Jalisco
Inseguridad provoca caída de 20% en venta de inmuebles
Los inversionistas en destinos turísticos quitan sus ojos de México. La violencia y el narcotráfico permean el mercado desde antes de la crisis económica
CHAPALA, JALISCO.- Por el clima de inseguridad que se vive en el país a causa de la violencia y el narcotráfico, en los últimos meses la venta de inmuebles cayó de manera estrepitosa en los destinos turísticos como Chapala y Puerto Vallarta, que reportan un descenso de 20% en promedio.
El consejero nacional de la Asociación de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), Sergio Dueñas, indicó que este comportamiento en la venta de bienes raíces se presentó “de repente” y las razones fueron varias.
La inseguridad provoca que los inversionistas retiren sus ojos de México desde antes de la caída del sector inmobiliario, causa de la crisis económica.
En Jalisco, “Chapala y Puerto Vallarta tardaron un poco en llegar a esos puntos. Nunca se han ido verticalmente hacia abajo, (pero) han bajado sus ventas en un porcentaje importante, como 20 por ciento”.
El porcentaje no es alto al compararlo con otras entidades que “se han venido a pique”, por ejemplo, la Península
de Baja California, desde Rosarito, Loreto, Los Cabos –que tuvo un boom inmobiliario– hasta Puerto Peñasco.
“Podríamos hablar por cada punto, todos se fueron a la baja. Rosarito era la ciudad que más vendía por su cercanía con Estados Unidos y cayó”.
Las casas están sobrevaluadas en Guadalajara
Al hablar sobre el interior del Jalisco, destacó el caso de Guadalajara, en donde los precios se han mantenido estables pese a que ahora la colocación del inmueble tarda mucho más. Este comportamiento de estabilidad en los precios es nuevo para el sector, confiesa el experto.
Y es que al haber demasiada oferta, los precios tienden a bajar, y en la capital del Estado no es así, ello se debe a cuestiones culturales: “Tenemos una idea muy comercial en nuestra Entidad. Aquí decían los antiguos habitantes, los de Los Altos: bien vendido o bien podrido, y así piensa la gente de Guadalajara, no están dispuestos a ceder gran cosa”.
El costo de los inmuebles debería ajustarse, pero además del factor cultural que es determinante, los valores catastrales tampoco están apegados a la realidad. En “muchísimos” casos son superiores al valor real del mercado.
“Los municipios lo que hacen es que, por una idea recaudatoria, aumentan los valores catastrales”.
Además, los ayuntamientos basan sus cotizaciones a los precios de las propiedades que utilizan la publicidad para anunciarse, cuando es el criterio más irreal, sobre todo cuando se trata de particulares, porque el precio lo fijan con base en criterios no profesionales como que si la casa que es nueva aumentó su valor, entonces la usada también.
Por otro lado, los valuadores también juegan un papel trascendental en la tarea de fijar precios: “No es posible que pregunten para qué necesitan la valuación: si es para vender, para comprar o para el banco, el valor es uno y ya”.
Y añadió: “Muchos de los precios están elevados a los reales”, lo que contamina los valores del nivel de mercado hasta en 15% ó 20 por ciento. Aseguró que si una casa está valuada en 7% más de su valor real, esa propiedad difícilmente se venderá.
El consejero nacional de la Asociación de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), Sergio Dueñas, indicó que este comportamiento en la venta de bienes raíces se presentó “de repente” y las razones fueron varias.
La inseguridad provoca que los inversionistas retiren sus ojos de México desde antes de la caída del sector inmobiliario, causa de la crisis económica.
En Jalisco, “Chapala y Puerto Vallarta tardaron un poco en llegar a esos puntos. Nunca se han ido verticalmente hacia abajo, (pero) han bajado sus ventas en un porcentaje importante, como 20 por ciento”.
El porcentaje no es alto al compararlo con otras entidades que “se han venido a pique”, por ejemplo, la Península
de Baja California, desde Rosarito, Loreto, Los Cabos –que tuvo un boom inmobiliario– hasta Puerto Peñasco.
“Podríamos hablar por cada punto, todos se fueron a la baja. Rosarito era la ciudad que más vendía por su cercanía con Estados Unidos y cayó”.
Las casas están sobrevaluadas en Guadalajara
Al hablar sobre el interior del Jalisco, destacó el caso de Guadalajara, en donde los precios se han mantenido estables pese a que ahora la colocación del inmueble tarda mucho más. Este comportamiento de estabilidad en los precios es nuevo para el sector, confiesa el experto.
Y es que al haber demasiada oferta, los precios tienden a bajar, y en la capital del Estado no es así, ello se debe a cuestiones culturales: “Tenemos una idea muy comercial en nuestra Entidad. Aquí decían los antiguos habitantes, los de Los Altos: bien vendido o bien podrido, y así piensa la gente de Guadalajara, no están dispuestos a ceder gran cosa”.
El costo de los inmuebles debería ajustarse, pero además del factor cultural que es determinante, los valores catastrales tampoco están apegados a la realidad. En “muchísimos” casos son superiores al valor real del mercado.
“Los municipios lo que hacen es que, por una idea recaudatoria, aumentan los valores catastrales”.
Además, los ayuntamientos basan sus cotizaciones a los precios de las propiedades que utilizan la publicidad para anunciarse, cuando es el criterio más irreal, sobre todo cuando se trata de particulares, porque el precio lo fijan con base en criterios no profesionales como que si la casa que es nueva aumentó su valor, entonces la usada también.
Por otro lado, los valuadores también juegan un papel trascendental en la tarea de fijar precios: “No es posible que pregunten para qué necesitan la valuación: si es para vender, para comprar o para el banco, el valor es uno y ya”.
Y añadió: “Muchos de los precios están elevados a los reales”, lo que contamina los valores del nivel de mercado hasta en 15% ó 20 por ciento. Aseguró que si una casa está valuada en 7% más de su valor real, esa propiedad difícilmente se venderá.