Jalisco
Identifican a un embolsado
Muere por asfixia y contusión difusa de cráneo
ZAPOPAN, JALISCO (28/ENE/2011).- Después de 18 días de permanecer en un refrigerador del Servicio Médico Forense (Semefo), un hombre que fue encontrado embolsado en el municipio de Tonalá, fue identificado; estaba con otro individuo que no ha sido reconocido.
La víctima tenía el nombre de Gustavo Adolfo Pacheco Casillas, de 29 años, con domicilio en la Avenida Zoquipan, en la colonia Atemajac, en Zapopan.
De acuerdo con la fiscalía adscrita al Semefo el hombre fue encontrado muerto el 18 de enero, en la autopista Guadalajara–Zapotlanejo, a la altura del kilómetro 18, a las afueras de un rancho denominado Gallo Colorado.
Pacheco Casillas murió por asfixia por obstrucción de vías respiratorias y contusión difusa de cráneo.
Una hermana del fallecido dijo al agente del Ministerio Público adscrito al Semefo que su pariente había salido el 3 de enero a las fiestas que se celebraban en Cajititlán, y tres días después se comunicó vía telefónica para avisar que ya iba a regresar, pero ya no volvió.
Agregó que ayer acudió a buscarlo al anfiteatro y lo reconoció por las fotografías y los tatuajes que tenía, desconociendo por qué lo mataron ya que no tenía problemas.
La víctima tenía el nombre de Gustavo Adolfo Pacheco Casillas, de 29 años, con domicilio en la Avenida Zoquipan, en la colonia Atemajac, en Zapopan.
De acuerdo con la fiscalía adscrita al Semefo el hombre fue encontrado muerto el 18 de enero, en la autopista Guadalajara–Zapotlanejo, a la altura del kilómetro 18, a las afueras de un rancho denominado Gallo Colorado.
Pacheco Casillas murió por asfixia por obstrucción de vías respiratorias y contusión difusa de cráneo.
Una hermana del fallecido dijo al agente del Ministerio Público adscrito al Semefo que su pariente había salido el 3 de enero a las fiestas que se celebraban en Cajititlán, y tres días después se comunicó vía telefónica para avisar que ya iba a regresar, pero ya no volvió.
Agregó que ayer acudió a buscarlo al anfiteatro y lo reconoció por las fotografías y los tatuajes que tenía, desconociendo por qué lo mataron ya que no tenía problemas.