Jalisco
La UP rinde emotivo homenaje a Efraín González Luna y Morfín
Calificado como un hombre de fe, humilde, agradecido, libre, amante de la tranquilidad, enemigo de la injusticia y trabajador incansable
GUADALAJARA, JALISCO (22/NOV/2012).- La Universidad Panamericana rindió anoche un emotivo homenaje póstumo a Don Efraín González Luna y Morfín, en presencia de autoridades académicas, familiares y estudiantes. En la parte final, su hijo Santiago describió en siete pasos la vida de su padre, a quien calificó como un hombre de fe, humilde, agradecido, libre, amante de la tranquilidad, enemigo de la injusticia y trabajador incansable.
"Para él lo invisible era mucho más real e importante que lo tangible. Su relación con Dios fue importante, por eso tenía entre sus libros inseparables el Nuevo Testamento (en griego) y la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino. Se centraba en lo eterno, eso hacía que todo lo demás fuera pasajero. Por eso nunca le interesó la riqueza ni ésta entró en juego para tomar sus decisiones".
Con auditorio lleno en la casa de estudios, en la parte introductoria del homenaje se transmitió un video con testimonios sobre la vida y legado de "Don Efraín".
"El legado que deja a la familia es que recordaremos su rectitud, humildad, caridad y toda su personalidad", subrayó su esposa Monique Marseillé, quien recibió un reconocimiento de manos de Isaías Rivera, director de la Escuela de Derecho de la Panamericana.
Juan de la Borbolla, rector de la universidad, emitió un discurso sobre su vida académica: "Deja un legado humanista que tanto hace falta ahora. Es un ejemplo de vida que se reflejaba en cada clase... eran clases luminosas, era un maestro con mayúsculas. No necesitaba guion, su capacidad de ordenar las ideas para después manifestarlas al público era admirable... prefería la brevedad a la amplitud".
También destacó su sencillez, su austera forma de vivir. "Recuerdo cuando llegaba con su Volkswagen a la universidad". Y confesó un pecado de omisión: "Detuve durante un tiempo la venida de Don Efraín a la Universidad Panamericana porque había sido profesor del ITESO y no se valía el pirateo, como se dice vulgarmente, entre instituciones que se estiman. Confieso uno de mis pecados: debimos traerlo mucho antes a esta universidad para que más alumnos se beneficiaran del bien ser de la persona de Don Efraín".
Muchos recuerdan algunas de sus frases, como "los valores humanos ni subsisten ni se perfeccionan si se agota o decae la colectividad".
"Don Efra" fue uno de los ideólogos más destacados del PAN. El día que se confirmó su muerte, el mismo Presidente Felipe Calderón apuntó: "Lamento mucho el fallecimiento de Efraín González Morfín, el más grande de los pensadores políticos humanistas en los últimos 50 años".
Fue un hombre dedicado al estudio, autodidacta en materia económica, políglota al dominar en mayor y menor grado el alemán, francés, ruso, griego, hebreo, inglés, italiano, latín y portugués. También se desempeñó como traductor. Fue un hombre humanista, dueño de una mente siempre inquieta que estudió humanidades y filosofía en Estados Unidos, continuando éstos en la Universidad de Innsbruck en Australia y en la de Soborna de París.
Fungió como director de la Facultad de Derecho en la Universidad Iberoamericana y catedrático en el ITESO.
En su vida política fue miembro activo del PAN y candidato a la Presidencia en 1970. Posterior a su salida del partido se desempeñó como secretario de Educación del Gobierno de Jalisco con el panista Alberto Cárdenas Jiménez.
EL INFORMADOR / MARIO MUÑOZ
"Para él lo invisible era mucho más real e importante que lo tangible. Su relación con Dios fue importante, por eso tenía entre sus libros inseparables el Nuevo Testamento (en griego) y la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino. Se centraba en lo eterno, eso hacía que todo lo demás fuera pasajero. Por eso nunca le interesó la riqueza ni ésta entró en juego para tomar sus decisiones".
Con auditorio lleno en la casa de estudios, en la parte introductoria del homenaje se transmitió un video con testimonios sobre la vida y legado de "Don Efraín".
"El legado que deja a la familia es que recordaremos su rectitud, humildad, caridad y toda su personalidad", subrayó su esposa Monique Marseillé, quien recibió un reconocimiento de manos de Isaías Rivera, director de la Escuela de Derecho de la Panamericana.
Juan de la Borbolla, rector de la universidad, emitió un discurso sobre su vida académica: "Deja un legado humanista que tanto hace falta ahora. Es un ejemplo de vida que se reflejaba en cada clase... eran clases luminosas, era un maestro con mayúsculas. No necesitaba guion, su capacidad de ordenar las ideas para después manifestarlas al público era admirable... prefería la brevedad a la amplitud".
También destacó su sencillez, su austera forma de vivir. "Recuerdo cuando llegaba con su Volkswagen a la universidad". Y confesó un pecado de omisión: "Detuve durante un tiempo la venida de Don Efraín a la Universidad Panamericana porque había sido profesor del ITESO y no se valía el pirateo, como se dice vulgarmente, entre instituciones que se estiman. Confieso uno de mis pecados: debimos traerlo mucho antes a esta universidad para que más alumnos se beneficiaran del bien ser de la persona de Don Efraín".
Muchos recuerdan algunas de sus frases, como "los valores humanos ni subsisten ni se perfeccionan si se agota o decae la colectividad".
"Don Efra" fue uno de los ideólogos más destacados del PAN. El día que se confirmó su muerte, el mismo Presidente Felipe Calderón apuntó: "Lamento mucho el fallecimiento de Efraín González Morfín, el más grande de los pensadores políticos humanistas en los últimos 50 años".
Fue un hombre dedicado al estudio, autodidacta en materia económica, políglota al dominar en mayor y menor grado el alemán, francés, ruso, griego, hebreo, inglés, italiano, latín y portugués. También se desempeñó como traductor. Fue un hombre humanista, dueño de una mente siempre inquieta que estudió humanidades y filosofía en Estados Unidos, continuando éstos en la Universidad de Innsbruck en Australia y en la de Soborna de París.
Fungió como director de la Facultad de Derecho en la Universidad Iberoamericana y catedrático en el ITESO.
En su vida política fue miembro activo del PAN y candidato a la Presidencia en 1970. Posterior a su salida del partido se desempeñó como secretario de Educación del Gobierno de Jalisco con el panista Alberto Cárdenas Jiménez.
EL INFORMADOR / MARIO MUÑOZ