en el sentido de que se anuncia el proyecto (generalmente elucubrado detrás de un escritorio), se hace la inversión, se le entrega a la gente y la autoridad se desentiende.
Para que proyectos de regeneración del tejido social sean exitosos, dijo, se requiere de mayor atención y recursos constantes para que las autoridades encabecen los programas hasta que los resultados se comiencen a ver en los verdaderos “focos rojos”.
Además, la elaboración de los planes debe ser de la mano de los ciudadanos que padecen la inseguridad, que son quienes conocen los problemas en sus colonias: “Una cosa es que te involucres y otra cosas es ‘ya vinimos, ya te pintamos el centro comunitario’, pero después ya no se le da mantenimiento. Entonces es la parte que está faltando, el darle seguimiento, la continuidad”.
FRASE
"(Las autoridades) invierten recursos en las colonias marginadas en algún tipo de proyectos, pero no se les da seguimiento. Es como la semilla que tú llegas, plantas, pero ya no la riegas, entonces se seca "
Dante Haro, investigador de la UdeG.