Jalisco

Impulsan presupuesto participativo en Guadalajara

El Ayuntamiento tapatío podría dejar a manos de los ciudadanos la selección de obras a financiar con más de 66 MDP

GUADALAJARA, JALISCO (19/NOV/2012).- El Ayuntamiento de Guadalajara estudia la creación de un mecanismo de presupuesto participativo para llevarlo a la práctica, lo que lo sumaría a la tendencia que comenzó en Tlajomulco de Zúñiga, de la que también será parte Zapopan próximamente, y la que le da al ciudadano la posibilidad de incidir directamente sobre el destino de los recursos públicos.

En el caso de la capital del Estado, el planteamiento para que ahora los tapatíos tengan en sus manos la selección de los proyectos y obras, que serán financiados con la hacienda municipal, surge de una iniciativa presentada por el edil Carlos Alberto Briseño Becerra.

Lo que propone es que el Ayuntamiento tapatío destine el 10% de su recaudación por el impuesto predial, para ejercerlo siguiendo la determinación de los mismos ciudadanos. A manera de referencia, puede decirse que en 2012 se estimó una captación total por este concepto por 661 millones 753 mil 168 pesos, lo que permite afirmar que el presupuesto participativo en Guadalajara será de, al menos, 66 millones 175 mil 316 pesos.

También es cierto que para el año 2013 el ajuste de los valores catastrales en el municipio deberá aumentar en 54 millones de pesos la recaudación por el impuesto predial; así las cosas, el presupuesto participativo, de avanzar dicho planteamiento, podría ser mayor.

Ahora bien, aun con sólo los 66 millones, y debido a las limitaciones presupuestales que enfrenta Guadalajara (su inversión total en obra pública con recursos municipales será de sólo 233 millones 318 mil 932 pesos en 2013), llevaría a que de cada peso destinado a infraestructura, 28 centavos estarían pasando por la decisión directa de los ciudadanos, casi una tercera parte.

"Diversos estudios han destacado que el presupuesto participativo es un mecanismo útil para afianzar los lazos sociales y para mejorar la gobernabilidad local, por la vía de fortalecer y vigorizar la democracia; que es un procedimiento idóneo para enfrentar la pobreza y la inequidad social y que, por otra parte, contribuye notablemente a transparentar la gestión y promover la rendición de cuentas sobre el manejo de los recursos públicos y es, por tanto, un mecanismo para mejorar el funcionamiento  del sector público, aparte de que resulta ser un buen antídoto contra la corrupción, toda vez que se establece un sistema de fiscalización ciudadana desde el inicio del proceso", son los argumentos del edil.

Lo que se requiere en Guadalajara para lograrlo, desde su concepción y de manera sucinta, es la creación de una Comisión Edilicia Transitoria de Presupuesto Participativo, y de una Contraloría Ciudadana para el Presupuesto Participativo; la primera, como puede verse, compuesta por regidores, la segunda, por la sociedad civil y académicos.

Ambas instancias trabajarán en la elaboración de un índice de necesidades para la ciudad sobre distintas temáticas (salud, educación, vivienda, etc.), que deberá ser coincidente con el Plan Municipal de Desarrollo, y que devendrá, luego, en el listado de prioridades presupuestales sobre las que podrán elegir los ciudadanos.

Briseño Becerra no pone sobre la mesa un método específico para recabar la opinión de la ciudadanía en el presupuesto participativo (la votación), el diseño de éste deberá surgir del trabajo coordinado de la Comisión y la Contraloría, pues está entre sus facultades, para luego, una vez teniéndolo, someterlo a la validación del pleno del Ayuntamiento y ejecutarlo después.

Durante el periodo de gobierno anterior de los ayuntamientos (2010-2012), uno que quedaría de frente al proceso electoral de junio pasado, la autoridad municipal tapatía, aún encabezada por Aristóteles Sandoval Díaz, rechazaba la adopción de un mecanismo de presupuesto participativo como el que había innovado Tlajomulco de Zúñiga.

El argumento del entonces alcalde de Guadalajara (hoy gobernador electo) era que el municipio ya tenía uno de estos, refiriéndose al Programa de Intervención por Objetivos (PIO), donde una asamblea vecinal decidía las prioridades a financiar para su comunidad; sin embargo, esta estrategia apenas se aplicó en tres colonias de la ciudad: Santa Cecilia, Fresno y Miravalle, mientras que las otras alternativas del presupuesto participativo pretenden tener un alcance mucho más amplio que eso.

Actualmente, esta forma de planeación ciudadana del gasto público está presente en 250 ciudades de América Latina, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), citado por Briseño Becerra.      

Conformación de Comisión Edilicia Transitoria de Presupuesto Participativo:

Presidente municipal. Y los presidentes de las siguientes comisiones: Hacienda Pública; Obra Pública; Desarrollo Social, Humano y Participación Ciudadana; Planeación del Desarrollo Urbano Sustentable; Transparencia, Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción.

Conformación de la Contraloría Ciudadana para el Presupuesto Participativo:

Cuatro miembros de organizaciones de la sociedad civil y tres académicos de las universidades del Estado.

EL INFORMADOR / LUIS HERRERA

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