Jalisco

Gobierno tapatío busca inversión privada para desarrollar el Centro

Impulsan una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) para financiar proyectos de desarrollo en el primer cuadro de la ciudad

GUADALAJARA, JALISCO (26/JUL/2010).- El Ayuntamiento de Guadalajara constituirá la empresa mixta Promotora del Centro Histórico, para impulsar y ejecutar proyectos de inversión en el primer cuadro de la ciudad, en una combinación de recursos público-privados no sólo en el ámbito de la vivienda, pues busca diversificar, sino que en general se apoyarán actividades comerciales y los atractivos turísticos de la zona.

Esta línea de acción está contenida en el Plan Municipal de Desarrollo 2010-2012 aprobado por el Ayuntamiento, que también considera la construcción y operación del Hospital Metropolitano de Traumatología que se asentaría en el entorno del Parque Morelos, proyecto éste que podría gestionarse precisamente a través de la empresa próxima.

Concretamente, se tratará de una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) que, como lo apunta el titular de la Secretaría de Promoción Económica de Guadalajara, Mauricio Navarro Gárate, vendrá a desempeñarse como el “brazo financiero” del Patronato del Centro Histórico, Barrios y Zonas Tradicionales de Guadalajara –o un órgano afín, pues éste será reformado–, donde se gesten los planes de intervención.

Una empresa “que venga a complementar al Patronato, porque al final de cuentas, pueden ser muy buenos sus proyectos, pero si no tenemos el soporte financiero  o los actores que puedan provocar esa derrama económica para que pueda mejorar lo que hasta hoy ha venido haciendo el Patronato, pues realmente no se van a llevar a cabo esas acciones, esas buenas ideas. Entonces la administración está planteando un órgano mixto, público-privado”.

El funcionario expresa que la constitución de la SAPI también forma parte de una estrategia preventiva diseñada específicamente contra los efectos que en la dinámica comercial del Centro originará la próxima reubicación de los Juzgados de lo Civil y Familiar, que se encuentran a un costado del Teatro Degollado, en el edificio histórico Luis Manuel Rojas, hacia la Ciudad Judicial en El Bajío, en Zapopan.

La entrada en operación de la Ciudad Judicial, estimada para el mes de octubre, podría causar que cada 20 días unas 13 mil 900 personas dejen de asistir al Centro Histórico de Guadalajara y, por tanto, demeritar la cantidad de consumidores potenciales que caminan por sus calles.

 “El presidente (Aristóteles Sandoval Díaz) está previendo que eso va a venir a disminuir el flujo de gente en el Centro y que debemos tomar acciones preventivas y otorgar nuevos alicientes para que venga y la dinámica económica no se vea afectada. No son nada más ellos (el personal de los juzgados), sino la cantidad de gente que asiste, el entorno, el abogado que tiene rentado un local aquí en una oficina cercana, que seguramente, por cuestiones prácticas, también migrará a algún lugar cercano a la Ciudad Judicial. Este órgano (la SAPI) aspiramos nos permita también a buscar nuevos atractivos para la afluencia y no se vea mermada la dinámica económica”.

La autoridad municipal y el Patronato del Centro Histórico, no obstante, perciben este suceso, a la vez, como una oportunidad con la que se podría potencializar el aprovechamiento del edificio Luis Manuel Rojas en otros fines de mayor impacto como un hotel, o una combinación entre esto, vivienda y comercio, por ejemplo.  

Guadalajara como accionista

La constitución de la empresa mixta Promotora del Centro Histórico vendrá a generar un canal de inversión para el sector empresarial con condiciones confiables para sus integrantes, algo que hasta el momento no se ha logrado, considera el director general del Patronato del Centro Histórico, Juan Antonio Naranjo Hernández:

“El resquemor que hay de los empresarios para participar es el hecho de que el Gobierno tuviera un cierto control sobre los recursos que ellos aportaran. La verdad es que ya le ‘soplan hasta al jocoque’ (…) Vamos pensando qué podemos hacer para involucrar a gente que tiene interés por invertir en el Centro, que quiere saber en qué puede invertir,  y que se hagan proyectos con soporte financiero, estudio de mercado, plan de negocios, que se maneje tal cual como debe de ser en la iniciativa privada”.

Para el arquitecto, el objetivo de la empresa mixta debe enfocarse en la generación de proyectos que le brinden a la zona tal impulso (comercial, habitacional, turístico), que ésta pueda dejar de vivir a cuenta de los recursos “subsidiarios” de la autoridad para mantenerse en buenas condiciones.    

“Armar negocios que tienen que ser tal cual eso: Negocios productivos, que dejen utilidades, donde realmente el Centro pueda ganarse la vida honestamente  y no depender de fondos no recuperables (…) si el Centro no funciona solito, entonces tendremos que mantenerlo toda la vida y en gobiernos donde no haya centavos el Centro se nos va a caer”.

