Jalisco

Inseguridad acorta esperanza de vida

Los varones mexicanos perdieron casi un año en la expectativa de vida a causa de la violencia de los últimos años

GUADALAJARA, JALISCO (12/AGO/2013).- Saúl nunca vio al crimen organizado en su entorno. Por el contrario, ni en la escuela ni en sus lugares de diversión, el narcotráfico aparecía. Saúl decidió apartarse de los estudios en segundo de secundaria y nunca volvió a pisar la escuela. El trabajo era una obligación, no una alternativa para él. Los salarios nunca fueron buenos (mil pesos quincenales, a lo más) y Saúl, con lo que aportaba a su casa, poco tenía para su disfrute personal. Hasta que la “oficina de reclutamiento” del narcotráfico entró en su vida con promesas de mayores salarios, una vida más cómoda, fama y menos trabajo. Rápidamente, por el simple hecho de “halconear”, Saúl recibía cerca de seis mil pesos al mes en efectivo. Y así comenzó un largo camino de ascenso que terminó con su encarcelamiento a los 23 años.

Si a las malas condiciones económicas y laborales le añadimos la continua penetración de la “narcocultura”, el fenómeno del narcotráfico y su impacto en la vida de los jóvenes se vuelve aún más difícil de enfrentar. Datos de la Encuesta Jóvenes y Narcocultura, elaborada en 2010 por la Secretaría de Seguridad Pública, muestran que existe una creciente “apatía e indiferencia” de los jóvenes hacia el narcotráfico, mientras que solamente uno de cada cinco jóvenes compartió que sentía “repulsión” por estas actividades. La legitimidad social del narcotráfico le permite acercarse a los jóvenes e invitarlos a su espiral delictivo.

Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económica (OCDE), en México la cuarta parte de los jóvenes entre 15 y 29 años ni estudian ni trabajan (200 mil de los llamados “ninis” en Jalisco). Tan es así que la edad promedio de la tasa de homicidios en México ha pasado de 35 años en 2000 a 33 en 2010. Este dato lo que deja en claro es que los homicidios tocan cada vez más de cerca a los jóvenes del país y de Jalisco.

Las cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), así como los del Sistema Nacional de Información en Salud (Sinais), demuestran que los jóvenes se han vuelto los más vulnerables en materia de homicidios dolosos en los últimos cinco años en México. Ser varón, joven y sin estudios incrementa en 10 veces la posibilidad de muerte por homicidio. Según datos revelados por el texto Marcados para morir, de José Merino, Jessica Zarkin y Eduardo Fierro, publicado en la revista Nexos del pasado mes de julio, la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes entre jóvenes varones de 18 a 25 años es de 58: más del doble que en la población en general.

Todo esto ha provocado que, por primera vez en casi un siglo, sobre todo entre varones, la esperanza de vida en México cayera prácticamente un año (0.9). En el caso de Jalisco, la reducción de la expectativa de vida es menor: 0.48 años, en el periodo 2008 a 2010.

El golpe a la expectativa de vida por los asesinatos vinculados al crimen organizado ha sido tan relevante que un grupo de investigadores (Guillermo Julián González-Pérez, María Guadalupe Vega-López y Carlos Enrique Cabrera-Pivaral) le dio un giro al análisis de este fenómeno con el texto titulado Impacto de la violencia homicida en la esperanza de vida masculina en México, entre 2008 y 2010, en el que analizan los datos publicados por el Inegi.

En Jalisco, a pesar del aumento de los homicidios dolosos en los últimos años, la reducción de la esperanza de vida no ha sido tan pronunciada: en el periodo 1998-2000, el impacto de los homicidios sobre la expectativa de vida era de 0.38 años, mientras que en el lapso 2008-2010 esa cifra aumentó hasta alcanzar 0.48. Dicho aumento no es menor: es prácticamente de una cuarta parte si se comparan los bienios finales de las últimas dos décadas. Sin embargo, existen estados en donde el impacto de la violencia sobre la esperanza de vida es muy alto; en Chihuahua, los homicidios impactaron en más de cinco años el promedio de vida: actualmente, un chihuahuense promedio vive 10 años menos que la media del país.

Tanto en Jalisco como a escala nacional, los homicidios afectan de forma más puntual a los jóvenes sin educación y con pocas oportunidades. Según el estudio antes citado, existe una correlación directa entre educación y probabilidad de morir asesinado por las bandas del crimen organizado. Mientras que un hombre entre 18 y 40 años sin terminar la primaria se enfrenta a una tasa de homicidios de 336 por cada 100 mil habitantes, la tasa se reduce hasta 13 si el varón cursó estudios universitarios.

El género juega un rol muy importante en este tema. A pesar del creciente debate sobre la tipificación del feminicidio a escala mundial, las cifras muestran que nueve de cada 10 homicidios dolosos en México son del género masculino. En Jalisco, la proporción es prácticamente la misma.

LOS EFECTOS DE LOS HOMICIDIOS
Estados con más años perdidos en la esperanza de vida en 2008-2010

Estado    Años perdidos a causa de los homicidio


1. Chihuahua    5.23

2. Sinaloa     2.8

3. Durango    2.6

4. Guerrero     2.29

5. Baja California    1.68

6. Nayarit    1.38

7. Michoacán    0.97

8. Sonora    0.96

9. Morelos    0.87

10. Oaxaca    0.87

11. Tamaulipas    0.66

12. Colima    0.58

13. Coahuila    0.55

14. Estado de México    0.55

15. Jalisco    0.48

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía

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¿Qué medidas deben tomarse para evitar que los jóvenes se enrolen en el narcotráfico?     

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