Las atribuciones legales del Patronato no son las propicias para coordinar y conjuntar este tipo de inversiones, de ahí que se requiera a la empresa. “Quién alimenta, de dónde provienen esas ideas (productivas) que el Ayuntamiento podría apoyar, si no es de la Iniciativa Privada (IP), y si la IP está convencida que no puede invertir en entidades públicas, cuando menos no a gusto, no confortablemente, como ellos lo saben hacer, por qué no pensar en crear  algo que pueda funcionar con una visión social, una visión de beneficio para la ciudad y que tenga todas las características de una empresa privada, que se mueva a esa velocidad en la toma de decisiones”.

Se opta por una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) pues a diferencia de la Sociedad Anónima (SA), ofrece una mayor capacidad de decisión a los accionistas minoritarios, como lo sería el Ayuntamiento tapatío:

“Los poseedores del 10% (de las acciones) pueden tener una injerencia importante en las decisiones de la SAPI, lo cual hace que el Ayuntamiento, sin inversiones importantes, pueda participar activamente en las decisiones; bastaría juntar un paquete accionario con otros socios para tomar decisiones teniendo del 10% en adelante, y esto haría bien interesante el tema porque la mezcla de dineros seria 90-10 (privado-público), lo cual haría muy rica (su actividad) desde el punto de vista privado”.

Las oportunidades de inversión para la empresa están, para ejemplificar, en la vivienda, la hotelería y en la articulación y diversificación de la actividad comercial, como la generación de nuevas alternativas gastronómicas.

“El comercio del Centro puede ser tan rentable o tan poco rentable como uno quiera. Se ha dicho mucho que el comercio del Centro mayoritariamente es de cinco y de a 10 (pesos). En realidad, hemos hecho un Centro de impulso, lo hemos convertido en un centro distribuidor del transporte público, donde damos exclusivamente atención a cuestiones de gestión gubernamental: La gente viene a hacer trámites y de regreso a su casa se lleva cinco docenas de calcetines. Para corregirlo requerimos una estrategia para empezar a darle un valor mucho mayor a nuestro Centro en la permanencia de la visita, en los motivos por los cuales vengan y eso tiene mucha relación con el contexto”.

Finalmente, con respecto a la función que la empresa mixta podría tener en relación a la próxima salida de los juzgados del primer cuadro, y la disposición de inmuebles como el que está a un costado del Teatro Degollado, más que preocupado, el arquitecto se mostró entusiasmado:

“Me parece que tener un espacio libre de esa calidad (edificio Luis Manuel Rojas), con algunas mejoras al entorno, podría atraer inversiones muy interesantes; estaríamos hablando por ejemplo de un hotel de ciertas características que no lo hay en la ciudad, o de un paquete de vivienda, hotelería y comercio. La pregunta es: ¿qué vamos a hacer para que sí vengan al Centro? ¿O nada más viene uno al Centro a divorciarse o pelear la custodia de los hijos? Además, lo único que les puedes vender afuera son llaveritos y una caricatura... se me hace patético. Es una oportunidad para tener un valor agregado en un edifico espléndido que se ha desperdiciado.

No digo que los juzgados lo sean (un desperdicio), ¡qué bueno que se use!, pero tiene un potencial enorme. No estaría preocupado, al contrario”.
 
También proyectan reformar el Patronato

El Patronato del Centro Histórico es actualmente un Organismo Público Descentralizado (OPD) del Ayuntamiento de Guadalajara, cuya vida data de 1993 y fue originalmente concebido como un órgano para garantizar la continuidad de las políticas públicas en el primer cuadro, con espacios de decisión para la sociedad, explica el arquitecto Juan Antonio Naranjo Hernández, con 15 años de experiencia en la institución.

El Plan Municipal de Desarrollo establece junto a la creación de la empresa mixta Promotora del Centro Histórico, la reforma de este Patronato, con lo que se intenta establecer una dupla de instancias con atribuciones y funciones complementarias: Un Patronato –o gerencia– reconstituido en su papel de autoridad e instancia técnica, por un lado, y la empresa mixta como “brazo financiero” ejecutor de los proyectos de intervención, por otro.

La vida del Patronato se ha venido desarrollando en distintos ámbitos, desde el Comité de Dictaminación del Centro para la validación de acciones urbanísticas, hasta la elaboración de una reglamentación para la zona y un inventario y catálogo de fincas de valor para la identidad cultural de la ciudad. Fue parte de la creación de la Vía RecreActiva y del estudio de la rehabilitación durante el anterior trienio, por citar algunos episodios.

En la reforma se estudia que el Patronato, gerencia o como quiera que se le vaya a llamar, incremente sus atribuciones de regulación en el primer cuadro, con lo que podría conjuntar atribuciones sobre los trámites administrativos que resultan fundamentales para la zona, como las licencias de giro, u otros.

“Un organismo rector del Centro con atribuciones ejecutivas, para poder poner a disposición de la ciudadanía, políticas públicas de todo tipo a mediano y largo plazo, con la visibilidad de la sociedad, con la vigilancia de la ciudad. Un ente con criterios de ente social privado, pero con la capacidad de autoridad, eso sería genial”.

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